Con Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 15, arrancamos ya el último cuarto de la histórica etapa de Jack Kirby y Stan Lee al frente de nuestros imaginautas favoritos, marcado por la decisión de Kirby —que ya veíamos en la entrega anterior — de no volver a crear nuevos personajes para Marvel.
Comentamos también cómo a Lee no le quedaba más remedio que exprimir todo el jugo de lo que ya había sido creado, tirando de todo su catálogo de trucos. Sus armas principales serían las sagas, en lugar de historias unitarias, y traer de vuelta viejos conceptos, unidos ahora unos con otros. Si bien Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 15 ya no es la máquina de ideas que era, las historias no se hacen más pequeñas, sino todo lo contrario. Crecen en extensión e intensidad y lo que antes había que despachar en un número para dejar hueco al siguiente concepto, ahora puede ser una gran saga de dos, tres o hasta cuatro números como en esta entrega. Además, donde antes había un villano y un escenario, ahora confluyen varios y de su interacción surge una épica de proporciones inauditas.
Y es que no creáis que Stan Lee se andaba con chiquitas. Si tenía que reciclar personajes, esta vez no se iban a conformar con la enésima vuelta de Namor y el Doctor Muerte. Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 15 nos trae nada menos que el regreso de Galactus. El gran dios cósmico, que trajo lo que muchos consideraban el pináculo de la serie, volvía ahora ya prácticamente con su look definitivo — salvo por el look veraniego—. Y, por supuesto, con su regreso, volvemos a tener en el foco a Estela Plateada. Pero se trata de subir las apuestas y para ello entrará en juego el microverso —ahora más grande que nunca— ¡y Psicoman! ¡Y el destino de la Tierra volverá a estar en juego!
Incluso las historias más pequeñas y transitadas se plantean a mayor escala. Cerramos Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 15 con El fin de La Cosa, así con todas las letras; un arco más corto, que terminará en la próxima entrega, donde El sobrino favorito de la tía Petunia volverá a su forma humana… ¡definitivamente! Bueno, en realidad ya sabemos que no, pero así nos lo vendían. Y es que después de llevar coqueteando con esa idea desde el mismo número 2 de los 4F y haber revertido a su estado original, no una ni dos veces, sino cuatro y hasta cinco veces, había que venderlo de otro modo… y aunque el paso de los años ya nos haya curado de espanto, he de decir que, tal como lo plantean, podría haber sido fácil creerselo en su día.
Y es que todo tiene que ser más dramático, más intenso, más grande… salvo una cosa y es que el grupo se hace más pequeño. Con motivo del embarazo, Sue será relegada a una trama secundaria que, aunque a futuro derivará en otra historia más grande que la vida, en el presente de estos números nos deja enormemente infrautilizado al personaje que veríamos a futuro que más tenía por crecer.
Por más que hayamos perdido una gran parte del motor creativo de esta serie, el sentido de la maravilla, la sensación de viaje alucinante, es tan grande o incluso mayor que siempre y es que incluso en esa especie de modo servicios mínimos, el talento de Kirby y la dimensión de su ideas sigue siendo gargantuescos y su sintonía con Joe Sinnot está ahora en su mejor momento.
Con toda la enorme escala de lo que nos ofrece este tomo, desmerece un poco que —suponemos que por cuestiones de cuadrar contenidos— Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 15 cierre con dos historias de Not Brand Echh, aquella serie bastante menos hilarante de lo que pretendía ser, que solo puede ser vista como graciosa de un modo condescendiente. Aún así, tiene el interés de contar con los dibujos del Rey y en el factor completisimo, se apunta un tanto.
Calculo que aún nos quedarán unas cinco entregas más antes de concluir la etapa de Kirby y Lee y para los que piensan que ya se han acabado los grandes hitos, solo esperad al siguiente tomo y luego hablamos.




