Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca Marvel La Patrulla-X 11

Biblioteca Marvel La Patrulla-X 11
Guion
Roy Thomas, Linda Fite
Dibujo
Neal Adams, Werner Roth
Tinta
Tom Palmer, Sam Grainger
Traducción
Santiago García, Víctor Rubio, Juanan Cruz
Formato
Rústica con solapas, a color, 160 páginas
Precio
16 €
Editorial
Panini Cómics. Junio 2026
Edición original
The X-Men Volume 1 números 56 a 61 USA

Hay ocasiones en las que ser pacientes tiene su recompensa. Desde que Panini comenzase con la publicación de la Biblioteca Marvel 2.0 en enero de 2023 ha habido una colección concreta que ha languidecido especialmente en comparación con sus compañeras. Os estoy hablando, cómo no, de la dedicada a la Patrulla-X original.

La serie, siendo justos, ha tenido algunos momentos bastante buenos. A destacar los números iniciales de Jack Kirby, o el oasis en el desierto que supuso la presencia de Jim Steranko. Sin embargo, languideció bastante en manos de artistas que no tenían demasiado interés en lo que hacían como Don Heck o Werner Roth. Personalmente, he disfrutado casi todas las aventuras editadas hasta el momento. Ahora bien, eso no quita para que estuviese esperando como agua de mayo lo que sucede en esta entrega, que no es otra cosa que la llegada de Neal Adams como dibujante regular.

Adams llegó a La Patrulla-X en el número 56, en mitad de la saga del Faraón Viviente. El autor pidió explícitamente encargarse del título menos vendido de la editorial. De hecho, ni su explosivo arte evitó que entrase en un largo hiato en el que solo incluyeron reediciones de material previamente publicado. Pero que nos quiten lo bailado. El dibujante fue el revulsivo que los mutantes necesitaban desesperadamente.

Me gusta imaginar la cara que pondrían los lectores al abrir la grapa de turno y encontrarse con un acabado visual radicalmente diferente a cualquier cosa que hubieran visto hasta ese momento. Neal Adams hizo evolucionar la serie varios lustros, modernizó a los mutantes y los puso a la vanguardia (siempre hablando a nivel de dibujo) de todo lo que se publicaba en la época.

Podría mencionar mil ejemplos, aunque estoy seguro de que todos tenéis en mente algunas páginas concretas como esa caída libre de la Bestia, Bobby contra los centinelas o la doble splash en la que Karl Lykos cuenta su desgracia personal, que lo acabó llevando a convertirse en Sauron. El trazo de Adams era elegante y delicado a la par que salvaje. No dudaba en experimentar con la perspectiva, con la narrativa. Era valiente y atrevido, no dejaba sus manos a merced del canon impositivo del momento. Tampoco puedo olvidarme de mencionar lo expresivos que se volvieron Scott, Bobby, Warren y compañía. Sus rostros reflejaban a la perfección el crisol de emociones que atravesaban, predominando el terror y el drama.

Esta efervescencia creativa debió resultar contagiosa porque los guiones de Roy Thomas también subieron algunos enteros. Una vez resuelta la larga saga que tenía a medias, trajo de vuelta a los centinelas por mediación de Larry Trask (hijo de Bolivar Trask) o presentó al mencionado Sauron. Se desarrolló mucho más a Kaos y a Polaris y los miembros originales de la Patrulla-X también comenzaron a madurar. Fueron números de muchos cambios sin perder de nunca la perspectiva que reza aquello de que los mutantes defienden un mundo que les teme y los odia. Lo que pasa es que los mimbres eran mucho mejores.

Adicionalmente, en este volumen terminan también las historias de complemento que servían para narrar los orígenes de los personajes. En este caso, me gustaría destacar la de Linda Fite con Jean Grey, que incluso se atreve a romper la cuarta pared .

En definitiva, La Patrulla-X alcanza por fin el nivel que siempre pudo tener. Si hubiera contado con Neal Adams unos años antes, otro gallo nos hubiera cantado.

Los extras en esta entrega, pese a que no son demasiado numerosos, permiten disfrutar del arte de Neal Adams en toda su gloria. Así que fetén.