Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca Marvel Estela Plateada 1

Biblioteca Marvel Estela Plateada 1
Guion
Stan Lee.
Dibujo
John Buscema.
Tinta
Joe Sinnott.
Color
Bill Everett.
Traducción
Antonio Moreno, Francisco Reina, Gonzalo Quesada, Rafael Marín.
Formato
Rústica con solapas, 160 págs, color.
Precio
13,95€.
Editorial
Panini Cómics. 2025.
Edición original
Silver Surfer #1-3 (Marvel).

Tras un par de años de andadura de la nueva Biblioteca Marvel de Panini, llega un nuevo título, salido directamente de otra de las series con las que la editorial americana inauguró su nueva época. Y es que en las páginas de Los 4 Fantásticos y Hulk ya había aparecido un personaje que había sorprendido por su imagen limpia y el vehículo elegido para desplazarse (cuentan las malas lenguas que gracias a que Kirby estaba ya harto de dibujar naves y vehículos). Pues bien, se suma al catálogo de la línea Biblioteca Marvel Estela Plateada 1, con la serie propia del heraldo de Galactus en la que se cuenta su origen y sus aventuras en la Tierra. Una serie que mantiene muchos elementos en común con otras como Hulk o Spiderman, donde se muestran los sentimientos y dificultades en su día a día, pero que incluso con el paso del tiempo se siente una serie diferente, con su propia identidad y que tocaba unos temas muy distintos a los del resto de colecciones.


La serie comienza con Norrin Radd en su Zenn-La natal, un planeta próspero en el que todo va sobre ruedas y la gente es feliz. Está enamorado de Shalla-Bal y todo es felicidad hasta que Galactus llega al planeta para saciar su apetito y él se sacrifica por toda su raza, ofreciéndose a convertirse en un heraldo que vaya buscando planetas por él. A partir de ahí se convierte en Estela Plateada pero, como vimos en Los 4 Fantásticos, sería al llegar a la Tierra cuando se acabara revelando contra su amo por recordarle el planeta a Zenn-La y experimentar un déja vù ante la inminente destrucción de nuestro planeta. En estas tres primeras historias también conoceremos a un nuevo personaje, un tal Mefisto, que se aprovecha del amor entre Estela y Shalla-Bal para sus propios intereses.

Como decía, esta serie tiene varias cosas que la hacen diferente al resto. Lo primero que nos llama la atención es su extensión: historias de 38 páginas en lugar de las habituales 20 que tenían las series en aquellos tiempos. Eso permite aventuras más desarrolladas que casi formaban pequeños mini arcos argumentales de dos números en uno solo, pero que se podían exponer con tranquilidad,  dando lugar a esas historias tan cargadas de sufrimiento e incomprensión. Porque esa es otra de las cosas más llamativas de esta cabecera: la serie se convierte en un catálogo de sufrimientos de su protagonista por el sacrificio, la pérdida, la incomprensión de aquellos a los que ha salvado y quiere ayudar, y el deber moral. Incluso en el tercer número veremos esa personificación del Diablo que se incorpora al Universo Marvel: Mefisto, y que tanta popularidad acabaría adquiriendo en años venideros, llegando a ser uno de los villanos más grandes que ha tenido este universo.


La serie intenta que el lector se entretenga con esos enfrentamientos tan bien dibujados, pero sin que ello le quite de ser una colección con sitio para la reflexión, al tocar temas de pasada que estaban muy presentes en la sociedad americana de finales de los años 60. Norrin Radd se antoja un mesías capaz de sacrificarse por lo suyos, o por otros, para acabar sintiendo el propio rechazo de los humanos que lo juzgan por el miedo a lo diferente. Bien es cierto, que leída con la perspectiva de los casi 60 años que han pasado por ella nos permite ver que llegará un momento (ojo, llegará) en que este actitud del protagonista llegará a ser un poco cargante, convirtiéndose en un Calimero plateado que no hace más que lamentarse por su trágico destino. Pero como a estas alturas todavía no ha dado tiempo de ello, no nos adelantemos y sigamos analizando sus puntos positivos, que son muchos más que los negativos.

Porque si el guion es novedoso y su extensión permite historias más desarrolladas, tenemos un punto fundamental que tiene gran parte de culpa de que esta etapa acabase siendo tan memorable como es: John Buscema. El dibujo del Gran John, embellecido por las maravillosas tintas de Joe Sinnott es fundamental para transmitir la grandiosidad del universo, de esas aventuras cósmicas. Su trazo potente resalta y aporta fuerza narrativa, mientras que la limpieza del entintado le da ese tono tan espiritual que hemos comentado. La creación de Mefisto o esa versión inicial de Galactus con colores rojos que se alejan del uniforme «oficial» que todos tenemos en el subconsciente destacan especialmente. Ojo con los que leáis los artículos incluidos en la edición de echar de menos la parte de Gene Colan que comentan, pues eran historias de complemento sobre el Vigilante que acompañaban la edición original y que se publicaron en el segundo tomo de la edición Marvel Gold de Los 4 Fantásticos.


En definitiva, la Biblioteca Marvel Estela Plateada 1 es de esas obras que gustan incluso a los que no nos interesa tanto la Marvel cósmica por lo que aporta y por lo distinta que es al resto de series que se publicaban en aquel momento. Recordemos que esta etapa se ha publicado íntegramente en un tomo Marvel Gold con los 18 primeros números, por lo que imagino que en esta edición se extenderá unos 4 o máximo 5 números, teniendo en cuenta la extensión de estos primeros números de la serie. El considerado volumen 2 fue solo un número en 1982 siendo el considerado tercer volumen a partir de 1987 el más extenso con 146 números.

Lo mejor: Lo diferente que es, el trasfondo que tiene. La combinación Buscema-Sinnott.

Lo peor: Se va adivinando ese personaje que no hace más que lamentarse todo el rato.