A lo tonto llegamos a la séptima entrega de la Biblioteca Marvel destinada a recoger las aventuras originales del vengador dorado. En concreto, se recogen los últimos episodios publicados en 1967 y los primeros de 1968. Una efeméride como otra cualquiera de no ser porque en ese año La Casa de las Ideas dejó de estar sometida a la dictadura de la distribuidora Independent News, que la obligaba a no publicar más de ocho títulos al mes.

Gracias a esto, Tales of Suspense dejaría paso a Iron Man a secas. Otros héroes como Capitán América, Hulk, Thor o Namor también consiguieron sus colecciones propias, con lo que además de nueva numeración (en la mayoría de los casos) también tendrían un mayor número de páginas para desarrollar sus aventuras.
Ojo, que en esta entrega hay más cambios reseñables. El primero, y más importante, es la marcha de Stan Lee de la cabecera. Curiosamente, esto sucede cuando parecía que The Man le había pillado el truco al personaje. También se marcharía Gene Colan, dejando a su paso un puñado de episodios para el recuerdo. En su lugar, llegaría Archie Goodwin para encargarse de los guiones y el gran Johnny Craig, directo de EC Comics, para hacer suyos los lápices del héroe acorazado.

Una vez mencionado esto, pasemos a desgranar este volumen (uno de los más divertidos). Los primeros capítulos nos regalan un enfrentamiento entre Gárgola Gris (llegado de las páginas de Thor) y Iron Man. Un combate que no pasaría de anecdótico de no ser porque también significa la llegada al título de Jasper Sitwell, agente de Shield al que el mismísimo Nick Furia le encomienda la vigilancia continuada de Tony Stark y todos sus ingenios (recordemos que todavía no había dejado el negocio de las armas).
La presencia de Sitwell en las páginas de Iron Man se convierte en un agradecido soplo de aire fresco. El ambiente ya estaba viciado con los dramas habituales del triángulo Happy-Pepper-Tony, por lo que un golpe de timón hacia un ambiente más distendido es recibido con alborozo. El mencionado agente obtiene el título de alivio cómico gracias a su caricaturesca personalidad con su hiperbólico sentido del deber, consiguiendo exasperar a Mr. Stark en más de una ocasión.

También podremos disfrutar de una historia en varias partes en las que la Maggia e I.M.A. pelearán por el control de parte de los bajos fondos. Una trifulca que servirá para dar la bienvenida a algunos personajes destinados a ser parte fundamental del lore de la franquicia como son Whitney Frost, Latigazo o Morgan Stark, el primo de Tony.
Aunque soy consciente de que estos tebeos tienen más detractores que admiradores, personalmente creo que Tales of Suspense/Iron Man es una serie que va claramente en aumento. Puede que su progresión sea lenta, pero sin duda es segura. Servidor disfruta cada vez más con las peripecias del vengador amarillo y rojo. Eso sí, que voy a echar mucho de menos a Gene Colan es algo de lo que no me cabe la menor duda.
En esta ocasión, los extras se han limitado a los correos de los lectores y la sección “La era Marvel” de Lidia Castillo. Nada que objetar, porque en su lugar hemos tenido más páginas de historia, que es lo que nos interesa.


