Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca Marvel El Asombroso Spiderman 14

Biblioteca Marvel El Asombroso Spiderman 14
Guion
Stan Lee, John Romita, Gary Friedrich
Dibujo
John Romita, Don Heck, Marie Severin
Tinta
Mike Demeo, Jim Mooney, Frank Giacoia
Traducción
Santiago García y Rafael Marín
Formato
Rústica con solapas, a color, 176 páginas
Precio
13.95 €
Editorial
Panini Cómics. Octubre 2025
Edición original
The Amazing Spider-Man 63-67 y Not Brand Echh 2, 6

Parece mentira que esté a punto de terminarse el tercer año de publicación de la Biblioteca Marvel 2.0 en España. A lo largo de estos últimos treinta y seis meses, Panini ha recopilado el grueso de las series fundacionales de la Casa de las Ideas durante los años sesenta, desde el debut del número uno de Los 4 Fantásticos. Más de cien volúmenes con las aventuras de un puñado de personajes que forman parte de la cultura pop. Pero si tuviera que destacar a uno solo de ellos, ese sería, sin lugar a dudas, Spiderman.

La definición de vigilante-héroe urbano por excelencia llegaría en un número casual de Amazing Fantasy realizado por Stan Lee y Steve Dikto. Allí conoceríamos a Peter Parker, que aprendió a las malas que un gran poder conllevaba una gran responsabilidad y desde ese momento, en su papel de Spiderman, lucharía para que la injusticia no se cebase con los más débiles.

En estos sesenta y pico tebeos de The Amazing Spider-Man que llevamos leídos hemos visto cómo el pobre trepamuros se ha visto obligado a madurar en un mundo que muchas veces le teme o no le comprende, principalmente por culpa de J.J.Jameson. Sin embargo, esto lo que ha hecho es forjarle el carácter.

Si hay algo que me gusta en la Marvel de los sesenta es la sensación de estar ante la creación de un Universo enorme, un cosmos compartido en lo que puede pasar cualquier cosa. Ese sentimiento se acentúa en un personaje como Spiderman. Teniendo en cuenta que cuando le picó la araña no era más que un chaval y que actualmente vemos a Peter en la Universidad, la evolución del personaje es continúa y palpable. Sobre todo, desde que John Romita cogió las riendas del título.

Los episodios que recopilan en esta decimocuarta entrega de la Biblioteca Marvel de Spiderman me han parecido magistrales. Más allá de la acción superheroica, de la que hablaremos más abajo, me encanta cómo Romita y Lee van llevando a Peter hasta el límite de su aguante físico y emocional (sí, lo sé, disfrutar de cosas así roza el sadismo, qué le voy a hacer), haciendo hincapié en que por muchas habilidades sobrehumanas que tenga, sigue siendo un muchacho.

En las páginas que nos ocupan, veremos cómo al sobrino de Tía May le cuesta más que nunca soportar el peso de ser Spiderman. El coste de mantener su identidad secreta comienza a ser muy elevado, provocándole innumerables problemas con sus compañeros de clase, amigos o, especialmente, Gwen Stacy, el amor de su joven vida. La forma en que los autores reflejan la soledad que puede sufrir alguien pese a estar rodeado de otros individuos se me antoja muy realista y desoladora. Esto en el aspecto psicológico, porque también veremos sus límites físicos al sufrir una lesión que le lastrará en sus peleas contra villanos.

Precisamente la galería de malosos es otro de los grandes alicientes del lore de Spiderman (quizás solo superada por la de Batman). Aquí, el núcleo básico de enemigos está prácticamente establecido. Por eso, ya empieza a ser común que nos encontremos con caras que nos son muy conocidas como el Buitre o Mysterio. Ahora bien, lo que está cocinando Romita con la presencia constante de Norman Osborn (que ya sabemos todos como terminará pero eso no le quita mérito) me está encantando, con esa sensación que mezcla paranoia y amenaza creciente. Todavía queda algún tiempo, pero la sangre llegará al río.

Y si a nivel literario Spiderman corre a un gran nivel, en el aspecto artístico es todavía mejor gracias al potente trazo del mencionado John Romita. Es que no tiene página mala. Ya sea dibujando las escenas más costumbristas en las que sale a relucir su buen hacer pasado con los cómics románticos; o con las muchas, y trepidantes, escenas de acción en los que se come cada viñeta con una narrativa y composición que quita el hipo. Esto se aprecia a la perfección en la aventura en la que el lanzarredes debe hacer frente a Quentin Beck.

Al final del todo también podremos disfrutar (algunos más que otros) de un par de historietas sueltas de la antología paródica Not Brand Echh que, a decir verdad, leída una leídas todas. Como curiosidad anecdótica no está mal, pero ya empiezan a cansar un poco.

El resto de extras son los habituales de la línea: prólogo de Julián Clemente, La era Marvel de Lidia Castillo, publicidades y correos originales, bocetos, etc…

En definitiva, esto cada vez se pone mejor. Me alegro de que la Biblioteca Marvel Spiderman sea una de las que tiene una frecuencia más regular.