Pues seguimos avanzando con el relanzamiento del último hijo de Krypton tras lo acontecido en Crisis en las Tierras Infinitas, el crossover con el que DC Comics decidió unificar todo su universo superheroico con la finalidad de hacerlo más coherente y accesible a todos los aficionados. Una tarea que fue ardua y complicada, puesto que a mediados de los ochenta ya eran casi cinco décadas las que llevaban publicando tebeos de tipos en mallas.
La unificación de conceptos tras el mega evento orquestado por Marv Wolfman y George Perez tuvo como consecuencia algunos cambios bastante drásticos en el lore de los personajes principales. En lo que respecta a Superman, John Byrne estableció en la miniserie de “El hombre de acero” que Kal El nunca había ejercido como Superboy en Smallville.

Un detalle que podría resultar nimio, pero claro, eso trastocó mucho la continuidad de un grupo que de por sí ya suponía muchas veces un buen dolor de cabeza. Me estoy refiriendo por supuesto a la Legión de Superhéroes, de la que nuestro héroe fue miembro cuando era tan solo un adolescente.
Se conoce que alguien estaba poco convencido con este hecho, por lo que ni un año después de la llegada de Byrne a la franquicia se sacaron de la manga el primer crossover de Superman con otro título de DC, en este caso la Legión. Así, este quinto volumen de la primera Biblioteca DC clásica de Panini se centra sobre todo en este cruce de cuatro entregas.
Personalmente, no acabo de ver necesario que nadie se metiese en este berenjenal. Pero como yo no soy ni editor, ni autor, lo único que me toca es tratar de disfrutar del resultado final y lo he disfrutado, pero con reservas. En primer lugar, la Legión es un grupo que se me antoja algo complicado y poco accesible (he leído pocos tebeos suyos). En este arco salen un buen número de miembros, se rescata alguna de las cosas que pasan en las Crisis y hay muchas referencias a tebeos publicados décadas atrás, cuando en DC la continuidad era algo que dejaban a la competencia.

Ahora bien, John Byrne y Paul Levitz son dos escritores con el suficiente oficio para ofrecer a los lectores una historia de superhéroes la mar de completa en la que no falta de nada, desde el humor a la épica y homenajes al pasado como la historia recontada del capítulo de Adventure Comics en la que la Legión se le aparece a Superboy (yo esta me la sabía más o menos por la teleserie de Smallville, no me maten). Sin embargo, al final creo que pudieron más las ganas de dar una solución rápida a esta paradoja temporal que otra cosa. Por eso, el resultado final es un poco porque sí (con algunas decisiones creativas algo cuestionables). También os digo, que para el tremendo chocho que tenían entre manos bastante bien les quedó la cosa.
El resto del volumen recupera un poco el tono de los anteriores tomos, con un número de Adventure of Superman que viene dibujado por un Erik Larsen, en sus primeros compases como profesional, que no se molestaba lo más mínimo (bueno, nunca lo ha hecho) en ocultar lo mucho que le flipaba Jack Kirby.
La Biblioteca DC Superman del mes finaliza con un capítulo de la cabecera homónima que es oro puro. Primero por ver a Lex Luthor en una escena cotidiana siendo un cabrón despiadado. En apenas un par de páginas y un puñado de viñetas, Byrne nos recuerda que no debemos bajar jamás la guardia con él. Segundo, porque contamos con el Joker como villano invitado y me ha parecido maravillosa la forma en la que el artista de Días del futuro pasado lo plasma sobre el papel, muy en la línea del maestro José Luis García López.

En el apartado de extras, la cosa viene bien nutrida con una portada de un recopilatorio USA y un puñado de fichas extraídas del Who is Who.
Lo dicho, seguimos al píe del cañón con el hype muy arriba con esta serie.


