Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca DC Superman 4

Biblioteca DC Superman 4
Guion
John Byrne, Marv Wolfman
Dibujo
John Byrne, Jerry Ordway
Tinta
Karl Kesel, Dick Giordano
Color
Tom Ziuko, Michele Wolfman,
Traducción
Gonzalo Quesada
Formato
Rústica con solapas, a color, 176 páginas
Precio
13.95 €
Editorial
Panini Cómics. Sepiembre 2025
Edición original
The Adventures of Superman 429 y 430, Action Comics 588-590 y Superman vol. 2 6 y 7 USA

Nueva entrega de la primera Biblioteca dedicada a recuperar material clásico de DC. Sí,digo primera porque de momento tenemos tres todos los meses. Una para la etapa de Green Lantern orquestada por Geoff Johns, otra para la monumental serie de Hellblazer de la línea Vértigo y esta, destinada a recuperar todo el material de Superman desde que John Byrne fuera designado como el responsable de relanzar al último hijo de Krypton tras los eventos de Crisis en las Tierras Infinitas.

Byrne, autor de una de las más míticas etapas jamás publicadas de los Cuatro Fantásticos, se tomó muy en serio el enorme papel de posicionar al primer superhéroe de la editorial como una de las piezas claves del renacido Universo DC. Está claro que su puesto en la sagrada trinidad junto a Wonder Woman y Batman le propició ser uno de los pilares de DC. Sin embargo, hasta que Marv Wolfman y George Pérez reventaron el multiverso de la Distinguida Competencia, cada héroe solía ir a su bola. Había equipos de superhéroes, claro está. También había cruces y series como The Brave and the Bold. Sin embargo, los lectores no tenían la sensación de que hubiera un cosmos compartido y cohesionado como el Marvelita.

Pues bien, parece que tanto John Byrne como el mencionado Marv Wolfman, se concienciaron con que Superman tuviera constancia e interactuase con otros personajes. Así, en los siete tebeos americanos que incluye esta cuarta entrega podremos ver al cuerpo de Linternas Verdes, a los Metal Men o a Hawkman y Hawkgirl.

Un puñado de aventuras de corte superheroico, tan ligeras como divertidas, que sirvieron para dejar claro que Kal El siempre tendría tiempo para echar una mano donde se le necesitase. Sin importar que para ello tuviera que viajar hasta lejanas galaxias. La aparente sencillez de los guiones de ambos guionistas esconde un hambre voraz por contar historias más grandes que la vida. Parece que no hay villano suficientemente poderoso para hacer frente al Hombre de Acero. De ahí que el nivel de amenaza vaya siendo mayor a medida que avanzan los meses.

Y claro, no puede haber Superman sin Clark Kent. El granjero convertido en periodista llegado de Smallville es una piedra angular de las series, por mucho que parezca que el número de páginas centradas en él es menor. La forma en la que interactúa con otros compañeros del Daily Planet me parece deliciosa, con esa mezcla de inocencia y una pizca de malicia, que no maldad, que solo él sabe medir y que le hace salir airoso de todas las veces en las que tiene que escabullirse para defender a los inocentes sin que nadie sospeche que es Superman. Pero sobre todo, me encanta la manera en la que juega al gato y al ratón (roles que no siempre tiene la misma persona) con Lois Lane. Byrne clava a la ambiciosa periodista y regala a los lectores uno de los personajes femeninos más decididos, divertidos y carismáticos de toda la década de los ochenta.

Dicho esto, no puedo sino seguir haciendo hincapié en lo bien que me lo estoy pasando con estos cómics. Para colmo, están endiabladamente bien dibujados. Me atrevería a decir que la pelea entre Superman y el Anfitrión (villano que viene heredado de los últimos episodios del anterior volumen) contiene las mejores viñetas de Byrne en el título hasta el momento. Verdaderamente espectaculares. Poesía en movimiento en una perfectamente coreografiada sinfonía de destrucción. Por su parte, Jerry Ordway también está sublime, en especial en el último número incluido (la aventura junto a los Metal Men).

A modo de extras, la edición de Panini incluye un prólogo de Fran C. Hernández, un par de fichas del DC Who is Who, algunas páginas a lápiz y un epílogo de Mike Carlin.