Y por fin después de la miniserie Green Lantern Renacimiento, Hal Jordan volvió a coger su anillo. El que fuera Linterna Verde durante tanto tiempo había resucitado, y lo que es más importante, había exorcizado sus demonios. El que fuera uno de los miembros clave de la Liga de la Justicia, terminó sus días como el villano en Hora Cero y llevaba una temporada fusionado con el espectro. Pero como ya sabréis, Geoff Johns recuperó a nuestro protagonista y reordenó su continuidad dando brillo a todo el universo DC. Panini nos trae los primeros seis números de la serie regular en el tercer tomo de Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns.

Cómo no puede ser de otra manera, este tomo empieza con el mítico momento en el que el piloto de pruebas Hal Jordan es elegido por un moribundo alienígena llamado Abin Sur para ser su sucesor. Sin explicar demasiados detalles, volvemos al presente donde nuestro protagonista se reencuentra con su vida pasada. Vuelve a su antiguo empleo y además vuelve a encontrarse con su familia en su ciudad natal, Coast City. Pero cómo solo sucede en el mundo del cómic, muchos de sus villanos regresan también con intención de hacerle la vida imposible a nuestro héroe.
Realmente creo que todos sabemos que esto es el inicio de una historia larga y elaborada ya que esta colección tenía el papelón de reunificar conceptos y personajes de toda la historia de Green Lantern y además lanzar ideas nuevas. Pero Johns demuestra, una vez más, que es un experto en lo que mejor se le da: Empezar desde lo más pequeño. Cualquier otro guionista intentaría desde el primer momento cambiar todo o dar su propia versión, pero aquí se empieza poco a poco, explicando todos los personajes y villanos de manera que podamos entender la función que cumplen en su ecosistema. Por eso mismo nos encontraremos a los Manhunters, unos androides sin sentimientos creados por los guardianes y a Hector Hammond, un telépata perverso y oscuro que se alimenta de los recuerdos.
Pero donde destaco especialmente este tomo es en el dibujo de Carlos Pacheco y el entintado de Jesús Merino. Su línea realista, con sombras bien definidas y planas hace que visualmente este tebeo se sienta increíble. Además, tuvimos la enorme suerte de hablar con Carlos hace ya unos años en un podcast donde nos habló de los números donde participó y su aporte al regreso de Hal Jordan. También tendremos en este tomo dibujos de Ethan Van Sciver y de Simon Bianchi. Este último quizás algo más flojo que de costumbre en comparación al resto de dibujantes ya que prescinde en muchos momentos del uso de fondos.

De unos años para acá hemos tenido, quizás, una sobresaturación (de nuevo) en el mainstream de superhéroes oscuros, atormentados o con cierto aroma a perdedores. Pero este tomo nos vuelve a recordar la grandeza y el sentido de la maravilla que puede tener este tipo de comics. La edición, como ya os comenté en reseñas anteriores, viene en una edición correcta de rústica con solapas y con material adicional de varios bocetos de Carlos Pacheco y Jesús Merino. En conjunto, un tebeo esplendido que no puedo más que recomendar.


