Al final, con el cambio de editorial en España, se ha hecho esperar un poco este Batman: La era oscura y digo esperar, porque, visto el resultado de Superman: la era espacial, me consta que no somos pocos los que aguardábamos con expectación la versión del caballero oscuro de este universo de Mark Russell y Mike Allred.
Y es que cabría comenzar diciendo que, efectivamente, aunque en muchos aspectos esta y Superman: la era espacial son dos obras muy distintas, comparten universo y planteamiento. La premisa es entonces conocida. Al fin y al cabo, es la misma que desplegaron con el hombre de acero y que Russell desarrolló en Los 4 Fantásticos: Toda un vida, si bien, no es lo mismo contar con un correcto y cumplidor Sean Izaakse que con un fuera de serie como Mike Allred.
Reconozco, no obstante, no estar tan de acuerdo cuando se compara con Spiderman: Toda una vida, ya que la propuesta más allá de compartir la idea del tiempo real, se centra en este caso más en una revisitación y reinvención de la continuidad existente bajo el prisma de este nuevo discurrir temporal, que acerca la propuesta de Chip Zdarsky y Mark Bagley tal vez más a lo que John Byrne hiciera en Superman y Batman: Generaciones, que a lo que ha venido desarrollando Russell con los 4F, Superman o este Batman: La era oscura.
Se trata también en este caso de establecer una gran historia marco que es el centro del tebeo, mientras que la adaptación de la mitología y la nueva continuidad giran siempre en torno a esta propuesta principal. El eje central es en Batman: La era oscura la lucha contra la directiva de Empresas Wayne, la Sociedad de la Cara Falsa y Carmine Falcone. Sin embargo, tal vez animados por el buen resultado con Superman, Allred y Russell se permiten aumentar las apuestas.
La historia comienza en 2030, con un viejo Bruce Wayne. Sin embargo, no hablamos de un viejo Bruce molón como el que en su día nos diera Frank Miller. Wayne es un anciano que apenas se sostiene en sus piernas, gruñón y amargado, que tiene que ser una persona que nunca aprendió a ser mientras era Batman. La reconstrucción de su maltrecha memoria será lo que nos guíe desde 1957, con la muerte de sus padres — muy distinta en esta historia—, hasta 1985, año de la Crisis en Tierras Infinitas, con lo que tal vez podáis haceros una idea de que, culminando en el mismo momento, Superman: la era espacial y Batman: La era oscura no son islas separadas. No obstante, el cómo y cuándo se cruzan es algo que prefiero dejar a la lectura del tebeo por aquello de los spoilers y porque supone otra más de esas pequeñas sorpresas que convierten este tebeo en una sucesión de alicientes.
Obviamente, como en las propuestas anteriores, gran parte de la gracia de Batman: La era oscura está en la construcción de este Batman y su universo, tanto el que bebe de la ficción como el que mama de la Historia. Así estarán presentes la guerra de Vietnam, los beatniks, los hippies, personajes reales como Nixon o Lenny Bruce y, por supuesto, toda la pléyade de villanos y secundarios de Batman y el universo DC, algunos muy ingeniosamente versionados como el Joker o ese Sombrero Loco Manson.
Batman: La era oscura no parece darse la importancia que requiere la arquitectónica labor de construcción de esta Gotham que es el centro de la historia, tanto a nivel argumental como conceptual, pero, por poner un ejemplo del mimo que han puesto, hasta el paso del traje gris al negro tiene una explicación y no tiene nada que ver con Tim Burton, como sucediera en los 90.
Pero ya sabemos cómo se las gasta Russell y, bajo la anécdota argumental y la construcción de universo, se las apaña para ir dejando mil y una ideas. Algunas estarán más elaboradas y articuladas con la trama y otras simplemente quedarán esbozadas, pero todas tienen algo que decir. Así, nos van a hablar de lo que significa vivir en sociedad, de la familia como otro ejemplo más de esto, de las desigualdades sociales, de la manipulación de las farmacéuticas, de las enfermedades mentales y otras mil pequeñas y no tan pequeñas reflexiones vitales y sociales. La inteligencia de Russell consiste en no caer en el panfleto gratuito y que todas estas ideas apoyan de algún modo el tronco de la historia y la semblanza de esta versión concreta del personaje de Batman que están haciendo. Este Batman es muy Russell, es tremendamente Allred, pero sigue siendo muy Batman.
Con los Allred — Mike y Laura— ya sabemos a qué atenernos en cuanto a lo que es lo puramente estético, ya que, sin haber leído el cómic, su arrolladora personalidad visual ya está seguro en vuestras cabezas. Sin embargo, el espectacular despliegue a nivel de diseño del mundo y los personajes es aún más rico, variado e incluso complejo de lo que ya nos habían dado en Superman: la era espacial.
Es posible que todos tengáis ya en la cabeza lo que podríamos llamar las caras Allred, pero aquí es donde este dibujante de Oregon vuelve a sorprendernos. Cada personaje tiene esas señas habituales del dibujante, pero cada uno tiene, ya no su propia personalidad, sino más de una con los cambios que produce el paso del tiempo y las modas. Llegar a tener una impronta visual tan personal y a la vez tan versátil y variada no está al alcance de muchos al nivel que nos demuestra aquí Allred. Además, que la mayor parte de la historia transcurra en los años 60 y 70 parece casi un regalo para que el dibujante disfrute como un cochino en un lodazal, lo cual al final repercute sin duda en el resultado final.
Con todo, Batman: La era oscura es una historia más sobria y más contenida que el exceso edadplatero que nos brindaba Superman: la era espacial, pero tal vez más rica en matices. También como en esta, Russell y Allred aprovechan que juegan con su normas para que cualquier cosa sea posible, cualquier giro pueda suceder, que una página pueda encogernos el pecho y la siguiente arrancarnos una sonrisa, para lograr que esta historia sea puro pop, a la vez estar teñida de un pesado pesimismo y siga todavía desbordando magia. Realmente es difícil hacerse a la idea de la cantidad de cosas que pueden parecer contrapuestas que Russell y Allred son capaces de hacer convivir en Batman: La era oscura formando parte del mismo rico y basto mundo. Tendréis que leerlo para comprobarlo.





