Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Android: Type One, de Yashima

Android: Type One, de Yashima
Guion
Yashima
Dibujo
Yashima
Traducción
Ezequiel Minsburg
Formato
Tomo triple B6 (130x180) rústica (tapa blanda) con solapas 528 páginas
Precio
16.90 €
Editorial
Moztros. Enero 2026
Edición original
Android Type One (アンドロイドタイプワン) 1 a 3

Poco a poco la editorial Moztros va aumentando su catálogo de manga. Por el momento, van apostando por series cortas, de pocos tomos (como Ciudad Parásito) o recopilatorios tres en uno del estilo de The Walking Cat, Kill Logger o, la que nos ocupa Android: Type One. Un shonen de lo más curioso que mezcla con eficiencia costumbrismo y ciencia ficción.

La premisa es sencilla. En el año 2059, la sociedad mundial ya ha normalizado el uso de androides como ayuda para las tareas domésticas. Cada vez más sofisticados, los llamados “Tipo uno” son el último grito pese a que no estén exentos de fallos. Android: Type One es el primer manga de Yashima que se publica en España. Si no os suena el nombre del mangaka, que no os extrañe. Es su única obra hasta la fecha. Fue publicada de manera serializada por Futabasha en el año 2017 y, por el momento, no ha vuelto a dibujar nada.

Pensaréis que la temática no es especialmente original. De hecho, Android: Type One no tiene reparo alguno en usar dentro de su argumento las leyes de la robótica establecidas por Isaac Asimov en Yo, Robot. Y no es la única influencia palpable en la obra. El diseño de algunos robots también recuerda a Ghost In The Shell de Masamune Shirow. Y, por supuesto, no podemos dejar de mencionar tampoco: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (el relato que inspiró el filme de Blade Runner), Los humanoides de Jack Williamson e incluso el videojuego de Detroit: Became Human.

Desde luego no son malos referentes. Ahora bien, quitando algunas partes, Yashima se centra en desarrollar esta sociedad moderna. Para ello, no duda en detenerse a contarnos costas de los androides tipo uno. Cómo surgieron, su evolución, qué pueden y qué no y lo hará centrándose en la pareja protagonista: Yugo, un oficinista mondo y lirondo y Yui, un robot que adquiere para que le ayude.

No creo que sea spoiler decir que, a medida que pasa el tiempo, Yugo va siendo incapaz de ver a Yui como un mero objeto sin alma y se va encariñando con él. Comentar, que esta transición resulta bastante natural gracias al buen hacer de Yashima que, como decía más arriba, se detiene en cosas cotidianas como preparar un almuerzo o tener una conversación banal. Pequeñas fórmulas que utiliza para ir plantando semillas de cuestiones mucho más profundas de corte intimista o existencialista. Preguntas relativas a qué es lo que hace humanas a las personas o el papel del alma en nuestra naturaleza están presentes en todo momento en una obra que destaca por la calidez de su argumento, por lo bonita que es la relación entre Yugo y Yui y como ésta trata de escapar de tópicos y convencionalismos sin caer en el romance barato.

Eso sí, de fondo, Yashima desarrolla otra trama mucho más oscura en Android: Type One. Centrada en un Tipo uno rebelde. Un segundo escenario narrativo muy interesante al presentar la cara menos amable de esta sociedad tecnócrata. Este misterioso personaje, cuyas apariciones son visualmente espectaculares, enrosca con algunas escenas centradas en otros robots domésticos y cómo estos forman parte de su unidad familiar, llegando incluso a trascender las funciones para las que fueron programadas.

Lo único negativo que puedo decir del guion de Android: Type viene provocado por el momento en que el autor hace colisionar todas las tramas (aunque aviso que alguna se queda colgada) en el desenlace de la obra. Un final que se siente apresurado, casi como si le hubieran dado el aviso de que debía cerrar todo porque su serie había sido cancelada (un proceso que quedó excelentemente explicado en Bakuman). Una lástima, porque esto lastra un poco el resultado final de un manga que está realmente bien y que se lee con interés.

Para compensar, la parte artística es mucho más sólida. El estilo de Yashima es de lo más interesante, alternando páginas mucho más definidas con otras en la que se difumina el lápiz hasta dar la sensación de que muchas viñetas solo están abocetadas. Pero en serio, tenéis que verlo, todo queda muy bien empastado.

La edición de Moztros viene presentada en un tomo triple tamaño B6, encuadernación rústica con solapas, sobrecubierta y una ilustración desplegable de tres planchas.

Tanto si os gusta la ciencia ficción (con algún toque de Cyberpunk) como el costumbrismo, creo que podréis pasar un rato más que agradable con la obra de esta reseña.