Ahora que DC vuelve a editarse en España, puede llamar la atención que Panini haya apostado por volver a editar material tan reciente en su línea DC Premiere. Hay muchas colecciones que quedaron a medias sin terminar de editarse y podría haber sido interesante tirar de estas para inaugurar esa línea. Sin embargo, entre las primeras colecciones que inauguran esta línea encontramos a Nightwing y World’s Finest, dos series que sí se editaron completas en la anterior poseedora de los derechos de DC. ¿Por qué entonces «arriesgan» con un material como el que encontramos en DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 1? Pues simple y llanamente porque se ha convertido en un long-seller de libro. Una etapa que será recordada durante muchos años y que combina buenas historias con una exploración del personaje y diálogos que refuerzan la caracterización como pocas otras.

Tom Taylor y Bruno Redondo tomaron la colección en el número 78 y, contra lo que cabe esperar, no se hizo ninguna renumeración sino que se mantuvo la que tenía, a pesar de que a todas luces estamos ante un punto de partida y una etapa que marca un antes y un después. Los autores toman al personaje en un punto en el que Dick sigue intentando reponerse de varias cosas: En primer lugar de la pérdida de Alfred pero también del ataque por el que casi acaba muerto o con una lesión cerebral. Y para colmo de males, el que estuvo a punto de matarle, Blockbuster, está intentado tomar el control de la ciudad colocando en la alcaldía, nada menos que a la hija del mafioso que acabó con la vida de los Grayson voladores, Tony Zucco.
El trabajo de ambos autores en estos 6 números es antológico. Se proponen con esta historia hacer una declaración de intenciones para lo que vendrá a continuación, dejando a Dick Grayson en un punto en el que todo cambia… menos él. Si algo me gustaba de la etapa de los mismos autores en Injustice es la capacidad de Taylor para construir unos diálogos con los que define a la perfección a cada personaje. Con gran sentido del humor, sus diálogos brillan y consiguen que empatices con los protagonistas, pero a la vez deja muy claro cómo es cada uno. De hecho, este tomo acaba con un golpe de efecto que culmina con una breve conversación entre Batman y Nightwing. Ese diálogo es muy escueto, pero define con precisión quirúrgica cómo son cada uno de ellos, las diferencias que les separan pero también su visión común, que consigue unirlos. Y encima te aprieta la patata…

Y es que hay muchos puntos que invitan a comparar ambos personajes: Nightwing es un Batman luminoso, mantiene su visión de la justicia, pero prefiere hablar antes que pegar, y pedir ayuda cuando ve que no llega. Ves el sentido de la responsabilidad constante que tiene, y cómo antepone siempre lo que considera necesario. Y luego están los secundarios: El perrete con un nombre inmejorable: Bitewing, y luego el contrapunto femenino. Por fin dejan de un lado el eterno romance con Starfire y entra Barbara Gordon como secundaria fija que, además de ayudarle, va a ser la que genera tensión sexual todo el rato. También se presenta a un nuevo villano, Heartless, del que de momento solo vemos un adelanto pero va a seguir teniendo relevancia en los números siguientes.
Pero si Taylor está sublime con sus diálogos y cómo plantea este primer arco colocando encima de la mesa todos los elementos de su etapa, ¿qué podemos decir de Bruno Redondo? El manchego hace, probablemente, su mejor trabajo hasta la fecha. Una de las cosas que más me han gustado es cómo se le notan las influencias de compañeros a los que admira, como Mikel Janin, Juan Ferreyra, pero sobre todo a David Aja. Y no se limita a copiar recursos de ellos, sino que los incorpora a su propio estilo, sin perder ni un ápice de personalidad. Utiliza algunos de los recursos más característicos sin que se vea forzado. Las coreografías de las peleas, la agilidad con la que se lee el tomo, el cual te bebes en un suspiro, es gracias sin duda a la calidad narrativa de Redondo. En uno de los números tenemos unos flahbacks dibujados por Rick Leonardi y Neil Edwards quienes, a pesar de ser grandes dibujantes, estás deseando que terminen su participación para seguir disfrutando del dibujante titular.

En definitiva, DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 1 es un cómic que se seguirá leyendo dentro de muchos años y del que se seguirá hablando como el comienzo de una de las mejores etapas que ha tenido jamás. Un modelo de cómo hay que planear una etapa, sin necesidad de reseteos ni renumeraciones, incorporando la historia del personaje a lo que estos autores quieren contar, y mostrando una historia en la que queda claro cuáles son los elementos que vamos a ver en los siguientes números. Acción, diálogos brillantes y un dibujo espectacular como adelanto de una etapa para enmarcar.
Lo mejor: El trabajo de ambos autores, tanto en guion como dibujo. Endiabladamente entretenido. Bitewing.
Lo peor: No leerla.


