Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Alice desde el espacio 1

Alice desde el espacio 1
Guion
Kiko Urino
Dibujo
Kiko Urino
Color
Blanco y negro
Traducción
Luis Alis Ferrer
Formato
Portada rústica con sobrecubierta. 12,8x18,0 cm. 208 páginas. Sentido de lectura japonés
Precio
9,95 €
Editorial
DEVIR. 2026
Edición original
Alice, Dokomademo (ありす、宇宙までも) (ありす、どこまでも)

Cuando de pequeños preguntaban qué queríamos ser de mayores, más de uno —o de dos— respondió que astronauta. Luego crecimos, descubrimos que las matemáticas existen y la mayoría abandonó la idea.

Pero Alice desde el espacio, la nueva licencia de DEVIR, parte precisamente de esa pregunta: ¿y si alguien decidiera no renunciar a ese sueño?

Con los pies en la Tierra…

Nuestra protagonista de hoy es Alice Asahida, una chica alegre, guapa, popular y algo cabeza hueca. Pero las apariencias engañan. Después de haber crecido en varios países, Alice es «semilingüe«: no domina del todo ni el japonés ni el inglés, así que seguir una clase es, para ella, una misión espacial. El problema es que sus compañeros no ven ese esfuerzo. Solo ven a una chica guapa que se queda atrás en clase y dan por hecho que no da para más.

Es entonces cuando aparece Inuboshi, un compañero tan inteligente como peculiar que, lejos de compadecerla, decide ayudarla a perseguir una meta completamente desproporcionada: convertirse en la primera comandante japonesa de una misión espacial.

Alice desde el espacio 1

…y la cabeza en las estrellas

Pero la gracia de este manga no está en el típico mensaje wonderfulista de «cree en tus sueños y todo saldrá bien». Aquí la cosa va más de estudiar, fracasar, volver a estudiar, luchar contra la frustración y, con suerte, acabar acercándote un poco más a tu sueño. Porque sí, los sueños están muy bien, pero antes hay que currárselo… y mucho.

Por momentos tiene un aire de spokon. Solo que, en lugar de entrenar para ganar un torneo nacional, aquí el entrenamiento consiste en aprender idiomas, mejorar como estudiante, desarrollar nuevas habilidades y superar las propias limitaciones.

Además, nunca intenta venderte esa meta como algo fácil. Al contrario. Alice desde el espacio deja claro desde el principio que el talento por sí solo no basta y que el esfuerzo pesa mucho más que cualquier golpe de suerte.

Y sobre todo va de crecer. De encontrar a esa persona que ve en ti algo que ni tú eres capaz de ver. La que te mantiene con los pies en la Tierra mientras te anima a apuntar a las estrellas.

Alice desde el espacio 3

Órbita de dos

En este primer tomo Kiko Urino nos presenta a dos personajes:

Alice es magnética. Desprende una energía buen rollera y es imposible no cogerle cariño desde el principio.

E Inuboshi es… un genio. Es raro, bastante intenso y socialmente torpe, pero también es el primero en creer de verdad en Alice cuando nadie más entiende por qué debería aspirar tan alto.

La química entre ambos funciona muy bien desde los primeros capítulos. Ella es pura energía; él tiene el carisma de una calculadora científica. Y por eso encajan tan bien. Nunca da la sensación de que uno arrastre al otro, sino que ambos se empujan a mejorar.

Esa relación es, sin ninguna duda, el verdadero motor de la historia.

Alice desde el espacio 2

Un estilo de otra galaxia

Visualmente, Kiko Urino apuesta por un estilo que se aleja bastante de las tendencias actuales. Tiene ese aire clásico que recuerda a mangas de finales de los noventa y principios de los dos mil.

El dibujo no busca deslumbrar; busca ser el medio para mostrarnos una historia de esfuerzo.

Urino no abusa de las masas de negro. En una obra que gira constantemente en torno al espacio podría haber optado por contrastes mucho más marcados, pero prefiere reservar las masas de negro para dirigir la mirada y dar peso a momentos concretos. ¿El resultado? páginas muy limpias y fáciles de leer.

Las tramas más de lo mismo. Están al servicio de la atmosfera, sin caer en el exceso de texturas.

Los diseños de los personajes son sencillos. No necesitan peinados extravagantes ni rasgos exagerados para que cada uno desprenda una personalidad propia. Alice tiene rasgos redondeados, ojos grandes y una gran expresividad, haciendo que su diseño transmita inocencia, pero también mucha energía. Inuboshi es justo lo contrario. Con un diseño mucho más contenido (mirada seria, postura rígida y pocos gestos exagerados), Urino consigue que parezca un bicho raro sin convertirlo en una caricatura del genio antisocial.

Y los fondos están a merced de la historia. Cuando el entorno tiene importancia, Urino le dedica el nivel de detalle necesario; cuando la escena gira en torno a una conversación o a una emoción, simplifica el escenario para que toda la atención recaiga en los personajes.

¿Lo mejor? La composición de las páginas. Sencilla, regular y, en ocasiones, invisible. Kiko Urino no busca sorprender con composiciones imposibles ni con páginas recargadas; cuando rompe esa estructura es porque la historia lo necesita. Deja espacio para que las viñetas respiren.

Es un estilo sobrio, sí, pero también muy cálido. Tiene ese aire retro que entra por los ojos desde el primer capítulo.

Alice desde el espacio 4

Objetivo: las estrellas

Devir publica la ganadora de la 18.ª edición de los Manga Taishō (2025), una serie que sigue abierta y que ya suma siete tomos en Japón.

Y lo hace con una edición a la altura de lo que nos tiene acostumbrados: buena impresión, papel de calidad, sobrecubierta y un precio bastante contenido para los tiempos que corren.

Una edición sencilla, pero muy cuidada, que deja que la obra de Kiko Urino luzca como debe.

Solo queda esperar que la periodicidad no sea tan infinita como el universo. Porque si entre tomo y tomo pasa tanto tiempo como entre dos misiones espaciales, es fácil que más de uno acabe perdiendo el interés.

Por el momento acompañaremos a Alice hasta el infinito y más allá.