Después de Mi experiencia lesbiana con la soledad  y Diario de intercambio (conmigo misma) , continuamos el via crucis patológico autobiográfico de Kabi Nagata.... Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad

Después de Mi experiencia lesbiana con la soledad  y Diario de intercambio (conmigo misma) , continuamos el via crucis patológico autobiográfico de Kabi Nagata. Fandogamia edita ahora el último episodio de la tortuosa vida de la autora, Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad , en el que a su TDAH (trastorno de déficit de atención-hiperactividad), su síndrome depresivo y su trastorno alimenticio se le suma una nueva patología: una pancreatitis aguda provocada por alcoholismo. Total, que tenemos todo un atlas de patología médica contado en primera persona. Y a todos los problemas de base de la autora/protagonista, se le suma una sociedad tan peculiar como es la japonesa y una familia que apoya, digamos, lo justo…


A diferencia de las anteriores obras de Nagata, esta obra no es tanto un diario de sus vivencias sino un ensayo y reflexión sobre el punto al que ha llegado. Mantiene la fórmula de relato de lo que le ocurrió, pero arranca directamente desde su ingreso hospitalario y hace mucho hincapié en el estancamiento artístico que llega a experimentar al intentar dar el salto a la ficción, después de la repercusión que tuvieron sus primeras obras autobiográficas. Nagata analiza ese estancamiento, y esa querencia hacia el ensayo, y lo relaciona con sus inquietudes y en cómo transcurre su vida.

La obra no difiere mucho de las anteriores en cuanto a lo asfixiante que resulta. Nagata tiene muchos problemas, y ninguno le ayuda a superar los nuevos que se reflejan en esta obra. Si le sumamos que la familia está más preocupada porque convierta esta nueva experiencia en otra obra que pueda avergonzarles, leer cada página resulta tremendamente angustioso. La pancreatitis aguda es una enfermedad provocada en la mayoría de casos por litiasis biliar (piedras en la vesícula) o abuso de alcohol. Aunque aquí se centran en el acohol (y con razón), en una de las revisiones le comunican que también tiene piedras en su vesícula, por lo que presumimos que el origen puede ser cualquiera. En todo caso, este ingreso hospitalario de cerca de un mes sirve a la protagonista para darse cuenta de cómo había ido aumentando su consumo de alcohol hasta cotas realmente preocupantes.


Y es que todo suma: su depresión, la ansiedad y esa tendencia compulsiva que tienen las personas que sufren un trastorno alimenticio, confluyen en un cóctel sumamente peligroso. Como bien dice el título, en el alcohol encuentra un vehículo con el que huir de una realidad que ve con unas lentes muy oscuras. Y la pancreatitis le sirve para reflexionar sobre el punto al que ha llegado, puesto que el consumo de alcohol tiende a ir en aumento sin que la persona se de cuenta del punto al que se dirige. Esta reflexión aporta algo novedoso en las obras de Nagata, como es el papel didáctico que puede tener para un lector ajeno. Tiene ese punto de contar su propia experiencia y que sirva de reflejo para alguien que aún no ha llegado a percibir que está tomando la misma dirección. Además, le he notado otra diferencia que ella misma reconoce, como es esa búsqueda de un final que cierre correctamente la obra y que busque un punto de esperanza. Aunque en las anteriores se podía identificar algo que se asemejaba muy en la distancia a un «final feliz», aquí tenemos algunos puntos que sí nos dan esa visión de arco de personaje que ha cambiado realmente por lo que ha experimentado durante toda la obra.

El dibujo mantiene ese estilo espontáneo de Nagata, que puede confundir con un aspecto de obra humorística y que en alguna ocasión he comentado que nada más lejos de la realidad. Además, incorpora el uso de un bitono con naranja como de subrayador fluorescente (mucho más estridente que el que veis en las imágenes de esta reseña) que tiene un aspecto muy chillón, y colabora con mucho acierto a esa sensación de crispación e incomodidad que genera leer el día su día a día.


En definitiva, Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad  es, probablemente, la obra más madura de su autora hasta el momento. Si bien se centra en el problema del alcoholismo, que puede resultar menos llamativo o novedoso que ver cómo se vive un trastorno alimenticio o la homosexualidad en una sociedad tan peculiar como la japonesa, creo que es una obra que profundiza mucho más en el autoanálisis y que va más allá en la reflexión sobre cómo todos estos problemas dificultan su búsqueda de la felicidad. Además, me parece un reflejo genial de cómo algo que comienza como un consumo recreativo puede llegar a resultar un verdadero problema de salud del que cuesta mucho salir. Nagata muestra con mucho acierto la dependencia física que llega a presentar por el alcohol y cómo se llega a autoengañar para paliar el síndrome de abstinencia.

Lo mejor: La incomodidad que genera en el lector encaja muy bien con lo que está contando, y se convierte en parte de la narrativa. Una obra mucho más redonda y con más capas que las anteriores.

Lo peor: Si el sufrimiento ajeno te resulta insoportable, estas obras pueden ser un verdadero desafío.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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