En casa de mis padres no se solía beber vino. De vez en cuando, aparecía por la mesa alguna botella del vino que hacían... Vinómics. Relatos gráficos con sabor a buen vino

En casa de mis padres no se solía beber vino. De vez en cuando, aparecía por la mesa alguna botella del vino que hacían unos primos en el pueblo, o alguna otra de regalo, o quizás alguna que se compraba, un tanto a ciegas, para alguna comida familiar. Y ninguna de las que probé me gustaron. Eh, tampoco pasa nada. Siempre he sido muy especialito con las cosas del paladar, si jamás he soportado los tomates o los huevos fritos, tampoco era de extrañar que no me gustara el vino.

Pasan los años.

Allá por 1997 empiezo a salir con la chica que más de veinte años después sigo casado. Y en 1998 conocí a sus padres. En la comida en la que me los presentó, mi futuro suegro me ofreció una copa de vino.

-Mmm… no, gracias, no me gusta el vino.
-Prueba éste. Seguro que lo que pasa es que no has probado nunca un vino bueno.

Por no quedar mal, y un poco impresionado por el buen hombre, hice de tripas corazón y me llevé la copa a la boca.

Y tenía razón. Aquel Ribera del Duero, un crianza de la zona de Gumiel de Izán, me supo a gloria. En ese momento, con mis veintipocos años, decidí que Agustín tenía razón y que tenía que probar más. Y así fui descubriendo, poco a poco, los vinos de Rueda, los gallegos, los del Penedés y algún Valdepeñas que estaba bastante por encima de la reputación que tenía por entonces esa Denominación. Descubrí que el Rioja me da ardor de estómago, que mis preferidos son los Ribera del Duero, y que aún estoy por probar un vino decente de la Denominación de Origen de mi Madrid natal.

Y ésta es la historia del inicio de mi relación con el vino.

Vinómics

Vinómics surge como resultado de la doble pasión del guionista Raúl Deamo por el mundo del cómic y el mundo del vino. Tras la realización de un documental sobre el vino catalán, se plantea la posibilidad de hacer algún proyecto que uniera ambos. La idea se acabó materializando apadrinada por la Denominación de Origen Catalunya, una de las once DO existentes en la Comunidad Autónoma de la que toma su nombre, que abarca a un total de 330 municipios y con sede en Reus. Así, Deamo, haciendo la labor de un enólogo comiquero contacta con casi una veintena de autores a los que encarga una historia con tres características: una extensión de seis páginas (salvo la de Sagar, que ocupa doce), que el vino forme una parte importante de la historia y que esté coloreada sólo con dos colores, los pantone 194C y 124C, los tonos del vino tinto y el vino blanco.

vinomics sagar

¿Y qué tenemos, entonces?

Extrañamente, un producto tremendamente disperso y a la vez muy coherente. Muchas veces, en las colecciones de historias cortas la disparidad de estilos y de temáticas hace que resulten inconexas. En Vinómics no es el caso, el uso de la misma sobria paleta de color en todas las historias le da una uniformidad al primer vistazo que ya hace que desaparezca esa sensación de batiburrillo que suele haber en los álbumes de autoría compartida. Aún así, los estilos gráficos son suficientemente variados para tampoco caer en la monotonía, desde el estilo más artístico de Roger Ibáñez o Sagar hasta el más humorístico de Ana Belén Rivero o Àlex Roca, pasando por estilos inconfundiblemente personales como los de Albert Monteys, Gallardo o Manel Fontdevila.

vinomics deamo

¿Y en el estilo de las historias? Lo mismo que en el aspecto gráfico. Hay historias humorísticas, que quizás ocupen la mitad del tomo, nostálgicas, intimistas… incluso hay hueco para la ciencia ficción, como Blanco Ingrávido, la historia que hacen los hermanos Deamo, a los que ya vimos en Serie B.

¿Alguna que destaque por encima de las demás? Supongo que dependerá de los gustos personales de cada lector. Yo tendría que señalar El mismo vino, de Albert Monteys, una pequeña maravilla en la que vamos viendo los encuentros a lo largo de siete años entre un joven llamado Antonio y una botella de vino. Pero claro, decir que algo que ha hecho Monteys es una joya es una obviedad a estas alturas, ¿no?

vinomics monteys

En resumen…

Al margen de que te guste el vino o no, tenemos aquí una interesante recopilación de historias cortas que sirve de muestra de la situación actual del cómic de creación original dentro del mercado nacional. Es un experimento que ha dado un resultado plenamente satisfactorio, un perfecto maridaje entre autores que despliega agradables aromas en el paladar.

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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