¡Hola, amiguitos! Tras el parón veraniego volvemos con más ganas que nunca para seguir desgranando todas las películas de Marvel. Ya estamos en 2003... ¡Viñetas y… acción! 9: Hulk

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¡Hola, amiguitos! Tras el parón veraniego volvemos con más ganas que nunca para seguir desgranando todas las películas de Marvel. Ya estamos en 2003 y toca hablar de Hulk. Ese año fue bastante prolífico y por primera vez en la historia se estrenaron tres películas basadas en personajes de la Casa de las ideas. Primero llegó Daredevil, luego fue X-Men 2 y finalmente Hulk. Aunque es de recibo decir que no fue lo que se esperaba.

¿Ang Lee? A priori no es la elección que a cualquier fan se le ocurriría para adaptar las peripecias del Coloso Esmeralda. De hecho hubo muchos candidatos como Joe Johnston (que años más tarde se encargaría de Captain America: The First Avenger), Alex Proyas (que lo bordó en The Crow) o incluso James Cameron. Este último es curioso, porque estuvo ligado a multitud de proyectos de Marvel y finalmente fue la exmujer de éste, Gale Ann Hurd, quien se hizo cargo de la producción.

Pero claro, la jugada salió bien con Bryan Singer y con Sam Raimi. Directores underground o de serie B que habían obtenido grandes éxitos de crítica. Ang Lee era conocido por Tigre y Dragón, la película que le había dado el éxito comercial, pero su talento como realizador destacaba por obras como La tormenta de hielo o Brokeback Mountain. Filmes dramáticos donde tocaba muchos temas sobre traumas paterno filiales. Este hecho le hizo idóneo para tratar la relación de Bruce y David Banner (se llamó de este modo al personaje de Nick Nolte como homenaje a la serie de imagen real de los 70). Lo malo es que Ang Lee siempre se le ha dado fatal tratar el tempo de sus películas. Hulk no estuvo exenta de esto. La película es tediosa para gran parte del fandom, el monstruo esmeralda tarda en salir casi una hora y el detenimiento con que Ang Lee nos narra la relación de Bruce con su padre puede desesperar al más paciente de los fans. Por ello las críticas fueron bastante divididas.

La producción de Hulk fue una tortura. Algo que resulta bastante inexplicable, pues durante décadas el coloso esmeralda ha sido el segundo icono más reconocible de Marvel, solo superado por el Hombre Araña, en los setenta su serie de televisión batió records. Pues bien, casi una década tardó en hacerse. La Universal resucitaba y enterraba el proyecto a voluntad. Lo mismo se olvidada, que de repente quería hacer una atracción sobre el personaje en uno de sus parques y todo eran prisas. Peter David llegó a encargarse de hacer varios guiones, pero la productora quería un enfoque de “road movie” como la serie de imagen real y Peter David que había trabajado más de una década con el personaje se negaba a ello.

Finalmente, en el libreto trabajó gente como Zack Penn, David Hayter o John Turmann. Todos ellos, escritores con soltura en materia de blockbusters. El premio se lo llevó James Schamus, colaborador habitual de Ang Lee. A todo esto hay que añadirle las restricciones presupuestarias, hubo momentos de la producción que la película debía hacerse con únicamente 25 millones de dólares. Una cantidad ridícula si quieres hacer algo que no sea un tío cachas vestido de verde. A todo esto, Lou Ferrigno hace un cameo como guarda de seguridad junto al gran Stan Lee.

Menos mal que se impuso la razón. El presupuesto final de Hulk fue de 137 millones. Recaudó 132 en Estados Unidos y un total de 245 en todo el mundo. No fue un taquillazo, tampoco perdió pasta el estudio, pero desde luego de un personaje así se esperaba mucho más. Tuvo un gran fin de semana de estreno, pero las tibias críticas y el boca a boca acabaron por tumbarla. Visualmente la película es una pasada, Ang Lee tuvo claro que el monstruo debía ser totalmente digital (aunque se incrustase la cara de Eric Bana). También incorporó un detalle y es que Hulk era más grande según se enfadaba. Los responsables de los efectos especiales fueron los prestigiosos estudios Industrial Light & Magic. Quince años después la batalla de Hulk en el desierto sigue dejando sin aliento. Las localizaciones de la película fueron muy acertadas y recordaron a grandes etapas del personaje.

Otro problema que tuvo la película fue la ausencia de un villano a la altura. Nick Nolte es un actorazo, se le da de miedo hacer de hijo de mala madre, pero cuando se trata de dar la talla queda raro como supervillano. También es cierto que la mezcla de El Hombre Absorbente, Zzzax y el general Striker no acaba de cuadrar, sobre todo en esa escena final con una gran nube verde fosforito. La escena en la que Hulk se enfrenta a los perros de la guerra (creación de Paul Jenkins) es muy efectiva aunque excesivamente oscura. Por último y para cerrar este capítulo. Hay una cosa que me asqueó mucho y es que Hulk no mata, siempre que se carga un tanque o un helicóptero o un jet, se ve como sus tripulantes saltan del mismo, me recordó poderosamente a la serie animada de “G.I. Joe”.

El casting fue algo desafortunado. Eric Bana era un total desconocido para el público americano. Había llamado la atención por un papel de asesino en el filme Chopper, pero más allá de eso era conocido por ser un humorista en su país de origen. Un actor inexpresivo a más no poder, soso como el solo y cuya única escena buena es cuando se convierte por primera vez en el monstruo. Betty es interpretada por Jennifer Conelly. Su papel me gusta mucho más y es una mujer fuerte, parece que vamos a tener algo distinto pero finalmente y por exigencias del guion no deja de ser la dama en apuros que debe ser rescatada. Al general Ross le da vida Sam Elliot y con su sola presencia llena la pantalla, su rol en la cinta nos lo muestra como alguien mucho más reflexivo que su contrapartida de los tebeos y sus escenas siempre son agradables. Por el contrario tenemos a Josh Lucas como Glenn Talbot. Su personaje está terriblemente sobreactuado y protagoniza uno de los pocos momentos de alivio cómico de la cinta.

Como podéis ver, todos los aspectos de la película arrojaron luces y sombras. La banda sonora no está exenta. Danny Elfman firmó una composición ramplona y sin gracia, no tiene ni un solo tema representativo y lo más destacable es que para la promoción de la película se usó el tema “Set Me Free” de Velvet Revolver.

Nos leemos en quince días (de verdad que sí, que estamos de vuelta) con The Punisher. Veréis todo lo que da de sí una cinta con John Travolta como villano del día.

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Txema Sáez

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