Noruega, 1995. La banda de Black Metal The Killmasters regresa de un concierto atravesando una carretera que transcurre por los frondosos bosques del país.... The Killmasters, de Damián Belfry y Javier Hernández Guerrero

Noruega, 1995. La banda de Black Metal The Killmasters regresa de un concierto atravesando una carretera que transcurre por los frondosos bosques del país. Unos bosques cuya abundante vegetación llega a tapar los rayos del sol y que parece adquirir vida propia. Parece un día normal en la vida del cuarteto hasta que se topan con un tráiler del que parece gotear sangre del remolque. Raudos, a la par que perplejos, The Killmasters deciden ponerse en la piel de la pandilla de Scooby Doo para investigar tan macabro misterio.

Killmasters

Hay dichos como “la curiosidad mató al gato” o “estar en el momento equivocado en el lugar equivocado” que pocas veces son más ciertos y desfavorables que toparse con un camión que deja un rastro de sangre. Una circunstancia que nuestros protagonistas lamentarán profundamente cuando se den cuenta de que se enfrentan a una amenaza de proporciones demoníacas.

Antes de entrar en materia debo aclarar una cosa. The Killmasters está protagonizado por una banda de música, correcto. Pero esto no es lo que define el cómic. No estamos ante un tebeo donde este arte inmaterial es el detonante de la historia o el motor de la misma como en Belzebubs, o en el que tenga un peso capital, como es el caso de Murder Falcon. Aquí simplemente se utiliza como catalizador y detonante de una historia de terror que encaja con la corriente de pensamiento que a mediados de los noventa relacionaba de manera excesiva el Black Metal con el satanismo debido a la quema de iglesias en la región o a los crímenes perpetrados por gente como el músico de Burzum Varg Vikernes, quien también asesinó a Euronymous de Mayhem. Aunque insisto, no hace falta saber nada de esta música para disfrutar de este tebeo.

killmasters

The Killmasters es obra de los autores españoles Damián Belfry y Javier Hernández Guerrero. Nos llega ahora de la mano de Norma editorial, aunque previamente había sido publicada en Francia por la editorial Ankama. El álbum nos ofrece setenta y dos páginas de emociones fuertes, donde la ambientación lograda por el equipo creativo conseguirá que nos metamos en la historia desde el primer momento. Tanto, que el tomo se lee en un suspiro dejando con ganas de más, teniendo en cuenta especialmente la cantidad de preguntas sin respuesta que ofrece. Algo no necesariamente malo, puesto que sirve también como vehículo para crear el clima enigmático que rodea a toda la trama a la que no le falta de nada.

Haciendo un rápido recuento: En The Killmasters hay rituales satánicos, demonios, bosques misteriosos o un pueblo repleto de gente paranoica de mente cerrada. El guionista logra una historia que poco a poco va ganando intensidad y tensión aumentando el número de momentos y situaciones inquietantes que deberán atravesar los músicos. Damián admite que la idea de la historia surgió de un viaje por carretera donde se encontraron con un camión que perdía parte de su carga dejando un rastro a su paso. De ahí comenzó una divagación sobre qué pasaría si el rastro fuera sangre.

Con estos mimbres ha logrado parir una historia de terror rural puro con referentes tan dispares como pueden ser las películas de Evil Dead de Sam Raimi o el cine de horror elevado de Ari Aster (Hereditary y Midsommar). Un cocktail explosivo donde en un abrir y cerrar de ojos el escritor ha conseguido llevar a un puñado de chavales de la cotidianidad de un viaje por carretera a un paraje directamente de pesadilla. Con la misma facilidad nos presenta un puñado de personajes carismáticos, en especial la cañera Ada, con los que nos encariñamos desde el primer momento. The Killmasters lo tiene todo, incluyendo algunos momentos de humor negro, violencia explícita y casquería y un pasaje que es puro survival horror cuya atmosfera opresiva logrará quitarnos el aliento en más de un momento.

killmasters

El apartado gráfico viene de parte de Javier Hernández Guerrero. El género fantástico no es algo nuevo para él. Pues ya se había fogueado en la revista Fantasmagoria o en diversas colaboraciones para Diábolo. Este dibujante tiene un talento enorme para crear ambientaciones tan precisas y bien definidas como las que precisa The Killmasters. Con un trazo que denota calidad y personalidad, sus páginas tienen un dinamismo inusitado y algunas de sus viñetas parece que tienen vida propia escapando de los márgenes predefinidos del papel. Como he comentado el ritmo es tan frenético que os terminaréis el tebeo en algo más de un cuarto de hora, pero seguro que volveréis a empezarlo para observar mejor en el arte de Javier.

Puede que The Killmasters no invente la rueda. No le hace falta alguna, tampoco creo que sea la intención de sus autores. Estamos ante un divertimiento puro y duro y un más que sentido homenaje al cine de terror más directo y honesto.

Os dejo con una pequeña lista de Spotify con algunos temas de lo más granado del Black Metal noruego. Espero que os guste, y si dais like a esta lista o alguna de las otras que hay en nuestro perfil, os lo agradeceremos profundamente.

Compartir:

Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com