Saludos, mis queridos lectores. Hoy viajamos a través del tiempo y el espacio como si fuéramos los acompañantes de un Señor del Tiempo. Nuestro... El tesoro de los moriscos, de Miguel Ángel Guill.

Saludos, mis queridos lectores. Hoy viajamos a través del tiempo y el espacio como si fuéramos los acompañantes de un Señor del Tiempo. Nuestro destino es la costa de Valencia (hacia Alicante), allá por el siglo XVII. Nos vamos a buscar El tesoro de los moriscos, ahí es nada.

Tenemos aquí lo nuevo de Cascaborra. Un tebeo sobre la Historia con su propia historia (tengo que dejar estos juegos de palabras, por menos han mandado a gente a apalear sardinas a galeras…).

El autor es Miguel Ángel Guill, nacido en Elda en 1971. Y amante de la historia del lugar. Poca broma que hablamos de un señor que colaboró en el Diccionario Biográfico Español que publica y edita la Real Academia Española de la Historia.

Y resulta que allá por 2014 creó esta obra para ser publicada y distribuida por el Ayuntamiento de Elda. Lo cual significa que su distribución fue más bien escasa y a nivel local. Ese es el triste destino de este tipo de literatura histórica tan específico, me temo.

Pero en esto que llegaron los de Cascaborra y, como padres trinitarios rescatando cautivos en Argel, han sacado a esta obra del olvido para que todos podamos disfrutarla.

Junto con División Azul, forma la nueva linea de la editorial. Alejada de los hechos históricos (más o menos novelados) entramos en un cómic de aventuras al más puro estilo del tebeo francés.

El guión nos narra la búsqueda de un tesoro perdido y escondido. O al menos lo hace hasta que empiezan a aparecer diferentes tramas y subtramas que nos muestran un mosaico bastante claro y sencillo de entender sobre la sociedad de la época.

Un mundo en guerra donde el cristianismo y el islamismo se tocan. Donde los corsarios desembarcan y secuestran a los del otro bando, vendiéndolos como esclavos en su propia tierra. Un mundo que expulsó a parte de los suyos, acusándolos de traición y por motivos religiosos (no entraremos aquí en las razones de la expulsión de los moriscos). Donde la verdad y el amor no importan y la honra y las apariencias lo son todo.

A lo largo de la historia, tendremos muy clara la intención divulgativa y educativa de esta obra. Abundan las notas a pié de página explicando términos o diciéndonos cual es el edificio histórico representado (por cierto que hay una nota huérfana, sin su explicación).

Se intenta ser fiel a la forma de hablar de la época. Pero se hace explicando las palabras que puedan ser desconocidas y sin abusar de las diferentes lenguas de la época. Por ejemplo, los moriscos hablan su propio idioma (o más posiblemente árabe) cuando están solos, aunque lo sabemos porque un personaje le explica a otro que usaban la algarabía. Nosotros los leeremos en castellano. En algún bocadillo se ha perdido alguna letra, pero se puede leer sin mayores complicaciones.

Una libertad creativa del autor para potenciar el tono didáctico (sospecho que la obra fue repartida por los colegios de Elda, aunque es una suposición mía :-)).

A nivel de dibujo podemos distinguir entre los fondos, sean paisajes o edificios, y los personajes. Los escenarios de la historia están más trabajados y detallados que los propios personajes. A nivel documental no vemos nada que nos saque de la época. Podrían, como siempre y en todas las historias históricas, debatirse algunos detalles; pero la documentación es adecuada e incluso exhaustiva.

Quisiera mencionar especialmente que el autor (casi seguro que para impedir que fuera una obra aburrida) introduce algunas escenas que son pequeños huevos de pascua. Hay una referencia a cierta película que me hizo parar de leer para reírme. Son detalles sutiles, que para el lector que no los entienda serán simplemente una parte más de la obra (ni anacronismos ni chistes forzados).

La edición incluye un prólogo de Juan Carlos Márquez Villora.

Por cierto, el autor tiene al menos otra obra sobre la época. Esperemos que podamos echarle el guante pronto.

¿Por qué leer El tesoro de los moriscos?

Una historia basada en hechos reales que nos atrapa y nos muestra una época y lugar muy concretos pero a la vez desconocidos. Las notas explicativas. La intención de Cascaborra de rescatar obras de difusión escasa.

¿Por qué no leer El tesoro de los moriscos?

Un dibujo cumplidor pero más sencillo que aquel al que nos tiene acostumbrado el cómic histórico europeo.

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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