En 1985 Jack Kirby rozaba ya la setentena y ya había demostrado cuanto se puede demostrar. Había abandonado por completo Marvel y DC y... Superpoderes de Jack Kirby

En 1985 Jack Kirby rozaba ya la setentena y ya había demostrado cuanto se puede demostrar. Había abandonado por completo Marvel y DC y en esta época prefería llevar su trabajo a editoriales independientes como Pacific o Eclipse. Sin embargo, DC pensaba sacar a algunos de los personajes del Cuarto Mundo en la segunda tanda de su línea de muñecos Superpoderes y acordaron con Kirby el cobro de royalties en un movimiento bastante inusual en la época.

Superpoderes de Jack Kirby

Con todo esto, Kirby comenzaría una nueva colaboración. Contribuiría con los diseños de los muñecos e incluso se involucraría en dos series limitadas de los personajes. En la primera, de 1984 e inédita aún en España, firmaría los plots y los dibujos de la quinta entrega, pero un año después tendríamos una nueva serie con Paul Kupperberg escribiendo, pero con el Rey de nuevo a los lápices. Esta nueva andadura serviría también para que se reeditara el Cuarto Mundo y para que pudiera darle un final a lo que tuvo que ser abruptamente interrumpido.

Es por eso que para cuando se pone en marcha esta serie de Superpoderes, ya han tenido lugar los eventos de la novela gráfica Los perros del hambre. Darkseid ha sido destronado por una rebelión en Apokolips y se ve obligado a exiliarse. El lugar elegido para establecer su base provisional será la luna, como paso previo para dominar un nuevo planeta cuyo nombre podéis imaginar. Unas misteriosas plantas alienígenas han aparecido diseminadas en distintos puntos de la geografía terrestre y extienden sus raíces tratando de llegar al núcleo. Una multitudinaria Liga de la Justicia tendrá que impedirlo.

Superpoderes de Jack Kirby

Por aquella misma época arrasaban las Secret Wars marvelianas y el objetivo de Superpoderes era básicamente el mismo: vender muñecos a los niños. Por eso, veremos también aquí montones de héroes que tienen su momento para decir a todo el mundo quienes son y qué hacen y que incluso se dividirán en pequeños grupos para que cada uno tenga sus respectivos 15 minutos de gloria. Sin embargo, la gran diferencia entre Secret Wars y Superpoderes es que esta segunda, pese a ser un tebeo del 85, destila un enorme sabor a Silver Age. Tendremos al Rey Arturo con lanzallamas, dinosaurios, alienígenas ancestrales, gladiadores romanos y hasta una versión de Las Vegas darkseidizada. Estamos ante un tebeo completamente dirigido a niños y no solo por el tono de la historia, ya que incluso podemos ver alguna que otra dulcificación en los diseños de personajes como Kalibak o Mantis o también un Darkseid menos imponente e impasible. Huelga decir que tampoco estamos ante el mejor trabajo de un Kirby al que tampoco terminan de irle bien del todo las tintas de Greg Theakston.

Es importante tener en cuenta el tipo de cómic que es este Superpoderes y tratar de leerlo con la óptica de un señor de treinta o cuarenta y tantos del siglo XXI puede no ser la mejor manera de entrar en su juego y disfrutarlo. En cualquier caso, Superpoderes es hasta cierto punto un hito en la historia de DC Cómics. Estrictamente, no es que el Cuarto Mundo de Kirby estuviera fuera de la continuidad DC (no olvidemos que nació en la serie de Jimmy Olsen), pero hay más de un modo de sacar una historia de continuidad y el ostracismo al que se había sometido al Cuarto mundo la había hecho desaparecer por puro olvido. Paradójicamente, Superpoderes probablemente sí que era una serie fuera de continuidad, dada su naturaleza, pero llegó en el momento justo para que Marv Wolfman y George Pérez se acordaran de incluir a todos estos personajes en aquellas Crisis en Tierras Infinitas, que eran al fin y al cabo contemporáneas.

Superpoderes de Jack Kirby

Tal vez, si no hubiera por aquellos muñecos y aquel acuerdo que posibilitaría el retorno del Rey a sus creaciones (esta vez en completa comunión con el resto del universo DC) hoy no podríamos hablar de Darkseid, del Cuarto mundo y de todas las alegrías que nos ha dado en todos estos años.

Compartir:

Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com