Después de cuatro entradas consecutivas dedicadas a Harley Quinn, decidí que, aunque la serie es la bomba y tengo en la pila de lecturas...

Después de cuatro entradas consecutivas dedicadas a Harley Quinn, decidí que, aunque la serie es la bomba y tengo en la pila de lecturas pendientes el recién salido quinto tomo, se imponía un descanso del personaje. Así que entre todo lo que tenía disponible elegí el nuevo tomo de la serie conjunta de Superman y Wonder Woman. Adivina quién es uno de los antagonistas que aparecen en las primeras páginas…

superman wonder woman 4

Esta serie surgió a la vez como una serie a medida para el incomprensiblemente encumbrado Tony Daniel y el lugar en el que explorar la reciente relación sentimental entre Superman y Wonder Woman surgida en las páginas de la Liga de la Justicia de Geoff Johns. No es la primera vez que se trata el tema de una relación entre ellos, ya hubo algo en el memorable Kingdom Come. Y aquel beso de Justice League #12 no es el primero dentro de continuidad, ya hubo otro en el Action Comics #600 de John Byrne, aunque en aquella ocasión no tuvo consecuencias posteriores. Y hasta en las fronteras del mundo del cómic se ha tratado esta relación. Hace más de 20 años (¿ya?), Kevin Smith escribió un recordado diálogo entre dos amigos en la zona de comidas de un centro comercial sobre las posibilidades reproductivas de Superman en aquella pequeña joya que era Mallrats.

Independientemente de su planteamiento original, veo actualmente esta Superman / Wonder Woman como una serie periférica más de la franquicia de Superman que como una coprotagonizada por ambos miembros de la Trinidad. Y en este cuarto tomo se intensifica la sensación.

Como ya nos han contado recientemente, tanto en la serie principal del personaje como en la serie televisiva de Supergirl, Superman ha descubierto un poder nuevo, la supererupción solar, que viene a ser una versión radical de la visión calorífica pero soltando toda la energía acumulada en su organismo de golpe a través de todo su cuerpo. El problema es que desde ese momento, sus poderes están un tanto inestables. Su fuerza y su invulnerabilidad ya no son lo que eran, ya no puede volar y se limita a los originales supersaltos… y en su momento de mayor debilidad, Lois Lane ha hecho pública su identidad secreta. Estamos, por tanto, en un momento delicado para el personaje, y las tres cabeceras en las que es personaje principal (SupermanBatman / Superman y Superman / Wonder Woman) están explorando ese interesante momento de cambio.

En este tomo en particular, uno de los mayores miedos de Clark se hace real: están atacando a las personas vinculadas con su identidad secreta. Recibe una llamada de Lana Lang pidiendo ayuda  y se presenta en Smallville con Wonder Woman. Lana y su pareja (John Henry Irons en la continuidad actual) han desaparecido, así como varias personas y edificios más de su pasado. Y tras un interludio de tortas con el Escuadrón Suicida de Deadshot y Harley Quinn y una escena fan service de Clark y Diana en la cama, empieza la investigación.

Quizás la trama esté un poco más alargada de lo necesario, pero la caracterización de personajes es uno de los fuertes de Peter Tomasi, el escritor definitivo de Damian Wayne. El desarrollo de la historia tiene un ritmo más pausado de lo habitual, pero en el momento introspectivo que atraviesa la línea Superman es lo más apropiado. ¿Algún pero? Bueno. Quizás podríamos decir que la pelea con el Escuadrón es absolutamente innecesaria, pese a que Doug Mahnke esté al nivel acostumbrado. Y quizás que la aparición de Obama hacia el final de la historia esté un poco forzada, pero aún así me funciona. Y que, aún siendo una historia cerrada en sí misma y autoconclusiva, es parte de una subtrama mayor que está abarcando varias colecciones. Pero, a decir verdad, dudo que haya muchos lectores de esta serie que no estén siguiendo también al menos la serie central.

La verdad es que el momento actual de Superman que nos ha venido con la iniciativa DC You me está resultando especialmente interesante. Es la primera vez que estoy tan enganchado a las series del personaje desde los tiempos de Geoff Johns y Gary Frank, hará ya 8 años. Y doy por sentado que esta versión debilitada del personaje es algo que no va a durar por siempre, pero es un enfoque temporal de lo más fresco. Y la situación que se plantea al final de este tomo -que dejamos descubrir al lector, sin caer en el spoiler- me pica mucho la curiosidad. A ver cuánto dura.

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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