¿Cómo es posible que cuatro palabras tan asépticas como Dos Mundos, Una Policía revuelvan las tripas con sólo leerlas? Suele ocurrirme que, leyendo textos... Sex Criminals 2: Dos mundos, una policía

¿Cómo es posible que cuatro palabras tan asépticas como Dos Mundos, Una Policía revuelvan las tripas con sólo leerlas? Suele ocurrirme que, leyendo textos en castellano a los que no les encuentro demasiado sentido, mi cabeza hace la traducción inversa de forma instantánea. Y en este caso, me apareció por la mente Two Worlds, One Cop, que fonéticamente recuerda demasiado a Two Girls, One Cup, y claro, el estómago protesta. ¿Que yo tengo la mente sucia? No digo que no, pero a mí que no me digan que esa similitud ha sido casual. Que, como ya vimos en el tomo anterior, Fraction y Zdarsky son un par de macarras de marca mayor.

Dos mundos, una policía

Otro de los múltiples juegos de esta serie es que los TPBs americanos, en los cuales se basa la edición de Astiberri, tienen en el título el número del tomo. Así, empezamos con One Weird Trick, seguimos con este Two Worlds, One Cop y el siguiente será Three The Hard Way.  Así que tranquilo, más allá de la similitud fonética, no te vas a encontrar ningún tipo de historia alrededor de la coprofilia. De hecho, la trama continúa en el punto donde lo dejamos en el tomo anterior (reseña aquí)… más o menos.

Ha pasado algún tiempo, y Jon y Suzie, nuestra pareja protagonista capaz de detener el tiempo con sus orgasmos, sienten que su relación se ha… enfriado. Bueno, quizás no sea el término más correcto. Dejémoslo en que no están todo el día dándole como conejos, aunque a ellos les suponga un problema esa idea y necesitan buscar ayuda profesional. No, no ese tipo de profesional, ¿en qué tipo de cosa enfermiza estabas pensando?

Se cierra la trama de la biblioteca, se dibujan pollas en caras, se da una lección sobre métodos anticonceptivos, se visita al ginecólogo, se profundiza en el pasado de Jazmín Santa Cocaína, se visita el set de rodaje de la película porno de The Wicked + The Divine, y nos enteramos de por qué hay una Policía del Sexo. No haría falta para sólo dos personas capaces de entrar en Lefalan… perdón, en La Calma, ¿no?

En otro orden de cosas, hay un juego de palabras que no ha quedado bien traducido. Hay una captura de pantalla de una conversación de Messenger en la que a un tipo llamado Richard Pick le llaman “picha coge”. Dick Pick suena igual que dick pic, que es lo que en castellano se viene llamando fotopene, hombre. Y tiene mucho más sentido con lo que ocurre en esa página.

Los extras

En la edición en tomo nos perdemos los memorables correos (ejem) del lector que aparecen en la grapa mensual americana, pero en cambio aquí tenemos las portadas alternativas, un par de ex libris para librerías inglesas, los consejos sexuales de Just The Tips ( “Cruzar los dedos” tiene un 0% de efectividad como control de natalidad, no lo olvides) y una entrevista de la revista Playboyz a Fraction y Zdarsky.

Sí, paso de los 40 y me sigue haciendo gracia la palabra «cipote». Mi mujer sigue sin entenderlo. Debe ser algo de la testosterona. Para futuras ocasiones, si alguien implicado en el proceso creativo de esta obra nos lee, la palabra «nabo» también me resulta divertida.

En resumen…

En nuestro top anual de las mejores obras publicadas en 2017, el primer volumen de Sex Criminals no entró por los pelos. Si en lugar de un Top 12 hubiera sido un Top 13, lo habríamos visto como uno de los mejores tebeos del año pasado. Maldito sea Julio César y su Calendario Juliano de 12 meses.

Sea como sea, seguimos en la línea del anterior. Esta obra que habita la extraña línea que separa la ciencia ficción de la comedia con toques de thriller sigue siendo divertida, original, imaginativa y tremendamente irreverente (aunque para eso, esperad al tercer tomo y las portadas alternativas XXX). En este tomo pierde la sorpresa del planteamiento inicial, pero empieza a desarrollar una trama a largo plazo. Si Un Truco Sucio estuvo entre mis votaciones personales como lo mejor de 2017, Dos Mundos, Una Policía está como mínimo al mismo nivel y repetirá para 2018.

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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