Con Sara, de Garth Ennis y Steve Epting, llega a España la primera obra de TKO. Esta editorial nacida en 2018 se publicitaba como... Sara, de  Garth Ennis y Steve Epting

Con Sara, de Garth Ennis y Steve Epting, llega a España la primera obra de TKO. Esta editorial nacida en 2018 se publicitaba como “el Netflix de los cómics” por su peculiar modo de publicación, que ponía en la calle simultáneamente todas las grapas, el tomo de cada serie y la obra en soporte digital. Tal vez con el paso del tiempo, esta ambiciosa iniciativa del magnate tecnológico Salvatore Simeone y el cineasta Tze Chung no ha causado el impacto que prometía el ruido con el que fue anunciada, pero en cualquier caso, nos ha dejado un buen puñado de obras de calidad.

Sara, de Garth Ennis y Steve Epting

Junto con Sentient, publicado este mismo mes, los nombres más sonoros de toda la primera ola de TKO estaban en este Sara, donde Garth Ennis nos da justo lo que se espera de él, género bélico del bueno. En realidad no habría tanta diferencia con las mejores historias de Battlefields o War Stories si no fuera por Steve Epting, otro nombre de primer nivel que convierte Sara en algo así como un Battlefields de alto presupuesto.

Sara es el nombre de nuestra protagonista, miembro de un grupo de francotiradoras soviéticas en la Segunda Guerra Mundial. Sara tiene una leyenda tras de sí por el número de bajas nazis que acumula. Pero el invierno avanza a la vez que el enemigo y Sara y sus seis compañeras tendrán que hacerle frente.

Sara, de Garth Ennis y Steve Epting

Como de costumbre en este tipo de historias de Garth Ennis, Sara es una historia sobre las personas que, muchas veces a su pesar, libran las batallas más que sobre la propia guerra en sí. Alternaremos momentos del presente con distintos flashbacks que nos dicen quién es Sara y cómo ha llegado a ser la leyenda que circula con temor en el frente enemigo.

Algunos de los temas habituales del Ennis bélico repiten aquí como el abismo que separa la forma de entender la guerra de los dirigentes y las tropas de a pie. En este caso, la peculiar idiosincrasia de la URSS da pie a Ennis a trabajar ese conflicto entre los grandes ideales de arriba y la realidad de trinchera. El partido promulga la igualdad de hombres y mujeres, pero los hombres del frente no parecen tenerlo tan claro. El empoderamiento del que nos habla Ennis en Sara tiene mucho más que ver con la visión de la guerra del autor que con un hecho social. No vemos un empoderamiento global sino individual en cada una de las siete mujeres protagonistas.

Sara, de Garth Ennis y Steve Epting

Exceptuando a Sara, es muy poco lo que sabemos del resto de sus compañeras, pero cuando llegue el momento todas y cada una desbordarán épica por sus cuatro costados con esa habilidad única de Ennis para que sus personajes nos importen. En una guerra que te obliga a deshumanizar al enemigo a costa de tu propia humanidad, siete mujeres nos remueven las entrañas sin necesidad de dramas baratos ni porno emocional.

Gran parte de la culpa recae en Steve Epting. Caracterizar personajes uniformados tiende a ser complicado, pero Epting sale más que airoso. Más allá del propio diseño de personajes, cada una de las protagonistas tiene su propio carácter, sus gestos y expresiones propias. Sin grandes aspavientos, cada una queda ubicada y creamos un vínculo. Aun con todo, definíamos Sara al principio de la reseña como un Battlefields de alto presupuesto y esto es responsabilidad de Epting. Sin necesidad de pasar a un registro de gran acción como la que desplegaba en Velvet o el Capitán América, Epting es capaz de crear una atmósfera de gran producción cinematográfica en un planteamiento plagado de widescreen que no necesita trabajar con multitudes ni batallas de grandes proporciones para transmitirnos esa sensación de cuidado y grandeza. Una escaramuza de apenas una decena de personas basta para darnos momentazos épicos.

Sara, de Garth Ennis y Steve Epting

Estamos fuera de toda duda ante uno de los mejores relatos bélicos salidos de la mente de Garth Ennis y probablemente ante uno de los tebeos del año. Un tebeo que te sobrecoge como solo los tebeos del norirlandés pueden hacerlo.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

  • XAVI

    24 diciembre 2020 #1 Author

    Hay que reconocer que ENNIS, en el género bélico se mueve como pez en el agua. En cuanto a EPTING, por lo que veo en una de las imágenes, demuestra como sacar partido de las sombras y como oscurecer los rostros de los personajes.

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