En el camino de un autor nobel en dirección al abierto reconocimiento del público está claro que existen varias velocidades. Hay por ejemplo autores... Rising Stars: Ales Kot

En el camino de un autor nobel en dirección al abierto reconocimiento del público está claro que existen varias velocidades. Hay por ejemplo autores a quienes les cuesta conseguir renombre; mientras que encontramos otros casos singulares de guionistas que dan la sensación de contar con una trayectoria más longeva de lo que en realidad acumulan. Tal vez sea este último el perfil del escritor que hoy nos ocupa. Parece mentira que el checo americano Ales Kot sea coetáneo, por ejemplo, de Donny Cates, puesto que dicho nombre parece estar ya muy asentado en el imaginario colectivo del lector de comicbook medio.

Rising Stars: Ales Kot

Pasemos ahora a deambular por la trayectoria de este autor. La primera obra relevante que Ales Kot presentó posiblemente sea Wild Children (2012 – Image), que en España hemos podido leer bajo el nombre Niños Salvajes y debido a la publicación de ECC. En esta historia de rebelión en las aulas, más compleja de lo que inicialmente se antoja, Kot ya dejaba entrever una prosa deudora de otros grandes escritores precedentes –primordialmente de la escuela británica- y la intención de no ser un autor más del montón. Sin embargo el carácter de quien nos ocupa hoy pronto se demuestra también proclive a aceptar trabajos de encargo. En breve somos testigos de cómo su nombre aparece en obras de la editorial Valiant como Shadowman (2012) y en títulos de DC, donde trabajaría en Suicide Squad #20-23 (2013). En estos primeros pasos parece hacerse efectiva una actitud de querer ser más un profesional del cómic con una carrera a largo plazo que un sibarita autor indy que juega de espaldas a la industria.

Y así se desarrolla la trayectoria de Ales Kot durante los años sucesivos. El guionista produce obras de autor (creator owned) como por ejemplo Zero (Image Comics, 2013), un cómic de espías contado en retrospectiva antología y apartado visual caleidoscópico donde cada número era dibujado por un artista a cada cual más distante en lo gráfico. Cómodo al parecer en Image Comics, Kot nos ha presentado otras miniseries como Wolf (2015), de investigadores paranormales, o The Surface (2015) de psicodélica ciencia ficción. Sin dejar la marca de la gran I, en 2015 también intentó forzar las fronteras del cómic con Material, un intento alquimista de explorar las relaciones entre personajes dispares diseñada a base de grandes dosis de instinto e improvisación. Esta propuesta resultó ser un tanto fallida al no contar posiblemente aún con la suficiente experiencia para acometer una empresa de tal envergadura.

Rising Stars: Ales Kot

Y mientras que esta exploración del indy tenía lugar no penséis que Ales Kot desatendió sus trabajos de encargo. Su paso por varias editoriales con entre otros tebeos Secret Avengers #12-16 (2013 – Marvel), Bucky Barnes: The Winter Soldier #1-11 (2014- Marvel), Secret Avengers  #1-15 (2014 – Marvel), Dead Drop #1-4 (2015 – Valiant) rechaza esta idea.

De un tiempo a esta parte Kot parece haberse unido a un discurso artístico que otros autores como Mark Millar o Rick Remender han venido adoptando. Estamos hablando de apostar por crear productos emplazados en el creator owned y sin embargo con vocación de ser fácilmente exportables al cine o la televisión. Sin rechazar por completo el trabajo de encargo, como atestigua su paso por la franquicia Bond  con James Bond: The Body (2018 – Dynamite), Kot se ha hecho fuerte principalmente en dos plazas. Por un lado ha unido fuerzas al interesantísimo y poco reivindicado dibujante Danijel Zezelj creando Days of hate (Image); una sórdida historia de terroristas contada desde las entrañas de la propia célula extremista. En un registro casi opuesto, Ales también está trabajando en The new world. En esta propuesta de futuro distópico, donde se da caza a los criminales en un reality show, el guionista ha tomado una decisión tan simple como efectiva: si tienes al inconmensurable Tradd Moore (Luther Strode, Ghost Rider) trabajando contigo, deja que se desate y que sea el absoluto protagonista de la función. El resultado que está obteniendo el guionista, en opinión de su humilde articulista, no podría ser mejor en ambos casos.

Rising

Para aquellos que necesiten una descripción al respecto del estilo de Ales Kot, se podría decir que emula fuentes anglosajonas en sus cómics de autor –Grant Morrison, Warren Ellis, pizcas de Alan Moore o incluso algún tímido acercamiento a Garth Ennis – mientras que las obras de encargo desprenden más frivolidad y sentido del humor. Como les contaba al principio de este artículo, servidor opina que Ales Kot es un autor que ha venido para quedarse, y pretende ser reconocido como profesional sin dejar de lado su huella distintiva. Afortunadamente está contado con bastante suerte en cuando a ver su material traducido al castellano. No sólo prácticamente todo lo de Marvel y DC está a disposición del lector, sino que también hay gran cantidad de material de autor: Zero, El Cambio, Niños Salvajes, Wolf (ECC).

De manera que como se suele decir, lean y juzguen por ustedes mismos, mis queridos diletantes, si no tenemos ante nosotros a un guionista de raza.

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Raúl Martín

Raúl Martín

Llevo unos 10 años haciendo el figurante en diversos medios y formatos al respecto de expresar opiniones acerca de cómics. Aunque mi mayor logro es haber conseguido engañar a alguno que otro haciéndole creer que entiendo algo del Noveno Arte o que tengo un mínimo de criterio. En ES LA HORA DE LAS TORTAS me llevan mucho la contraria (lógicamente).

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