Hace un par de semanas tuvimos por aquí la primera entrega de Revival, la serie de crimen rural firmada por Tim Seeley. Y dijimos...

Hace un par de semanas tuvimos por aquí la primera entrega de Revival, la serie de crimen rural firmada por Tim Seeley. Y dijimos entonces que, aunque era una lectura de un tono impecable y con suficiente interés como para enganchar y querer volver para el segundo tomo, no pasaba de ser una mera presentación de personajes. Pues bien, en Vive Como Si Te Importara ese pequeño pero queda totalmente corregido y entramos de lleno en el desarrollo de la historia.

revival 2

Cuando llegó la moda zombi hace unos años, lejos de cabrearme al más puro estilo hipster de «los zombis molaban cuando no le gustaban a todo el mundo», yo me alegré. ¿Cuál es el problema? ¿Que voy a poder hablar de historias de muertos vivientes con más personas sin que me miren como si fuera un tarado? ¿Que van a aparecer series de televisión, películas de alto presupuesto, videojuegos AAA y tebeos con autores que tienen algo que decir? ¡Firmo! ¡Ya mismo! Lo de los ghettos autoinducidos siempre me ha parecido un concepto de lo más enfermizo.

Más aún, cuando empezó la moda zombi empezaron a aparecer historias de esas que me gustaban a mí. De las que los zombis son un McGuffin, un trasfondo de la historia que realmente cuenta la degradación del ser humano, la destrucción de la sociedad.

El problema viene cuando el 90% de las historias de zombis que salen son esa misma. 28 Días Después. The Walking Dead. Guerra Mundial Z. Sí, muy bien, alto presupuesto y demás… pero empiezas a echar de menos algo de originalidad. No voy a decir que esté esperando un remake de Zombies Paletos, pero sí que cuenten algo que no sea el mismo enfoque una y otra vez. Así que cuando te llega algo como Life After Beth, con la siempre bienvenida Aubrey Plaza, no puedes evitar sonreír, por muy Serie B que sea. Y Revival… Revival es algo distinto.

Revival no nos cuenta como la sociedad se viene abajo. Todo lo contrario, aquí tenemos una historia en la que la gente intenta seguir adelante con su vida. No como si no hubiera pasado nada -ver como sale gritando de un horno crematorio un cuerpo que media hora antes estaba bien muerto no es algo que puedas ignorar-, pero los habitantes de Pueblomierda de Abajo, Wisconsin, intentan mantener una apariencia de normalidad en sus ya conflictivas vidas. Y desde luego, para una madre divorciada que trabaja a las órdenes de su padre pensando que nunca va a estar a la altura, enterarte de que tu hermana ha sido asesinada y aún así está hablando a tu lado, no te va a hacer más fácil el día a día.

En este segundo tomo mantenemos el ritmo pausado del primero, lo cual no es un problema. Sería un grave error convertir esta historia en un thriller acelerado de tiroteos y persecuciones. Pero sí es cierto que la historia avanza. Seguimos adelante con esos pequeños -o no tan pequeños, a veces- cambios en los resucitados, seguimos viendo a ese espectro por la nieve, sin llegar a resolver qué es, pero intuyendo un poco más cuál es su papel. Todo esto, de fondo, mientras se nos presenta una macabra nueva trama en la que los resucitados son… ¿piezas de repuesto? Ugh.

Si tuviera que poner un pero a la edición de Aleta es el lento ritmo con el que nos está llegando la serie. Hay editados en España dos volúmenes, recogiendo los 11 primeros números de la colección, mientras que en la edición original de Image Comics ha visto la luz ya el número 39 y se preve la salida del séptimo TPB para septiembre, alcanzando en formato tomo hasta el número 41 de la colección. Un tomo al año se hace escaso. Pero bueno, nos consolaremos pensando que está a punto de llegar la tercera entrega, anunciada inicialmente para abril…

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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