Los hijos de padres divorciados, para bien o para mal, no son algo tan raro hoy en día. Una semana de cada dos cuenta... Reseñas desde Star City: Una semana de cada dos.

Una semana de cada dosLos hijos de padres divorciados, para bien o para mal, no son algo tan raro hoy en día. Una semana de cada dos cuenta en clave de humor cómo vive un padre divorciado su paternidad. Lo cuenta en clave de humor, pero también sabe combinar ese humor con tiras tiernas que te ponen un poco tonto. Planeta Cómic, en su línea ZigZag creada este pasado diciembre y con otro título ya publicado, precisamente reseñado ayer en nuestra web por Enrique y Señora (Manual de supervivencia para chicas a las que ha dejado el novio), pretende traernos obras que tratan temas cotidianos desde un punto de vista tierno y sobre todo, con sentido del humor. Se trata de una serie de obras francesas que tienen en común esos temas tan cotidianos como las rupturas, los divorcios, los temibles 40… y buscan un público tanto masculino como femenino, que ya empiezan a peinar canas.

La línea Zigzag al completo

La línea Zigzag al completo

El autor Pacco, nos trae este primer volumen de dos, a modo de tiras cómicas sin una extensión concreta (las hay desde una sola viñeta hasta de varias páginas de viñetas). Son viñetas sin delimitar, lo que da un aspecto muy característico al libro, dominado por el blanco de sus páginas y los dibujos en blanco y negro con algunas pinceladas de color, casi exclusivamente para poner guapa a Maé, la pequeña del autor, de 6 años de edad. Como suele suceder en este tipo de formatos de tira cómica, el dibujo es muy homogéneo, constante y siempre manteniendo una perfecta imagen reconocible. Aquí el autor no pretende demostrar sus dotes artísticas sino que el dibujo no resta ni un ápice de atención a lo que cuenta.

Las diferentes tiras cuentan de todo. No se centra en la relación de padre e hija, como esperaba yo, sino que son tiras autobiográficas centradas en su relación con su hija, pero también cuenta secuencias con sus amigos, en el bar, surfeando… Además, como he dicho ya, alterna el humor con la ternura… y es probablemente lo que más me ha gustado, porque el ritmo, no sé si voluntaria o involuntariamente, contribuye y mucho a que te mantengas conectado a la historia. En este tipo de colecciones de tiras, por buenas que sean (y eso me pasa a veces con la magnífica Libery Meadows) hay veces que se convierten en algo monótonas, siempre tienen una fórmula que se repite o aunque sea por esa monotonía visual, puede producir algo de cansancio en el lector. El hecho de que te de estas pequeñas sorpresas tan inesperadas con las que después de unas cuantas tiras simpáticas te mete un puñetazo al corazón, hace que el lector no se distraiga y que la lectura sea mucho más fluida.

1sdecada203Yo me he sentido tremendamente identificado con la obra. Por un lado, porque también soy padre, por otro porque también soy padre divorciado. Y tengo que decir que no es una obra que solo los padres divorciados vayamos a entender. Evidentemente, hay tiras como la de la llamada telefónica de la hija o en la que la despide y se queda triste, que nos toca la patata… vaya si lo hace. Pero son tiras igualmente tiernas para un no-padre o un padre felizmente emparejado. No os alejéis de ella por pensar que no va con vosotros, porque una obra sobre la maravillosa inocencia de una niña de 6 años siempre es algo que cuando menos, te va a dibujar una sonrisa en la cara.

Curiosamente, hay temas que se repiten en este tipo de obras. Comentaba con Bonache hablando en algún podcast o entrevista sobre su ¡Socorro! Somos padres primerizos que mi viñeta favorita era la que contaba cómo esos pequeños terroristas infantiles de menos de un metro de altura se adueñan de camas King size y te dejan siempre en un rincón al borde de caer al suelo. También vemos esos temas aquí, en una tira que me encanta, porque es otra versión de la misma escena. Otra cosa que me hizo reír mucho fue una comparación del planning de Maé la semana que pasa con su padre comparado con el de su padre la semana que pasa sin Maé, aprovechando ella para hacer todo lo que seguro que su madre, de manera muy responsable, le prohibe, con todo lo que Maé impide hacer a su papi.

Y es que Pacco se gana la vida como dibujante (por mucho que eso provoque las carcajadas de su peque), pero es un cuarentón con mente de niño (¿por qué me miráis?) muchas veces irresponsable, gandul y que ya ha olvidado cómo se liga. Ese contraste de niño grande intentando ser responsable delante de su hija da para situaciones divertidas, como las tiras en las que su hija le habla de los que quieren que sean sus novios, o se pone celoso de su oso de peluche…

En definitiva.

1sdecada202Este primer tomo de Una semana de cada dos es un libro divertido, tierno, y cotidiano. Trata situaciones cada vez más frecuentes desde un punto de vista de andar por casa, sin dramatizar innecesariamente y planteando temas como los que he comentado de la separación al dejarlas en casa de la madre o la nula cuenta que suelen echar los niños al teléfono, desde un punto de vista tierno, pero no triste. Una semana de cada dos es una obra editada por Planeta Cómic en cartoné, con 156 paginas en blanco y negro y color a un precio de 17€. Planeta ha anunciado para septiembre el segundo y último tomo.

Lo mejor: Maé, por supuesto. La ternura intercalada en los mejores momentos. Se lee y relee muy rápido.

Lo peor: Demasiadas partes sin Maé, que realmente carecen, para mi gusto, de interés.

Para lectores de tiras cómicas, padres divorciados (o no), y gente que sabe disfrutar de la inocencia y ternura de una niña de 6 años, sin tener que ver estas situaciones como algo dramático o lleno de sufrimiento.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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