Bienvenidos a la sección de cómics de padres divorciados. Si ayer hablábamos de las aventuras de un padre con cuatro hijas que se hacía... Reseñas desde Star City: Una semana de cada dos (2/2)

Bienvenidos a la sección de cómics de padres divorciados. Si ayer hablábamos de las aventuras de un padre con cuatro hijas que se hacía cargo de su casa, hoy volvemos a un título que ya comentamos el año pasado (aquí) y que ahora Planeta edita su segunda parte. Me estoy refiriendo a Una semana de cada dos, del francés Pacco. Después de un presumible éxito del primer volumen, la editorial Fluide Glacial decidió sacar un segundo tomo en el que Pacco sigue contando en clave de humor su día a día junto a Maé, su pequeña de ahora 7 años, su novia Margaux y sus amigotes de surf y barra de bar.

En este segundo tomo, se nota una ligera diferencia respecto al primero. Se ve al autor mucho más suelto y cómodo que en el primero. A la hora de plantear las viñetas no se aprecia ese intento de formalidad del primero, en el que más o menos intentaba seguir una estructura o variedad de temas. En este se ve claramente que el autor ha ido tomando notas de su día a día y se permite algunas licencias algo arriesgadas, como viñetas casi ilustrativas que separan escenas o tiras repetitivas con las que llenar hueco. Por ejemplo, hace un chiste sobre Apple y la dependencia del protagonista a la empresa de Steve Jobs y se permite meter unas cuantas páginas con un resumen de los productos de Apple desde sus inicios, o unas versiones de juguete supuestamente realizadas por ellos de ordenadores y iPads de cartón, o simplemente de Pacco de pie en el supermercado junto a un expositor de manzanas. Páginas que a veces dan la impresión de ser un relleno del autor para engordar el volumen, cuando ves que se repiten una tras otra.

Otra cosa que echo en falta en este tomo es a Maé. Ya decía en mi primera reseña que la verdadera estrella de esta serie es la niña. Es la protagonista de las mejores tiras y de los momentos más dulces y que sacan tu mejor sonrisa. Aquí no está tan presente y aumentan las tiras de Pacco con sus amigos, su novia o el propio profesor del colegio de Maé. A pesar de salir menos, sigue siendo la que se lleva toda la atención.

Además, en este volumen, se acentúa la metarreferencia. Cada vez que la novia Margaux sale, le recuerda que tiene que terminar el segundo libro de Una semana de cada dos, por lo que toda este tomo es ver la vida de Pacco mientras intenta terminar este libro.

Un detalle que sí se acentúa aquí son las referencias frikis. Pacco es seguidor de Apple, pero también del universo Star Wars, y una gran parte de las tiras y los gags están dedicados a cómo la niña se aficiona a la saga e incluso llega a pelearse con su padre por qué personaje elegirse. Particularmente me hizo gracia la tira en la que se pide a Darth Vader y el padre insiste en que tiene que ser la Princesa Leia. Eso unido a las conversaciones frikis entre amigotes te hacen identificarte un poco más con el personaje. Bueno, eso si eres fan de la saga galáctica, claro está.

Las tiras siguen siendo páginas con un máximo de cuatro viñetas por cada una, que se suelen extender por dos o tres páginas cada chiste. Suelen ser series de varias temáticas, separadas por alguna ilustración que sirve de colofón o de previa a la temática sobre la que se trata. Así, además de las citadas de Apple y Star Wars, tenemos algunas acerca de la negativa del padre a que la hija crezca y se haga mujer (tanto físicamente como en relaciones con otros niños), las borracheras con los amigos y las apuestas en plan gallito, la tolerancia masculina a la enfermedad, o la dificultad para ser puntuales a la hora de llegar al cole.

El dibujo, como ya conté en la anterior reseña, es en blanco y negro con varios toques de color , aunque limitados a la ropa o al pelo de los personajes. Lo más potente de estas tiras, como suele ser habitual en este formato, es la expresividad. Cuando un chiste consiste en la conversación entre tres amigos, tienes que tener una gran expresividad corporal para que el formato cómic tenga algún sentido. Y en eso Pacco cumple con creces su objetivo. Las expresiones corporales son perfectas y te ayudan a entrar mucho mejor en la personalidad de cada uno de los protagonistas.

En definitiva, Una semana de cada dos 2.

Si te gustó el primer tomo, este te va a gustar también. Tal vez incluso un poco más, porque esas licencias que se toma el autor y que resultan algo arriesgadas porque pueden dar la impresión de estar engordando el tomo fácilmente, en realidad dotan al tomo de un tono muy personal y te ayudan a conectar con el autor y con su mundo interior. En realidad actúan como pensamientos aislados, y eso hace que conectes mejor con él.

Una semana de cada dos 2 está presentado en un tomo cartoné de 168 páginas en blanco y negro y color por 22€. Un aumento de precio respecto al anterior tomo, aunque aquí el papel usado es satinado  y cuenta con algunas páginas más que el anterior. Forma parte de la línea ZigZag de Planeta Cómic.

Lo mejor: Nuevamente, Maé. Los chistes de Star Wars.

Lo peor: El aumento de precio puede afectar a algún lector indeciso.

Para los que disfrutaron del primer tomo. Para los seguidores de “mi sección de cómics sobre padres divorciados” (XD). Para los que disfrutan de historias con niños contestones pero entrañables.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

  • Vampiresa

    30 marzo 2017 #1 Author

    Me ha dado mucha ternurita lo de Maé queriendo ser Darth Vader y su padre queriendo a Leia para ella.
    Me ha recordado a mi infancia. Solo que yo estaba flipada con Comando G, no con Star Wars. Durante un par de años solo jugaba y hablaba de esta serie y siempre quería ser Gatchaman (Al que yo llamaba Comandador) y mi padre empeñado en que fuese Jun (Princesa). Lo peor.
    Pero siempre me salí con la mía. Al final él era siempre Princesa y yo siempre Comandador…
    Lagrimas como melones con este recuerdo oye…

    Me gustaría poder ver e el futuro la cara de la hija de este hombre leyendo las cosas que (aunque ficcionalizadas) inspiró en su padre para dibujar esto.
    Es muy bonito.

    Lo que me hace pensar… ¿Que pensaran los hijos de nuestros autores preferidos de la obra de sus padres? ¿Les leerán? Por ejemplo, el hijo adolescente de Rob Liefeld… ¿Creerá que los comics de su padre noventeros molan como lo creímos nosotros? o pensara que es “lame”… o peor aun… tendrá interés por leerlos siquiera?
    (Debo decir que a veces lo leo en Tw y parece un chaval muy majo y con la cabeza en su sitio, solo lo he puesto como el primer ejemplo que me ha venido a la mente)

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