Hoy se estrena en cines la tercera película de la Marvel Entertainment dedicada al hijo de Odín: Thor: Ragnarök. Como cualquier tráiler de película... Reseña: Planeta Hulk, de Greg Pak

Hoy se estrena en cines la tercera película de la Marvel Entertainment dedicada al hijo de Odín: Thor: Ragnarök. Como cualquier tráiler de película suculenta que aparece, no he podido evitar ver el de la cinta en cuestión, varias veces, incluso después de prometerme a mí mismo que no iba a caer en la tentación (con el universo Star Wars da igual las promesas que me haga). Al final te lo pones y lo miras de reojo, como si así no te fuesen a destripar media trama — eso los tráiler benévolos. El caso es que cuando vi el de Thor: Ragnarök y apareció Cicatriz Verde con la armadura de gladiador, el «asgardiano» dejó de interesarme demasiado. Para mí el mayor atractivo será ver cuánto de Planeta Hulk, el tebeo que os traigo hoy, podremos ver en la película, y cómo se colocan algunos cimientos de cara a futuras entregas cinematográficas sobre el «gigantón verde». De momento es seguro que podremos ver cómo pinta Sakaar en el cine, y esperemos que esto indique que en un futuro Disney hará hueco en su agenda para las adaptaciones de Planeta Hulk o World War Hulk.

Existe la versión animada homónima de Planeta Hulk (Planet Hulk, 2010) con un guion adaptado de Greg Johnson; pero que Hulk os aplaste si antes no pasáis por la lectura.

Planeta Hulk Thor SerieTV

Hace aproximadamente un mes, Panini Cómic publicaba un Marvel Integral de Planeta Hulk, con los guiones del neoyorquino Greg Pak a la batuta. 512 páginas frente a las 400 de aquel Marvel Deluxe que salió en 2010. Esta nueva recopilación cuenta a mayores con Paz en nuestro tiempo, arco en cuatro partes comprendido entre Hulk vol.2 #88 y Hulk vol.2 #91 con guiones de Daniel Way, además de Mente Maestro Excello (Amazing Fantasy vol.2 #15). Es de agradecer la inclusión de Paz en nuestro tiempo principalmente, arco vital para que todos aquellos que no siguiesen en su día al personaje, puedan entender cómo demonios acabó Hulk deambulando por el espacio profundo.

Si ya es duro que se monte un partido y a ti no te escojan en ninguno de los dos equipos, imaginaos lo que debe ser que encima te echen del pabellón. Humillación. Algo así le ocurrió a Hulk durante la Civil War de Mark Millar. Con la excusa de los destrozos que el coloso esmeralda había provocado en los últimos acontecimientos en el universo Marvel —en Las Vegas por cierto, y lo de «por cierto» ya os imaginareis tristemente por qué lo digo—, los que por aquel entonces se encargaban de mover los hilos del devenir de la franquicia se valieron de una versión superheroica de los Illuminati para conspirar contra la amenaza que «Mr. Hyde» suponía para el resto de los mortales, y lo mandaron lejos, muy lejos de la Tierra triquiñuelas mediante: una especie de clon robótico de Furia y una misión-señuelo en órbita terrestre. Perfecto para que ningún factor desequilibrante hiciese de la Civil War una contienda fallida desde su concepción.

Planeta Hulk 2

Lo cierto es que viendo el resultado, creo que la mayoría nos alegramos de la decisión. Supongo que Greg Pak el que más, viendo cómo pudo divertirse con el «juguete».

Planeta Hulk es un tebeo tanto para el que le gusta el género superheroico como para el que no. Dividido en cuatro arcos: Exilio, Anarquía, Lealtad y Armagedón; el relato escapa de los devenires del resto del universo Marvel a través de una especie de agujero negro mediante el cual Hulk da con sus huesos en un planeta llamado Sakaar. Terreno yermo y falto de vegetación, pero con una diversidad extraordinaria en cuanto a criaturas: insectos bípedos con estructura colmenar, depredadores robóticos de muchas formas, imponentes criaturas rocosas o informes aberraciones ígneas; algunas procedentes de otros mundos como Hulk, y la gran mayoría bajo el yugo del Rey Rojo y la élite de los miembros de una raza humanoide a los que el resto despectivamente denominan «rosados», por la pigmentación de su piel. Una raza, los «rosados», que gustan de montar espectáculos al más puro estilo romano.

Al amparo de este escenario, Pak construye una historia de liberación que en su línea argumental recuerda un montón al Espartaco de Stanley Kubrick, y en donde Hulk se asemeja enormemente a Conan el Bárbaro. Es cierto que se nota mucho la influencia del género de espada y brujería en Planeta Hulk, pero junto con esa mezcla de sci-fi, más que el famoso «cimmerio», se me venía a la cabeza John de Marte, uno de los primeros iconos de la literatura pulp.

Planeta Hulk espartacoPlaneta Hulk conan

Planeta Hulk john carter

Diseño sacado de John Carter, película basada en el personaje John de Marte, que podría recordaros a ciertas criaturas de Planeta Hulk

Greg Pak demuestra durante todo el tebeo saber marcar muy bien los ritmos, dándote raciones de acción desenfrenada con un Hulk desatado en un planeta que es para él como un patio de recreo, para luego mostrarte facetas diferentes y muy variadas de su personalidad, con momentos de reflexión sobre su mito y lo que representa, elevando poco a poco la historia a cotas de épica realmente altas. De hecho, el tebeo te da un Hulk — que no un Banner — con quien empatizar y emocionarte, y más matices que de costumbre; todo ello sazonado con otros muchos elementos que ayudan a mantener ese halo de relato heroico clásico. Así a bote pronto se me ocurren tres: el sangrado de Hulk del que brota vegetación del suelo que lleva a engrandecer las profecías de los lugareños de Sakaar que hablan de una especie de mesías; los guerreros sombra, protectores de su señor, que cuando se ven despojados de esta tarea pasan a ser un trasunto de ronin; y la camaradería con personajes arquetípicos, algunos de los cuales —y estoy pensando en Miek— tienen un desarrollo que por momentos va un pasito más allá de lo funcionarial en estos casos.

Colorido, con detalle en la viñeta, y un nivel muy regular durante los cuatro actos, en los que Carlo Pagulayan y Aaron Lopresti, los dos dibujantes principales del evento, hacen un trabajo parejo con estilos tan similares que no se aprecia demasiado el cambio de dibujante de unas partes a otras. Volviendo a revisar las páginas de Planeta Hulk, me costaría muchísimo decantarme por uno u otro (bueno, viendo el pequeño One-Shot sobre los Illuminati incluido en el tomo y dibujado por Alex Maleev, me queda claro que mis gustos tiran más por ahí).

Planeta Hulk 1

Aaron Lopresti

Destacar también un pequeño detalle del color, a cargo de Chris Sotomayor, que si no es por las palabras de Greg Pak hablando sobre su experiencia en Planeta Hulk, no me habría dado cuenta ni por asomo: los verdes se reservan casi exclusivamente para Hulk, los brotes de vegetación surgidos gracias a su presencia en Sakaar, y los ojos de Caiera Viejafuerza. Lo he comprobado y es cierto. Bonito detalle.

Lo mejor que he leído del personaje.

«Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres».

Planeta Hulk trono

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Jaime G. Rueda

¿Qué decir? Si mezclas las más brutales paranoias de Charles Burns y Brandom Graham te quedas corto para describir la mierda que deambula por mi azotea. Esperad, ¿lo oléis?... creo que se me está quemando la comida. Ahora vuelvo. @Jaime_G_Rueda @elhdlt

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