Título original: The Dark Tower Año: 2017 Duración: 95 minutos País: Estados Unidos Director: Nikolaj Arcel Guion: Akiva Goldsman, Nikolaj Arcel, Anders Thomas Jensen, libremente inspirado...

La Torre Oscura
Título original: The Dark Tower
Año: 2017
Duración: 95 minutos
País: Estados Unidos
Director: Nikolaj Arcel
Guion: Akiva Goldsman, Nikolaj Arcel, Anders Thomas Jensen, libremente inspirado en la saga de novelas de Stephen King
Música: Junkie XL
Fotografía: Rasmis Videbaek
Reparto: Idris Elba, Matthew McConaughey, Katheryn Winnick, Abbey Lee, Tom Taylor,Jackie Earle Haley, Nicholas Hamilton, Fran Kranz, Claudia Kim, Michael Barbieri,José Zúñiga, Alex McGregor, Dennis Haysbert
Productora: Columbia Pictures/MRC/Imagine Enterteinment/Weed Road
Género: Fantástico, western, Ciencia-Ficción
Sinópsis: En un mundo extrañamente parecido al nuestro un cowboy de nombre Roland Deschain de Gilead persigue a su eterno enemigo, el hombre de negro. Roland, solitario, quizá maldito, anda sin descanso a través de un paisaje triste y abandonado. Conoce a Jake, un chico de Nueva York pero de venido de otro tiempo, y ambos unen sus destinos. Ante ellos están las montañas. Y mucho más allá, la Torre Oscura… Adaptación cinematográfica de la saga literaria de Stephen King.

Hablar de las novelas de La Torre Oscura es hablar de la obra magna de Stephen King, prácticamente una obra de vida convertida en una saga de ocho libros cuyas ramificaciones se extienden hacia un buen puñado de novelas del autor, que aparentemente nada tienen que ver con dicha saga. Estas ramificaciones a su obra van desde el reciclaje de personajes de sus primeras novelas escritas para introducirlos a posteriori en la trama de La Torre Oscura hasta los casos en los que este reciclaje está planificado más minuciosamente, ya que dichos personajes fueron creados ex profeso en novelas aparentemente ajenas a la saga, con vistas a ser introducidos en la trama de la misma. Así pues tenemos que dieciocho de las novelas de Stephen King tienen conexiones mayores con La Torre Oscura, en un listado de obras que abarca desde El Misterio de Salem’s Lot a Los ojos del dragón, pasando por Corazones en la Atlántida o La Niebla, pudiendo encontrar conexiones menores en otras tantas, como Ojos de Fuego, Carrie, El Resplandor o La Zona Muerta.

Estamos hablando pues de una de las obras más complejas del autor, de un universo de gran riqueza, impregnado de todo tipo de referencias culturales, que King ha ido elaborando a lo largo de treinta años, con todo un universo expandido que se ha proyectado también al mundo del cómic, con series que llevan publicándose por Marvel desde 2007 a cargo de autores como Robin Furth o del mismísimo Peter David y que exploran y desarrollan historias iniciadas por el propio Stephen King en esta saga.

Con todo este background, difícilmente abarcable de manera sencilla, ponerse en la tesitura de realizar una película o una saga de películas que estuvieran a la altura de tan ambiciosa obra literaria resultaba realmente complicado, y el proyecto de su traslación al mundo audiovisual ha ido dando bandazos de una productora a otra y acumulando grandes gastos de pre-producción sin que la cosa llegara realmente a cristalizar.

La Torre Oscura

El primero en el que recayó la tarea de adaptar La Torre Oscura, en el año 2007, fue J.J.Abrams, que juntamente con Damon Lindelof debían llevar a cabo un ambicioso proyecto que iba a producir la Paramount, cuya idea inicial era realizar siete películas, a razón de una por libro. Pero por estas fechas ambos estaban envueltos tanto en la realización de la serie Lost (Perdidos), que se hallaba justo en el ecuador de su andadura, como en el reinicio de la saga Star Trek, lo que derivó en que no estuvieran muy por la labor de ligarse a este proyecto faraónico, que iba a ocupar tantos años en sus respectivas carreras, con lo que este quedó en el limbo. Los derechos de explotación cinematográfica de la Torre Oscura volvieron a manos de Stephen King, que no tardó en venderlos al productor Brian Grazer en 2010, el cuál puso al mando del proyecto de realizar su adaptación cinematográfica al director Ron Howard.

La idea inicial de Howard era realizar una trilogía de películas, además de dos series de televisión que servirían para rellenar los huecos entre las mismas, en una ambiciosa apuesta que iba a contar con el actor Javier Bardem para interpretar el papel de Roland Deschain, el pistolero que protagoniza esta saga de novelas, y se programó el estreno del primer largo para el año 2013.

Pero el presupuesto estimado para esta primera película se disparó a la friolera cantidad de 200 millones de dólares, cantidad que Universal, el estudio encargado de producir la película, no estuvo dispuesto a arriesgar, lo que sumado a la negativa de Howard a dar su brazo a torcer en los recortes que propuso el estudio provocó la total desvinculación del proyecto por parte de la productora. También acabó bajándose del proyecto el mismo Bardem, cuya marcha hizo que sonaran nombres como Russell Crowe o Liam Nesson para interpretar el papel de Roland Deschain, antes de que el proyecto acabara muriendo de nuevo.

Pero fue en el año 2015 en el que Sony Pictures, compañía que atravesaba graves problemas financieros por aquél entonces, se hizo con los derechos cinematográficos de La Torre Oscura cuando pareció que, por fin, alguien se decidía a llevar a las pantallas este proyecto. Y a partir de ahí, como se dice, todo es historia. Historia, si… Pero historia del despropósito…

La Torre Oscura

Pero no nos adelantemos. El estudio dispuso un escueto presupuesto de (cojo aire) 60 millones de dólares (dejo ir el aire poco a poco) para financiar el proyecto, que iba a contar con guión de Akiva Goldsman, guionista de películas como Una mente peligrosa, Soy leyenda, El Código Da Vinci o (vuelvo a inspirar, pero esta vez lo suficientemente profundo como para que mi rostro llegue a adoptar un tono ligeramente violáceo) Batman y Robin (para habernos matado) y Jeff Pinker, formado principalmente en series de televisión como Fringe o Alias. En las tareas de dirección, la película iba a contar con Nikolaj Arcel, nominado a un Oscar por Un asunto real. Consiguen contar con dos de los nombres más potentes de la interpretación masculina actual, como son Idris Elba y Matthew McConaughey. Con estos mimbres ¿Qué podría salir mal? Pues visto lo visto, todo lo demás. Porque la película es un absoluto desastre que no hay por donde coger. Y lo dice alguien que ha visto cosas que harían vomitar a una cabra.

Para empezar, decir que la gente que espere algo ni ligeramente parecido a las novelas de Stephen King mejor que se vayan por donde han venido, porque la película es un insulto absoluto a la fuente de la que bebe. Y es que en 95 minutos de duración intenta condensar las más de cuatro mil páginas que en teoría la inspiran, simplificándolo todo hasta la náusea, hasta niveles que sobrepasan en muchas ocasiones el ridículo y la vergüenza ajena. Y es que en muchos momentos uno parece estar asistiendo más a un producto destinado a un público adolescente o directamente infantil que a algo con el nivel de seriedad y épica que se le supone a la obra magna de Stephen King, convirtiendo el visionado de esta cinta en un suplicio para cualquier espectador, incluso a aquél que vaya a visionar con el nivel de exigencia bajo que parece buscar gran parte del público llegados los calores de estivales.

El protagonismo de La Torre Oscura se le cede casi por completo al personaje de Jake, interpretado por el joven Tom Taylor, que realiza una interpretación bastante solvente aunque un poco forzada en las escenas más dramáticas.

Idris Elba, muy discutido desde su elección para interpretar al pistolero Roland Deschain, sale bastante airoso en su interpretación. El actor es todo presencia y carisma, llena la pantalla cada vez que aparece. Una lástima que esa pantalla esté tan llena de nada.

Finalmente tenemos al gran Matthew McConaughey, del que nadie pone en duda que es un grandísimo actor, pero que en este caso parece corretear por la pantalla de escena en escena con los ojos inyectados en el símbolo del dólar esperando a que le caiga el cheque. Su interpretación no puede ser más anodina y poco memorable. Pese a ello tanto él como Idris Elba salvan este disparate de película del muy deficiente, aún cuando ambos dan la sensación haberse caído de un guindo durante prácticamente todo el metraje.

La Torre Oscura

Muy deficiente es también la película en el apartado de dirección y, sobre todo de montaje. Y es que Nicolaj Arcel es incapaz en ningún momento de generar la tensión que requieren algunas de las escenas, de crear la atmósfera inquietante que deberían tener otras, tiene que recurrir al burdo susto fácil ante su incapacidad de transmitir esa inquietud al espectador. Con unas escenas de acción que adolecen de un montaje demencial, con cantidad de errores en la secuenciación y que prácticamente en todas las ocasiones caen en el ridículo más espantoso. Uno parece estar asistiendo a una mala película hecha por el canal SyFy para rellenar su parrilla o al capítulo piloto de una mala serie fantástica para adolescentes que a algo que ni ligeramente quiera parecer digno del material en el que se basa.

Como era de esperar el guión también se mueve entre lo penoso y lo esperpéntico, alcanzando sus mayores cotas de patetismo cuando pretende hacer humor, un humor que llega a conseguir que uno se retuerza en la butaca como preso de un cólico. El guión lleno de inconsistencias, pese a ser asombrosamente esquemático, ramplón hasta decir basta y con unos agujeros que más bien parecen portales dimensionales.

En definitiva, La Torre Oscura es una firme candidata a formar parte de la lista ya no sólo de las peores películas del año, ahí seguro que gana por goleada, sino de la década. Advertidos quedan si aún y así se van a dejar seducir por sus encantos…

Lo mejor: Que al terminar el pase de prensa estuve dando un paseo por el barrio de Gràcia, que estaban en fiestas.
Lo peor: Todo lo demás…

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Xavi Memento

Xavi Memento

Huido de un mundo en llamas poco antes de su destrucción total, vagó sin rumbo con su nave espacial por una galaxia muy lejana. No tardó en enrolarse en una tripulación de temidos y sanguinarios piratas espaciales, con los que hizo arder naves más allá de Orión y vio brillar rayos-C cerca de la puerta de Tanhäuser. Cansado de tanta destrucción buscó retiro espiritual en nuestro planeta, donde encontró la paz que tanto ansiaba en la cultura pop, los cómics, el cine, la serie B... Lo único que mantiene a raya su innata sed de sangre...

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