La Bruja Escarlata es un personaje maldito y perdonad el chiste malo. Es esta la primera vez que tiene una serie en solitario y... Reseña La Bruja Escarlata. 100% Marvel #1

La Bruja Escarlata es un personaje maldito y perdonad el chiste malo. Es esta la primera vez que tiene una serie en solitario y pese a la recordada serie limitada que compartió con la Visión y sus etapas en los Vengadores, nunca se ha sabido muy bien qué hacer con ella y su continuidad es un pequeño disparate. Pasa de villana a heroína, de amante esposa y madre a peligrosa lunática exterminadora de especies, de mutante a humana evolucionada (después de ser inhumana en rumorilandia) y finalmente bruja… lo que en teoría nunca dejó de ser, aunque nunca en un sentido tan riguroso como ahora.

Bruja Escarlata portada

La Bruja Escarlata. 100% Marvel #1. La senda de las Brujas

Guión de James Robinson
Dibujo de Vanesa Del Rey, Marco Rudy, Chris Visions, Steve Dillon y Javier Pulido.
Rústica con solapas, 120 páginas. Color.
11,50€
Panini Cómics. 2016

La buena de Wanda Maximoff ha sido víctima de la peor de las maldiciones que puede haber en el Universo Marvel: los constantes bandazos, la falta de decisión de guionistas o editores que no saben muy bien qué hacer con ella y la peor manifestación del todo esto: los ataques continuos de retrocontinuidad para sacarse de la manga algo que la convertirá en otro personaje distinto… al menos hasta que vuelvan a cambiar de idea.

Esta nueva andadura capitaneada por James Robinson no deja de ser otro nuevo bandazo, otro cambio de rumbo sin demasiada lógica con respecto a la continuidad, pero al menos con un planteamiento interesante. No olvidemos que de este tipo de experimentos en personajes perdidos han salido cosas como los X-Men de Claremont, el Daredevil de Frank Miller o el Punisher de Garth Ennis. En esta ocasión, alejamos a Wanda de sus antiguos vínculos con los mutantes y Vengadores, para centrarnos en su condición de bruja, pero esta vez de verdad. Ya no hay poderes mutantes y la historia aquella de que el Alto Evolucionador la alteró genéticamente se pasa un poco por aquel sitio para vincularla a la magia primigenia, profundamente relacionada con la Tierra, el folklore y la propia femineidad. De este modo, James Robinson convierte a Wanda en una especie de John Constantine de Marvel, que recorre el mundo solucionando problemas que tiene que ver con la magia.

Bruja Escarlata 01

Una vez asumes que estamos ante una de esas veces que Marvel se salta el personaje que conocemos hasta entonces, aceptas que realmente el enfoque de Robinson es una gran idea. Ya en el primer número hay toda una declaración de intenciones para definir a Wanda y colocarla en la casilla de salida lista para esta nueva etapa. Es una mujer que está saliendo de una grave depresión y que se reivindica a sí misma, no como Vengadora o esposa, sino como mujer autónoma y como bruja. En su periplo mundial, la Bruja Escarlata, estará acompañada por el fantasma de Agatha Harkness, que hace las veces de sidekick/mentor. Ambas se embarcarán en una travesía orientada como una serie procedimental, a un caso por número.

Hasta ahí lo que podría haber sido un nuevo planteamiento que podría haber sido el definitivo para la Bruja Escarlata. El gran problema está en el desarrollo de la propuesta por parte de un Robinson que queda muy por debajo de sus grandes obras como Starman o JSA: La edad de Oro. Encontramos frecuentemente resoluciones forzadas y poco sutiles, se utilizan muchas páginas para exposiciones que podrían quedar claras en la mitad de extensión… Sin embargo, no puedo evitar pensar que esta serie podría haber dado más de sí con otro planteamiento visual.

Bruja Escarlata 02

Para incidir en el aspecto procedimental, cada número es obra de un dibujante distinto. Más allá del baile de dibujantes, el problema es la elección de estos. Para esta afirmación me baso en que la historia funciona mucho mejor cuando son Steve Dillon y Javier Pulido los encargados. En este caso estamos ante dos dibujantes centrados en la narrativa gráfica y consiguen que la historia de Robinson funcione con el nivel de detalle y fluidez que requiere. Dibujantes como Vanesa Del Rey, Marco Rudy o Chris Visions pueden resultar plásticamente interesantes pero su trabajo enmaraña la historia y le hace un flaco favor. Son dibujantes que podrían funcionar en otro tipo de historia y dejarnos estampas realmente espectaculares, pero que entorpecen con sus composiciones el desarrollo de la historia. Por poner un ejemplo, alardes como el juego del laberinto en las composiciones de marco Rudy no sólo no tienen aporte narrativo más allá de que recordemos que el Minotauro del mito estaba en un laberinto, sino que tienden a confundir la historia.

No estoy seguro de si se ha seguido el método Marvel, pero algunas páginas llegan a estar sobredialogadas, con lo que puede deberse a un efecto para suplir la claridad narrativa o bien a que el dibujante no ha sido capaz de compensar la secuencia con el diálogo. Por eso cuando disfrutamos de la exquisita corrección de Dillon o el pequeño experimento semimudo de Javier Pulido, este tomo de la Bruja Escarlata, gana enteros.

Bruja Escarlata 03

No quisiera terminar sin mencionar las formidables portadas de David Aja, que son sin duda lo más sobresaliente de este tomo.

En una era de guionistas, tebeos como éste nos recuerdan que un cómic es algo más que un buen guión. Lo que partía como una especie de Constantine marveliano con hincapié en lo femenino termina por dejar un sabor agridulce.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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