Antes de que Dolmen se lanzase de cabeza con su colección Fuera Borda a recuperarnos los grandes clásicos de la BD, Planeta hizo sus... Reseña Gil Pupila Integral

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Antes de que Dolmen se lanzase de cabeza con su colección Fuera Borda a recuperarnos los grandes clásicos de la BD, Planeta hizo sus pinitos en ése terreno. Ahí quedaron los coleccionables de Los Pitufos, Lucky Luke, Gaston El Gafe o Iznogud. Así como los horribles integrales jibarizados y descoloridos del magistral Spirou de Franquin. Y éstos tomos recopilatorios de Gil Pupila, que a pesar de algunos errores ortográficos merecen muy mucho la pena.

Creado por Maurice Tilleaux, Pupila es un detective privado que nos llevará a lo largo de sus 16 albumes (a razón de 4 por tomo) a vivir aventuras plagadas acción y trepidantes persecuciones a un ritmo endiablado que te atrapa desde el principio y eres incapaz de abandonar la historia hasta que la terminas.

pupila2Como grupo central de protagonistas contaremos con el consabido Gil Pupila (casi incapaz de despeinarse y con su característica pajarita roja), Libélula (el típico malhechor redimido que además aporta el contrapunto humorístico), el Inspector Corrusco (una especie de fusión de los Hernandez y Fernandez tintineros en un sólo personaje) y Cerecita, secretaria del protagonista. Y con ellos, al contrario de otros personajes aventureros de la BD clasicona que se recorrían el mundo entero, tendremos una serie de aventuras más bien locales, a excepción de un par o tres ocasiones.

Esto le vendrá de perlas a su autor para disfrutar como un enano dibujando algo que hace maravillosamente: los vehiculos. Tilleaux era un genio recreando todo tipo de automóviles, además de que se dedicaba a hacerles todas las trastadas posibles: vuelcos, impactos, derrapes y accidentes variados.

Conforme avanzan las historias el autor Tilleaux estaba cada vez más atareado, cosa que repercutía en el personajes, teniendo que recurrir primero historias breves e incluso relatos ilustrados, y terminando en que se veía en la obligación de espaciar cada vez más las entregas de Pupila. Para solucionar ésto contó con Gos, un dibujante del estudio de Peyo que rápidamente tuvo que adaptar su estilo de setas y naturaleza a tejados, coches, motos, bicicletas y chimeneas. Aún así Tilleaux no dejaba de pasarle storyboards para que realizara los tomos. Unos storys casi al nivel de los guiones de Alan Moore, dado que detallaba incluso los figurantes del fondo y hasta los rotulos de los establecimientos de los escenarios.

Ejemplo de maltrato automovilístico

Ejemplo de maltrato automovilístico

Y quiso la ironía del destino que precisamente el autor falleciera en accidente de coche. Además dejando una historia inacabada que fue terminada como buenamente pudo por Gos, a pesar de no contar con instrucción alguna ni tener ni idea de qué habia pensado Tilleaux para dicho final. Y aún así a mi entender el caballero logró salir bastante airoso del trance a pesar de lo quizá precipitado de la resolución.

En definitiva tenemos un buen puñado de aventuras, rápidas y absorventes maravillosamente ilustradas y que casi ni han envejecido, practicamente ni se nota que se publicaron hace 60 años. ¿Qué más se puede pedir? ¿Que os destripe los argumentos? Pues para éso mejor que os lo leáis…

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Nacho

Lector desde hace eones y dotado de memoria daguerrotípica que le ha permitido parecer que sabe mucho cuando en realidad lo único que hace es recordar. Y lo que no recuerda... ¡se lo inventa!

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