Estamos en 1942 y la guerra ha llevado al Eje a dominar el mundo. Pero tras la conquista de los Estados Unidos no todo... Reseña: Desierto de metal

Saludos, queridos lectores. Hagamos una pausa en la Guerra Mundial que asola el planeta y reseñemos Desierto de metal.

Por supuesto, sabemos todos que estamos en 1942 y que la guerra ha llevado al Eje a dominar el mundo. Pero tras la conquista de los Estados Unidos no todo le va bien al Tercer Reich. La rebelión de Rommel en África ha sido un duro golpe. Uno que quizás desaparezca si los alemanes consiguen encontrar y conquistar la ciudad secreta y móvil de Axedra, donde autómatas inteligentes y humanos conviven en paz.

Os confieso que uno de mis géneros preferidos de ciencia ficción o fantasía son las ucronías. Así que en cuanto me enteré de qué iba esta cómic supe que lo leería.

Grafito Editorial nos trae una obra de Diego Agrimbau y Fernando Baldó. La obra ganó en 2011 el concurso convocado por la Fundación Tres Culturas.

Desierto de Metal112 páginas. 17 x 24 cm. Blanco y negro. Rústica.

Nuestra primera impresión tras leer la sipnosis y ver la portada es que nos hallamos ante una historia bélica. Y sí pero no. El guión nos habla de la llegada a Axedra de dos desertores alemanes. Allí conocerán la ciudad secreta, sus valores e ideas, se encontrarán con una hermosa e inteligente mujer…

Pero no estamos ante la clásica historia tipo pulp en la que el recién llegado se convierte en el héroe que la ciudad necesita para salvarse. Tampoco tendremos un Hazañas Bélicas o un Battlefields. La historia pronto se centra en qué es la ciudad y cómo funciona y para qué… mientras la guerra ruge a su alrededor y amenaza con destruirla.

La historia pronto se vuelve reflexiva, pero sin llegar a detenerse nunca. En un interesante equilibrio, el guionista usa el recurso de un viaje de presentación por la ciudad para contarnos las partes más teóricas. Pero la amenaza exterior y la cercanía cada vez mayor del enemigo hace que no se nos haga una historia lenta o pesada.

Es cierto que en algunas ocasiones nos oiremos a nosotros mismos: ¡Cómo me recuerda esto a Borges o a Umberto Eco! Pero incluso esas partes están mezcladas con otras escenas, impidiendo que se haga una lectura lenta.

Desierto de Metal

Es posible, queridos lectores, que os estéis preguntando cuál es exactamente la filosofía de la ciudad. No os la voy a reventar. Pero sí os aviso de que cuando terminéis por primera vez este cómic os diréis: Vale, vamos a releerlo para ver si todo encaja como parece.

También os aviso de que es una obra de más de una lectura. Y no estamos ante una historia de guerra de pegar tiros, unos ganan y otros pierden. Y es una pena que no haya más escenas de combate para poder recrearnos en el excelente dibujo.

Y pasando al dibujo, estamos ante un dibujo muy bonito. Con un estilo clásico y realista. Lleno de referencias que hacen que releas esta obra buscándolas. Me han gustado especialmente los rostros, llenos de vida y exactitud. Aunque los diseños de esta maquinaria autómata quedan en un segundo puesto a muy poca distancia.

Quizás podríamos encontrarle la pega de que en algunas escenas de exteriores los fondos muestran poco detalle, formando un fondo de gris. Pero tal vez sea un efecto del dibujante para remarcar el primer plano de esas viñetas. Es que me pierden las estructuras y edificios de estilo steampunk y similares, ¿qué le voy a hacer?

Y cuando miro a los autómatas, yo veo necrones :-).

Desierto de Metal

Y mezclando el dibujo y el guión, pasemos a la ambientación. Por supuesto no esperamos en una ucronía una reconstrucción histórica totalmente fiel. Desierto de Metal nos ofrece unas adaptaciones bastante realistas del ejército alemán. Obviamente, los elefantes mecánicos y las ciudades con patas pueden no ser del todo exactas a los ojos de un ingeniero. Pero cumple con su función, que no es otra que meternos en la atmósfera de esta historia. Puestos a ser tiquismiquis, seguro que podríamos encontrar alguna libertad artística que no se corresponda con la realidad.

¿Y la edición de Grafito Editorial? Pues muy buena. Las hojas no parece que se vayan a soltar del tomo aunque lo abramos hasta casi los 180 grados. La portada a color da gusto verla. Y se han tomado la molestia de hacer caricaturas a color de los autores y editores en las solapas de portada y contraportada, como es tradición en cada tomo. Un detalle que me ha encantado. De las 112 páginas que componen el tomo, la historia ocupa solamente 100. el resto se reparte entre portadillas, una página de promoción de otras obras de Grafito y siete páginas ilustradas de los autores, hablándonos sobre la obra y sobre cómo trabajan. Además de bocetos, tenemos la explicación del dibujante de cómo creó una de las páginas, explicando las diferentes etapas de creación digital de su obra.

Y como complemento, al comprar el libro en su web, te manda de regalo una lámina a color. La tenéis aquí.

Desierto de Metal

¿Qué más podría deciros, queridos lectores? Que no se me olvide poner el enlace a las primeras 21 páginas de Desierto de metal.

¿Por qué leer Desierto de metal?

Un dibujo precioso y realista, lleno de referencias. Una historia con un punto de partida muy original. La preciosa edición.

¿Por qué no leer Desierto de metal?

Buscas una historia bélica de lectura rápida y sin filosofía.

Desierto de Metal

 

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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