Genndy Tartakovsky es una de las figuras claves de la moderna animación televisiva. Este ruso-estadounidense comenzó a trabajar en animación a principios de los... ¡Cage!

Genndy Tartakovsky es una de las figuras claves de la moderna animación televisiva. Este ruso-estadounidense comenzó a trabajar en animación a principios de los 90 en series como Tiny Toon Adventures y Batman: The Animated Series. Ya en 1996 le dieron la oportunidad de ser el máximo responsable de El laboratorio de Dexter, una serie basada en uno de los cortos que creó durante su etapa universitaria en el Instituto de las Artes de California. En Dexter nos mostró un estilo visual bastante alejado de los modos más clásicos que aún eran mayoría por esa época. Con un diseño artístico muy personal, conseguía llevar la caricatura a extremos imposibles y nos presentaba a personajes superhistriónico y en ocasiones hasta grotescos. Este estilo se mantendría en otras series en las que trabajó, como Las Supernenas, Vaca y Pollo o Samurai Jack, otra de sus creaciones propias.

En 2003 dejaría un sello imborrable en el universo Star Wars, pues su diseño de personajes para la serie Clone Wars —esa pequeña joya basada en micro-capítulos de unos pocos minutos— marcaría el estilo visual a seguir posteriormente en The Clone Wars, la serie de animación digital que nos narraría las aventuras de Anakin Skywalker, Asoka y compañía durante las Guerras Clon.

En el año 2007 Marvel anunció el lanzamiento de ¡Cage!, una serie de cómics escrita y dibujada por Genndy Tartakovsky protagonizada por Luke Cage. Esta sería la segunda incursión del autor en el mundo del cómic, pues ya había sido el responsable de algunos de los tebeos de El laboratorio de Dexter. Sin embargo su publicación se fue retrasando cada vez más hasta que pareció que el proyecto se había perdido en el limbo de los tebeos nunca terminados. Afortunadamente en el año 2015 Tartakovsky fue capaz de sacar el tiempo necesario para terminarlo y en Marvel seguían interesados en el asunto. En 2016 finalmente salió a la luz ¡Cage!, una miniserie de cuatro números en los que Tartakovsky nos da su particular visión de Power Man. Y hace unos pocos meses Panini nos traía un estupendo tomo recopilatorio de esta miniserie. Veamos pues que nos ofrece este tebeo.

¡Cage!

¡Cage!

En ¡Cage! nos vemos transportados al Nueva York de los años setenta. En su inicio acompañaremos a Luke Cage en la búsqueda de su chica, Misty Knight, por las calles de una ciudad donde todos los héroes han desaparecido. Al finalizar el primer número Luke es secuestrado y transportado a una isla tropical, escenario donde transcurrirá el resto de la serie. Tras un frustrado intento de fuga de esta isla, descubriremos que Cage ha sido llevado hasta allí para participar en un torneo organizado por el Profesor Soos. En dicho campeonato distintos héroes deberán enfrentarse a una galería de criaturas estrambóticas dignas de la mente de un desquiciado Doctor Moreau.

No hay mucho más que comentar acerca del guión de estos tebeos. Una historia muy sencillita que sirve como mera excusa argumental para llevar a Luke Cage de un sitio para otro. Una sucesión de peleas, persecuciones y situaciones delirantes con mucho humor basado en el gag físico y la violencia sin control. Todo marca de la casa de Tartakovsky.

El protagonista absoluto de la función es el propio Luke Cage. Pero no esperéis una gran profundidad en el personaje, pues no es esto lo que se propone el tebeo. Obviamente no encontraremos aquí al padre de familia responsable del actual universo Marvel, ni al Luke acosado por su pasado de la serie de televisión de Netflix. Tartakovsky busca una vuelta a los orígenes del personaje, tanto en su apariencia (camisa amarilla, diadema y cinturón de cadena) como en su carácter. Un brutote con carisma y mucho, mucho groove. La presencia del resto de personajes secundarios es meramente testimonial, con muy poco peso en la historia, aunque se agradece su aparición por descubrir el aspecto de esos personajes tras pasar por el filtro de Tartakovsky.

Y es que la verdadera fuerza de este ¡Cage! está en su dibujo. Con un estilo exageradamente cartoon, lleno de anatomías imposibles y perspectivas forzadísimas, Tartakovsky da toda una lección de narrativa visual. Sus páginas están llenas de dinamismo, un carrusel de escenas de acción impactantes que sorprenden con cada vuelta de hoja. Si la historia es absolutamente intrascendente, el tebeo lo compensa de sobra con un dibujo que es puro espectáculo, lleno de recursos ingeniosos que te hacen devorar el tebeo en unos pocos minutos.

¡Cage! de Genndy Tartakovsky

¡Cage! de Genndy Tartakovsky

El trabajo a las tintas de Stephen DeStefano complementa perfectamente el dibujo de Tartakovsky. Ese trazo grueso tan marcado resulta ideal para el estilo anguloso del dibujo, dándole todavía mayor fuerza y dinamismo a la página. El color es otro de los puntos fuertes de ¡Cage! Scott Wills (excepto en el número dos, donde el color corre a cargo de Bill Wray y el propio Tartakovsky) utiliza una paleta de colores muy vivos, con páginas llenas de contrastes que le dan un aspecto puramente pop que le sienta de maravilla. El coloreado es básicamente plano, con efectos de degradado y texturas sutiles muy bien utilizadas cuando toca para crear ambientes. Todo ello contribuye a convertir el tebeo en una experiencia lisérgica —literalmente, en cierta ocasión— que se disfruta un montón.

La edición de Panini es muy correcta, incluyendo un texto introductorio en el que nos cuentan la aventura editorial que fue la creación de este tebeo y la correspondiente galera de portadas. El precio no resulta excesivamente caro, quince euros por un tomo de algo más 100 páginas en tapa dura, aunque uno se pregunta si para un tebeo de este tipo tal vez una edición en tapa blanda no hubiera sido más adecuada, con un precio más ajustado que invitara a más lectores a probarlo. En fin, esos misterios editoriales que los lectores de a pie nunca entenderemos.

En definitiva, ¡Cage! es una de esas pequeñas joyas que de vez en cuando aparecen en Marvel sin esperarlo. Un tebeo que no te cautivará por su historia, pero cuyo hipnótico dibujo te atrapará completamente. Solo espero que esta no sea la última incursión de Genndy Tartakovsky en el tebeo, ya sea en Marvel o en cualquier otro sitio, pues ha demostrado que es un autor con mucho que ofrecer.

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Ángel Ruiz

De pequeño fue testigo de como sus G.I. Joes eran devorados por su perro. Desde entonces, para superar el trauma, pasa las noches consumiendo todo tipo de subcultura: ciencia-ficción, fantasia, tebeos, películas, series... nada es suficiente para olvidar esa imagen de Destro entre las fauces de su mascota.

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