Es el protector de Gotham City, su espíritu vengador, su Caballero Oscuro. Durante años, ha librado una guerra en solitario para que sus calles... Reseña: ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?

cruzado de la capa

Grandes Autores de Batman: Neil Gaiman. ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?
Neil Gaiman, Andy Kubert, Bernie Mireault, Mark Buckingham, Mike Hoffman, Simon Bisley
Contiene: Secret Origins núm. 36 USA, Secret Origins Special núm. 1 USA, Batman: Black and White núm. 2 USA, Batman núm 686 USA, Detective Comics núm. 853 USA
Diciembre de 2016
Cartoné, 144 págs. A color.
ISBN: 978-84-16901-84-5
15,95 €

Es el protector de Gotham City, su espíritu vengador, su Caballero Oscuro. Durante años, ha librado una guerra en solitario para que sus calles sean seguras. Pero esa noche dicha guerra se ha cobrado su última y principal baja: el mismísimo Batman. Mientras entrelazan décadas de historia del Caballero Oscuro, los maestros de la narración Neil Gaiman (Sandman), autor superventas, y Andy Kubert (Batman), superestrella del cómic, nos presentan ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?, un conmovedor relato sobre un icono estadounidense.

Recuerdo uno de los primeros tebeos de superhéroes que leí siendo niño. Se trataba de un recopilatorio de historietas del Batman sesentero, posiblemente de la editorial Novaro, con esos Bruno Díaz, Ricardo Tapia, etc. En dicho volumen, una de las historias estaba narrada por el propio Alfred, y se trataba de una ficción ideada por el propio mayordomo. Creo que ésta fue mi primera experiencia con el mundo de las realidades alternativas, de los «¿qué pasaría si…?». Desde entonces, muchas realidades paralelas hemos visto desarrollarse en las páginas de los cómics, todas a la vez posibles e imposibles, como un gato de Schrödinger con mallas y capa que nos da a elegir si nos quedamos con esa historia o si la desechamos como «alternativa».

Una de estas historias es esta ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?, pergeñada por Neil Gaiman y Andy Kubert, que vio la luz en 2009, y que pretendía ser la última historia de Batman, contada en el funeral de éste por aquellos que le conocieron, cual si fuera un panegírico. La idea de esta última historia del hombre murciélago tiene su origen en ¿Qué fue del hombre del mañana?, el cómic de Alan Moore y Curt Swan de 1986 que pretendía homenajear al Superman de la edad de plata en la que sería su última aventura.

Sin embargo, mientras que el mundo puede sobrevivir sin Superman, Gotham City necesita a Batman. Entre la ciudad y su héroe se ha creado una simbiosis en la que ambos se necesitan. Gotham no puede salir adelante sin su protector, y Batman se ha convertido en un elemento más de sus calles, a las que necesita para poder seguir siendo él mismo. Así pues, ¿puede morir Batman sin que ello suponga la caída de Gotham City? Es la pregunta a la que buscan respuesta Gaiman y Kubert en esta historia corta, que se publicó originariamente en Batman #686 y en Detective Comics #853.

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Estamos en un funeral. El de Batman, ni más ni menos, y ahí está el ataúd, con el cadáver de cuerpo presente aún con su sempiterno traje gris, negro y azul. La primera en hablar es Selina Kyle, Catwoman, quien recuerda sus inicios como delincuente disfrazada, y cómo acabó retirándose mientras que Batman seguía luchando contra el crimen. Según su relato, fue ella quien le dejó morir desangrado, en un sillón de la parte trasera de su tienda de mascotas. Pero este relato no concuerda con el de Alfred Pennyworth, quien afirma que tanto el Acertijo como el Joker fueron invenciones suyas diseñadas para mantener a Bruce Wayne cuerdo y activo. La muerte de Batman a manos del Acertijo, por tanto, fue resonsabilidad suya. Y cada orador en el funeral cuenta una historia diferente, una muerte diferente. ¿Cuál es la auténtica? En realidad no tiene importancia, porque lo verdaderamente relevante ocurre en un plano dimensional paralelo, en una experiencia cercana a la muerte que está viviendo Batman. En esta ECM se ve a sí mismo en su funeral, y también ve a su difunta madre, que le explica por qué está ahí, por qué siempre ha estado ahí, y por qué no puede marcharse. Por qué Batman nunca podrá abandonar Gotham City. Por qué Batman es inmortal.

En esta obra se toca, tal vez involuntariamente, el tema del eterno retorno. Lo dijo Moore en Watchmen («Nunca se acaba»), y lo repite el Sombrerero Loco en su elegía de este tomo («Nunca abandono. No se ha terminado. Nunca termina»). Aquí, el concepto de Nietzche del eterno retorno está inspirado en la idea de la deflagración que destruye la tierra para que vuelva a alzarse de sus cenizas y que todo vuelva a ocurrir. Es la idea que hay detrás del fénix, del uróboros, del Ragnarok nórdico y de la mismísima Madame Bovary (con Flaubert abrazando el concepto de la inevitabilidad). Por tanto, la historia nunca es lineal, sino cíclica. Todo esto ha pasado, y volverá a pasar. Batman también muere a consecuencia de una deflagración (de un arma de fuego, la misma arma que arrebató la vida a sus padres y provocó el nacimiento del murciélago), y ha de morir para volver a nacer y volver a vivir las mismas experiencias. Gotham se encuentra así atrapada en un ciclo que dura… ¿50 años?, desde el nacimiento de Bruce Wayne hasta su violenta muerte y posterior reencarnación.

Gaiman recoge todos estos conceptos, los pone en boca de los personajes que rodean al hombre murciélago y nos trae una historia emotiva, cargada de amor hacia el personaje y su universo, y dando una explicación factible y práctica al problema de la continuidad. Aun tratándose de una historia fuera del canon oficial del personaje, bien se puede entender como algo que ocurrirá en algún momento… una y otra vez.

Kubert, un autor que, sin llegar nunca a dar muestras de una gran genialidad, es un dibujante competente y efectivo cuya representación de Batman aquí refleja las diversas etapas del personaje, que podemos percibir por la longtud de las orejas de la capucha, el óvalo amarillo en el pecho o el cambio de los colores azul y negro en su traje. Cumple a la perfección la tarea encomendada, sin grandes artificios pero con una gran atención al detalle.

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Este volumen de ECC Ediciones se completa con bocetos y diseños de página de Kubert, y otros tres relatos cortos de Gaiman protagonizados por el hombre murciélago: Un mundo en blanco y negro (con Simon Bisley), Pavana (con Mark Buckingham) y Pecados Originales (con Mike Hoffman, sí, el de Tomb of Terror), amén de las portadas originales. Historias menores, en comparación con la principal, pero aportan cierto valor añadido a este tomo. En resumen, este volumen de Grandes Autores de Batman nos devuelve al mejor Gaiman en un relato cargado de emotividad e historia viva del personaje. Imprescindible.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

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