A primera vista, vincular una obra de profundo contenido filosófico con el formato manga, generalmente asociado a historias ligeras e insustanciales (la imagen de...

A primera vista, vincular una obra de profundo contenido filosófico con el formato manga, generalmente asociado a historias ligeras e insustanciales (la imagen de los otakus disfrazados en los Salones ha contribuido mucho a esta asociación) puede parecer una idea, como mínimo, peregrina. No obstante, cuando tuve noticias de esta publicación no pude resistir la tentación de hacerme con ella. “El primer manga filosófico publicado en España: esto tengo que leerlo.”

portada1

Friedrich Nietzsche escribió Así habló Zaratustra a finales del siglo XIX, plasmando en dicha obra sus cuatro ideas principales: el superhombre, el eterno devenir, la voluntad de poder y la muerte de Dios. Y son estas cuatro ideas las que, de manera muy somera, aparecen en esta adaptación gráfica. Con la muerte de Dios desaparecen los límites que constriñen al hombre; las leyes que, bajo el nombre de “moral”, marcan lo que es correcto y lo que no lo es. El superhombre no necesita de un Dios que le diga lo que puede y lo que no puede hacer.

En Así habló Zaratustra. El manga se nos narra cómo llega el joven y arrogante Zaratustra, hijo de un pastor religioso (al igual que el propio Nietzsche), a dudar de la existencia de Dios hasta proclamar su muerte, y con ella dar nacimiento al primer superhombre. A partir de ahí “Zara” descubre el concepto del eterno retorno bajo la forma de la resurrección y el ciclo de la vida que se repite una y otra vez.

Este manga no es una adaptación literal de la obra original, sino que sus enseñanzas más básicas se hallan arropadas por el relato ficticio de la juventud de Zaratustra. De este modo, no se profundiza excesivamente en el contenido filosófico, sino que éste se limita a dos o tres ideas sencillas fácilmente comprensibles por el lector profano. La lectura es rápida y ágil, con un trazo ligero libre de detalles innecesarios que distraigan de la narración, y con el ocasional detalle de humor para aliviar parte de la tensión.

La edición de Herder Editorial es más que correcta, con una buena calidad de impresión, en formato de bolsillo y sentido de lectura occidental (¿por qué, ahora que todas las editoriales usan para el manga el sentido oriental?). La traducción, directamente del japonés, corre a cargo de Maite Madinabeitia, de DARUMA Serveis Lingüistics, lo que suele ser garantía de calidad, y lo cierto es que se nota en los textos.

Lo que sin embargo se echa en falta es cualquier referencia a los autores de la adaptación. No se menciona en ningún lugar ni al guionista ni al dibujante. No es que el dibujo sea precisamente destacable. De hecho, es de una calidad bastante estándar, y no sería de extrañar que hubiera sido un encargo hecho por un estudio. Pese a esto, Herder hubiera hecho bien en proporcionar esta información, al menos por respeto a los autores, por desconocidos que sean.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com