No es una empresa sencilla hacerse colega de la continuidad como concepto más allá de un arco argumental. Hace falta un bagaje importante dentro... Reseña: JLA: El Acertijo de la Bestia, de Alan Grant

No es una empresa sencilla hacerse colega de la continuidad como concepto más allá de un arco argumental. Hace falta un bagaje importante dentro del cómic de superhéroes para realmente poner en valor el respeto por la trayectoria de un personaje, que en la mayoría de casos cuentan con un recorrido que se prolonga décadas. Construir tramas y plantear reacciones que gocen de la coherencia necesaria no es baladí, así que cuando un asiduo lector se encuentra con una historia correcta – no me voy a nada espectacular – con unos mimbres fuertes construidos desde el pasado de los personajes y el universo o multiverso en que se mueven, se siente satisfecho y disfruta.

Relato sobre continuidad o continuidad sobre relato. Es cierto que no están reñidos, pero también lo es que en ocasiones el autor tiene que establecer un orden de prioridades… y hacerlo no es simple. Si bien una buena historia con el marco adecuado se gana los elogios de la mayoría, esa misma historia alterando algún elemento «sagrado» tiene que lidiar casi siempre con las críticas más feroces. Especialmente doloroso si el autor – me da igual el formato – juega con rasgos de la personalidad del enmascarado – «Es que ese no es Superman». A mí personalmente el tema de la continuidad no es algo que me importe demasiado si lo que me cuentan es interesante, está bien escrito y veo reconocible al personaje, pero mi caso creo que representa poco al lector con solera. La continuidad es importante, y un arma de doble filo… afilado con esmero.

El esquema tradicional del tebeo superheroico repetido en bucle y unos personajes que parecen haber bebido de la fuente de la juventud, son motivos suficientes para mostrar síntomas claros de agotamiento. Por ello, los tebeos lanzados por DC sobre todo durante la década de los 60 bajo la etiqueta Imaginary Stories, con la que se trazaba una línea divisoria entre la continuidad DC y aquellas historias que no encajaban en ella, supuso el asentamiento de un ecosistema en el que dar rienda suelta a las ideas más rocambolescas e imaginativas, especialmente referidas a las figuras de los dos grandes bastiones: Superman y Batman. Clark y Bruce hermanos después de que los Kent adopten al pequeño gothamita, Bruce casándose y formando una familia con Lois Lane, o Superman desdoblándose en dos superhombres para acometer el ultimátum del pueblo de Kandor son sólo una muestra de lo que las «historias imaginarias» proponían.

Si en 1986 DC Comics daba carpetazo al sello Imaginary Stories con la magnífica ¿Qué fue del hombre del mañana? de Alan Moore y Curt Swan, bajo la misma premisa nacían tan sólo tres años más tarde los Elseworlds con la publicación en 1986 de Batman: Gotham a luz de gas, de Brian Augustyn con dibujos del genio Mignola. Un título que en un principio no tenía la etiqueta de Elseworld, pero que más adelante fue reconocido como tal. De hecho, la primera que portó el logo fue otro tebeo de Batman: Holy Terror; publicado en 1991.


Y de entre la montonera de Elseworlds que se han publicado desde entonces nos encontramos con el tebeo que traigo hoy, JLA: El Acertijo de la Bestia, un relato corto dedicado a la Liga con Alan Grant al guion, y un abanico interminable de dibujantes entre los que se encuentran Glenn Fabry, Rafael Garrés, Carl Critchlow o Alex Horley. JLA: El Acertijo de la Bestia ha sido reeditado en Marzo de este año por ECC Ediciones.

Dividido en diez capítulos más el epílogo, JLA: El Acertijo de la Bestia transporta a los personajes más famosos del universo deceíta a un mundo imaginario para construir un relato de espada y brujería. Robin, hijo de maese Drake, verá como un mal latente sale a la luz y destruye todo lo que ama, por lo que se verá arrastrado a encontrar a aquellos elegidos repartidos por el mundo, para formar un equipo capaz de acabar con ¿Demon? Sí, el malo «maloso» es de color amarillo y orejas pinchudas, y por lo visto no es la primera vez que amenaza al mundo.El Acertijo de la Bestia 4 Por el camino se topará con todo el elenco de héroes y villanos esperable, como un Green Arrow con trazas leoninas, un Acertijo/Enigma más cerca de ser una polilla que un ser humano, Hawkman y Hawkgirl a modo de Águilas de las Montañas Nubladas de El Señor de los Anillos, un Aquaman con aires de Poseidon, o una Zatanna élfica que acompañará a Robin durante gran parte del camino. Todo muy barroco. El personaje más interesante dentro de lo que cabe puede que sea Superman, presentado como un enclenque que ha hincado la rodilla ante Luthor, y cuya debilidad no se sabe bien a qué se debe… todo esto haciendo el molesto gestito del entrecomillado claro.El Acertijo de la Bestia 1

En cuanto al mundo en que se desarrolla el relato, junto con un puñado de nombres random como Aldeas o Picos Elevados, nos encontramos con muchos emplazamientos que nos suenan: Ciudad del Centro, Amazonia, Ciudad Kryton, Meseta de Gotham, etc. Como en otros Elseworlds, todo es un trasunto de… por partida doble.

JLA: El Acertijo de la Bestia es una trama predecible con un guion de corte fantástico muy estándar. Su principal atractivo no reside en la historia sino en el interminable surtido de artistas que dejan su impronta. Cada dos o tres páginas saltamos de un dibujante a otro, y aunque con estilos diferentes, casi todos están a un buen nivel. No importa demasiado que el cambio de estilo te saque un poco de la historia porque es más entretenido pararse a admirar el arte del tebeo. Es más, se podría decir que funciona como un «artbook», empezando por la espectacular portada a cargo de Justin Sweet. El tebeo cuenta con un índice para identificar al dibujante en cada momento, pero como las páginas no están numeradas corres el peligro de armarte un lío de cuidado, y te ves obligado a tomar el título de cada capítulo como referencia. Creo que una paginación discreta no habría estado de más.El Acertijo de la Bestia mundo

JLA: El Acertijo de la Bestia fue publicado originalmente a comienzos de siglo cuando El Señor de los Anillos elevaba el género a unos índices de popularidad con los que no contaba quizás desde los años ochenta. Por ello, una versión como esta de la JLA supongo que se antojaba acertada en su día. Bueno, creo que es un tebeo para aquellos que les mueve la ilustración, o que son consumidores empedernidos de las historias alternativas del universo DC.

Y para concluir comentar que en la forja de las Tortas se están poniendo a punto armas y armaduras luciendo la estrella Elseworld. Obras ya clásicas como Kingdom Come, El Clavo, Identidad Secreta o Hijo Rojo participan en la lidia y claro, con tebeos de ese calibre a uno le entran unas ganas enormes de picar con otra de las disparatadas historias salidas de la colección Otros Mundos. No habrá excusa para todos aquellos perdidos en el continuo porque en Otros Mundos no es obligatoria la capa, los calzoncillos se pueden llevar por dentro o por fuera… portando espada, anillo o bazooka.

No hay reglas. Escojan arma.

El Acertijo de la Bestia 5

 

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Jaime G. Rueda

¿Qué decir? Si mezclas las más brutales paranoias de Charles Burns y Brandom Graham te quedas corto para describir la mierda que deambula por mi azotea. Esperad, ¿lo oléis?... creo que se me está quemando la comida. Ahora vuelvo. @Jaime_G_Rueda @elhdlt

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