A lo largo de buena parte de su historia, la industria del cómic mainstream norteamericano ha estado plagada de complejos. Palabras como «adulto» o... Relatos Salvajes (1 de 2)

A lo largo de buena parte de su historia, la industria del cómic mainstream norteamericano ha estado plagada de complejos. Palabras como «adulto» o «intelectual» eran conceptos a perseguir en un sector que en buena parte de sus productos era mero entretenimiento para un público juvenil. Y en bastantes ocasiones se ha confundido formato con contenido: el formato novela gráfica, por ejemplo, se asociaba a un contenido más elevado. O, como en el caso que hoy nos ocupa, durante los años 70 se consideraba que podía atraera a un público más adulto el cómic editado en magazines en blanco y negro, en parte al no estar sujetos al infame Comics Code. Ese es el contexto en el que Marvel lanza al mercado la revista Savage Tales en 1971, de la que Panini ha hecho una selección de material publicado en los dos tomos de la Biblioteca Relatos Salvajes.

 

relatos salvajes 1 pg2

En sus comienzos, Savage Tales es una publicación que circula en paralelo a la nueva franquicia que acababa de empezar a publicar Marvel, Conan el Bárbaro. En sus primeros números, Relatos Salvajes incluye una -o varias- historias protagonizadas por el Cimmerio complementadas con otros personajes secundarios. En el primer número aparece la legendaria La hija del gigante de hielo, reeditada a color en el número 16 de la serie mensual de Conan. En los números dos y tres tenemos la más legendaria aún Clavos Rojos. Y tan bien funcionaban estas historias que la editorial decidió dedicarle un magazine en blanco y negro al bárbaro con el mismo tono: Espada Salvaje de Conan. Pero ese material ha aparecido en el primer tomo de la Biblioteca Espada Salvaje de Conan. En estos tomos se recoge el material de la revista en el que no aparecían ni Conan ni sus derivados.

Después de Conan, el personaje con más importancia en la corta andadura de esta revista -duró un total de once números- es Ka-Zar, el exploit de Tarzán ambientado en la Tierra Salvaje que había debutado seis años antes tomando su nombre de un personaje de la literatura pulp de 1936. Este otro Ka-Zar anterior, por cierto, fue adaptado a cómic en el histórico Marvel Comics nº1 y tuvo un buen puñado de apariciones en los primeros años de Timely. Pero el Ka-Zar que tenemos aquí es el segundo personaje con ese nombre, Lord Kevin Plunder, el que lleva más de cincuenta años pululando en su caracerístico taparrabos con su fiel tigre dientes de sable a su lado, en la primera historia protagonizada por él.

Estas historias de Ka-Zar, ya editadas por Vértice en Relatos Salvajes en 1975 y por Fórum en una serie limitada de tres números entre 1999 y 2000, son un muy buen cómic de aventuras al margen del entorno superheroico en el que se había desarrollado el personaje desde su creación. No veremos por aquí ni a los X-Men, ni a Daredevil ni a Hulk: la presencia del Universo Marvel se limita a la presencia de la Tierra Salvaje y sus característicos dinosaurios.. No es especialmente adulto, más allá de la presencia de violencia explícita y desnudos femeninos -con algún momento un tanto sonrojante visto con ojos de 2020, al nivel de las películas de Pajares y Esteso- pero es un cómic tremendamente entretenido con un John Buscema en estado de gracia, con unas composiciones de viñeta, un dinamismo, un detallismo que hace babear ante cada uno de sus dibujos. Que Big John ha sido uno de los grandes de la historia de Marvel es algo que nadie ha dudado nunca, y en estas páginas tenemos un gran ejemplo de por qué.

relatos salvajes 1 pg3

 

Entre el resto de historias que tenemos en este primer volumen tenemos que destacar la primera aparición del Hombre Cosa. Más allá de las evidentes similitudes entre éste y la Cosa del Pantano de DC, tenemos aquí la presentación de un personaje que aún a día de hoy sigue apareciendo periódicamente en las publicaciones de la editorial, aunque el guardián del nexo de realidades que conocemos hoy en día no tenga nada que ver con este científico muerto en un pantano. Once páginas de presentación que no tuvieron continuidad hasta pasado más de un año por la cancelación de la revista en su número 11.

El resto del tomo se completa con historias y personajes que no han tenido ningún tipo de continuidad, como Hermano negro, Un lúgubre futuro o, quizás la más destacable, La furia de las Femizonas, una historia tremendamente machista -eran los 70 y escribía Stan Lee, con eso queda bastante contextualizado todo- de una sociedad distópica futurista gobernada por las mujeres, brutales y voluptuosas (sic), que daría lugar a la creación de Thundra. Pero así como el guion de esta historia es bastante criticable, también hay que alabar el dibujo de John Romita Sr., mucho más detallado y en un registro totalmente distinto al que tenía en su habitual lápiz/tinta/color que veíamos en la mayoría de sus trabajos para Marvel.

relatos salvajes 1 pg1

En general, el nivel de Relatos Salvajes es bastante alto. Aunque tenga alguna que otra historia francamente olvidable y el enfoque de determinados temas sea cuestionable desde una perspectiva actual, es un cómic muy disfrutable en el que podemos ver a uno de los mejores artistas del medio en uno de sus momentos más inspirados. Esperamos la salida del segundo tomo.

Compartir:
Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com