Cuando se aproximaba el 50 aniversario de la primera aparición del Asombroso Spiderman, Dan Slott, guionista al frente de la serie principal en aquel... Marvel Saga El Asombroso Spiderman 45. Aprendiendo a trepar

Cuando se aproximaba el 50 aniversario de la primera aparición del Asombroso Spiderman, Dan Slott, guionista al frente de la serie principal en aquel momento, se planteaba qué podía hacer para conmemorar un evento tan importante. Una de las ideas que tuvo fue la de escribir un Año Uno del personaje, una fórmula muy habitual en el medio. El caso es que la idea se desestimó, pero Slott la mantuvo en su cabeza aparcada hasta que un par de años después, con la vuelta de Peter Parker a la cabecera principal tras un largo período en que el protagonista había sido Otto Octavius, recuperó tal idea. Marvel Saga El Asombroso Spiderman 45. Aprendiendo a trepar contiene la miniserie íntegra con la que Dan Slott y Ramón Pérez hicieron esa revisión de los primeros pasos de Peter Parker dentro del disfraz de Spiderman.


La idea del guionista fue la de contar qué sucedió realmente entre el final del famoso Amazing Fantasy #15 y los tres primeros números de la serie regular del personaje. Es decir, qué hacía Peter con todo el asunto del wrestling y su papel de personaje popular justo después de la muerte del tío Ben, algo que en el cómic original apenas se mostraba en unas cuantas viñetas.

Pero Slott no es un guionista cualquiera, y le encanta provocar. Tras lo bien que le salió la jugada con Spiderman Superior, en la que le tocó las narices (y de qué manera) a los fans más conservadores del personaje, para esta ocasión tomó otra decisión que, a pesar de ser mucho más sencilla e incluso discreta, tampoco dejó a nadie indiferente. Y es que puestos a contar la historia de los primeros días de Spiderman, lo haría retomando el tiempo de nuestro mundo, no el del Universo 616. Es decir, que si Spidey llevaba unos 10-15 años como superhéroe, ambientaría la historia 10-15 años… antes de su publicación. Esto permitía la aparición de cierta tecnología que contrastaba un poco con la imagen que el lector clásico tiene en su cabeza.


Para el dibujo se escogió a Ramón Pérez, que venía de deslumbrar a la industria con su Cuento de arena. Pérez utilizó un estilo muy respetuoso con el trabajo original de Ditko, y mantenía las formas, las vestimentas e incluso el estilo de la época original… salvo a la hora de plasmar a ese personaje de nuevo cuño, Clayton Cole, The Clash, que se convertiría en un nuevo villano para la galería del personaje. Pérez muesta a Clayton con auriculares, iPods, teléfonos móviles y todo tipo de tecnología más actual. Pero es prácticamente el único que la utiliza. Es como si el resto de personajes clásicos mantuviese su época original. Con ese detalle, Slott y Pérez realmente daban a entender que la artimaña era más un intento de actualizar conceptos, pero respetando siempre mucho el trabajo original.

La miniserie se publicó paralela a la cabecera principal del personaje, pasando de lanzar números quincenales a un número de cada serie al mes, y además, las cosas que sucedían en Aprendiendo a trepar acabarían repercutiendo en la serie principal. Se actualizaban conceptos, se exploraban ideas que hasta ahora nunca se habían planteado, como el odio de Jameson hacia Spiderman partiendo de la época en la que ganó popularidad haciendo un mero espectáculo de lucha libre y cómo el periodista veía que se convertía en un modelo a seguir, y el peligro que ello conllevaba. Su hijo, todo un héroe que estaba jugándose la vida por su país no tenía dicha relevancia, mientras que un payaso vestido con un pijama y que combatía en combates «amañados», era un modelo que los niños como Clayton querían emular.


A pesar de la provocación, Slott reconocía abiertamente que su idea era la de atraer a nuevos lectores hacia el material clásico. Que un chico cuya primera lectura del personaje fuera este Spiderman Año Uno, se sintiera interesado por recuperar el trabajo de Lee y Ditko. Después de un año largo contando la historia de una versión distorsionada de Spiderman, esta miniserie pretendía volver a la esencia del personaje y recalcar los orígenes de un personaje único.

En definitiva, Marvel Saga El Asombroso Spiderman 45. Aprendiendo a trepar es una miniserie correcta, que juega a revisar los conceptos que explican la naturaleza de Peter Parker, actualizando la historia, pero manteniendo un respeto absoluto por la obra de Lee y Ditko. Una manera de hacer algo con una fórmula muy conocida, pero aplicando su propia marca de la casa, y convirtiendola en algo diferente. El trabajo de Pérez es sencillamente sensacional, con un estilo propio, pero que rememora en todo momento el dibujo original de Steve Ditko.

Lo mejor: No pretende hacer la cuadratura del círculo, pero funciona bien como una actualización del archiconocido origen. Ramón Pérez. Las portadas de Alex Ross.

Lo peor: Tal vez los lectores más conservadores y clásicos vean una herejía con esas pequeñas licencias artísticas en cuanto a temporalidad.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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