En 2012, La casa de las ideas estaba en una situación algo complicada. Por primera vez en años estaba perdiendo en lo referente a... Marvel Now! Deluxe. Thor de Jason Aaron 2: El maldito

En 2012, La casa de las ideas estaba en una situación algo complicada. Por primera vez en años estaba perdiendo en lo referente a ventas contra su gran rival DC Comics. La editorial de Batman y Robin vivió un empuje superlativo gracias a la maniobra comercial de New 52 post Flashpoint. Axel Alonso, editor de la gran M tenía que hacer algo, debía contraatacar, así que lanzó Marvel Now, un movimiento, casi sin precedentes, en el que la práctica totalidad de las series de la editorial serían relanzadas con nuevos números uno y equipos creativos de excepción.

midgard

Así llegaron los All New X-Men de Bendis, Los Vengadores de Hickman, el Hulk de Waid, el Capitán América de Remender o el Iron Man de Kieron Guillen. Pero si hubo una serie que destacó, pese a no estar entre los primeros puestos de las quinielas, fue Thor: Dios del trueno de Jason Aaron, quiencreó una etapa que a día de hoy todavía no ha concluído en Estados Unidos. Aaron venía de hacer algunos trabajos en Marvel relacionados con los mutantes y con esta serie alcanzaría el status de arquitecto. Es cierto que Aaron es un mago con unos trucos muy definidos y que sus etapas suelen tener muchos puntos en común, como presentar a villanos que representan la antítesis de la esencia del héroe o la narración en varios momentos temporales.

Malekith

El primer año de Thor vino dado por la monumental batalla contra Gorr el carnicero de dioses. Toda una epopeya a la altura de las grandes leyendas nórdicas. Desconozco por donde irían los tiros de la siguiente “temporada”, pero me da la sensación que el estreno de la película Thor: El mundo oscuro tuvo mucho que ver. En la cita dirigida por Alan Taylor, el hijo de Odín se enfrentó a Malekith, el elfo oscuro. Al antagonista de la función lo encarnó el actor británico Christopher Eccleston, pero vaya, que para el resultado que pudimos ver habría dado igual que fuera Steven Seagle o Marío Casas, porque la calidad de su actuación fue ínfima. Cuento esto, porque debido a la obligada sinergia de los cómics y el cine, el segundo año de esta cabecera de Thor vino dado por el regreso de Malekith.

Das pastoras

Malekith debutó en The Mighty Thor 341, en plena era de Walter Simonson, y fue un villano recurrente durante poco más de un año. En los noventa apenas pudimos verle en un anual compartido de X-Force y los Campeones o en un número de los Héroes de Alquiler de John Ostrander y Pascual Ferry, pero aquí llegó Jason Aaron, recuperando al personaje junto a Ron Garney (Ribic se merecía un descanso) y dándole una dimensión como nunca había tenido. El villano en manos de Aaron es una amenaza a la altura de Surtur o Gog. En unas pocas páginas del número trece queda claro que Malekith ha regresado para poner el mundo de Thor patas arriba. El elfo oscuro es cruel, desalmado, no tiene moral alguna y es fiel seguidor del lema “el fin justifica los medios”.

Jason Aaron crea un arco de cinco números centrado en la figura de Malekith y en la recién formada Liga de los reinos, una coalición formada por miembros de los nueve mundos, al más puro estilo de La comunidad del anillo de Tolkien, y dedicada en exclusiva a detener al hechicero oscuro. Se nota que el guionista disfruta dándole una nueva dimensión al antagonista, ya que siempre está un paso por delante de nuestro héroe. Una saga que parece caótica, anárquica, pero que, al contrario, tiene una meta muy definida, muy pensada y que con el paso de los años es lo que ha terminado siendo la magistral La guerra de los reinos. Sí, amigos, la macrosaga de este año 2019 empezó a cocerse a fuego lento en 2013. Malekith llegó para romper el equilibrio entre los nueve reinos con una historia río que se desarrollaría a lo largo y ancho de todos estos lugares cual viaje de fantasía heróica. En la parte artística tenemos a Ron Garney realizando su mejor trabajo en los últimos años, un artista que llegaba de estar en horas bajas y con quien Aaron ya coincidió en la serie de Lobezno.

league of the realms

Antes de comenzar con la segunda gran historia, tenemos un número muy especial dibujado por el artista español Das Pastoras. Se trata de un número de interludio ambientado en el pasado con Thor viviendo aventuras junto a un dragón. Una historia macarra que deja cierto sabor agridulce y que no deja de ser una metáfora sobre la naturaleza inherente de cada criatura:  Da igual lo que queramos aparentar, al final estamos destinados a ser lo que tenemos que ser.

Así llegamos a Los últimos días de Midgard, la segunda gran historia de este volumen. Estamos ante un arco que es notablemente mejor al anterior en todos los sentidos. Para empezar vuelve Esad Ribic con su espectacular estilo pictórico, así como las escenas proféticas de otros tiempos narrativos. Aquí el anciano Rey Thor, junto a sus nietas las diosas del trueno, deberá enfrentarse ni más ni menos que a Galactus, y no voy a decir más. El título de la historia hace referencia a la batalla que deberán tener Thor y Dario Agger, presidente de Roxxon. Una batalla original, distinta a todas las que le hemos visto luchar a Thor, puesto que esta tendrá lugar dentro del ámbito legal, al imponerle Agger una orden de alejamiento. Una idea que sobre el papel puede parecer absurda, pero que está increíblemente bien ejecutada por Aaron.

ulik

Dario Agger es un villano distinto, un hombre de negocios implacable con un gran secreto y una ambición de dinero y poder que deja por los suelos las aspiraciones similares de otros malosos como Loki o el Doctor Muerte. La nueva Roxxon es todopoderosa, una megacorporación salida de la ciencia ficción más cyberpunk, solo quiere hacerse rica, tiene ciudades flotantes y contamina allá por donde pasa. La acción se sitúa en Broxton, la ciudad que acogió a los Dioses tras la caída de Asgard unos cuantos años atrás. Aaron consigue que sus habitantes tengan también voz en la historia, dándole una pizca de humanidad a este relato plagado de monstruos y dioses. Mención especial se merece la agente Solomon del cuerpo medioambiental de Shield. Uno de los mejores que personajes femeninos creados este siglo y que cual Ángel de Charile en solitario (con Coulson haciendo las veces de este último), no tendrá miedo de enfrentarse a nada, ni nadie.

thor bisley

Este voluminoso tomo finaliza con el especial 25 USA. Un número tan redondo merece un contenido a la altura, y así fue. Para empezar podremos ver el cruel origen de Malekith en una historia dibujada por R.M. Guera (ilustrador de Scalped) que deja con los pelos como escarpias por su dureza, llegando casi a empatizar con el elfo oscuro. La segunda es una historia dibujada por Simon Bisley en clave de Heavy Metal al más puro estilo de la mítica cinta de animación Tygra: Fuego y hielo. Una excelente macarrada que sirve como maravilloso colofón.

En definitiva, el Thor de Jason Aaron es una de las mejore series que ha publicado Marvel este siglo, perdérsela es un error del que seguramente os vayáis a arrepentir. De momento solo lleva dos tomos, aprovechad.

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Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

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