Con este volumen de la línea Marvel Héroes (el número 99 nada menos) titulado Los Vengadores: La llegada de Proctor, Panini continúa con su... Marvel Héroes 99. Los Vengadores: La llegada de Proctor

Con este volumen de la línea Marvel Héroes (el número 99 nada menos) titulado Los Vengadores: La llegada de Proctor, Panini continúa con su plan de recuperar en cartoné la etapa comprendida entre el 301 y el 402 de la cabecera clásica de Avengers. Un plan algo fuera de lo común, porque lejos de continuar la recopilación allá donde se quedó el tomo Actos de venganza, la van a ir editando de manera “salteada”. Por eso ahora saltamos hasta el 348 con Bob Harras plenamente establecido en la cabecera.

Proctor saga

Harras (cuya etapa comenzó en el 334) demostró en The Avengers su valía como guionista. Como bien explica Julián Clemente en el texto de introducción, Bob Harras llegó a una colección que estaba dando tumbos por culpa de unos guiones ramplones de Larry Hama, Fabián Nicieza o Mark Gruenwald. Pero lejos de hacer borrón y cuenta nueva, apechugó con lo que tenía, marcándose una etapa digna de elogio, manteniendo a los personajes y creando lazos muy interesantes entre ellos, demostrando que como editor había hecho bien sus deberes conociendo los juguetes que le habían tocado en gracia.

Poniendo un poco de contexto: Nos encontramos con una alineación de personajes poco habitual. Recientemente los Vengadores han participado en una guerra intergaláctica entre los imperios Shiar y Kree. Debido a lo sucedido en ella, el Capitán América ha abandonado el grupo, la Viuda Negra ha ocupado el puesto como presidenta de Los héroes más poderosos de la Tierra y el Caballero Negro se siente atormentado por una decisión que tuvo que tomar en el fragor de la batalla. En algunos de los episodios que nos ocupan, nuestros protagonistas tendrán que hacer frente a las consecuencias del conflicto… Del que no diremos más para no incurrir en los tan odiados spoilers.

recolectores

Volviendo al tema de la formación: El Capitán América no está en el grupo, no hay ni rastro de Iron Man y Thor aparece brevemente, aunque lejos de ser el hijo de Odín, quien blande el martillo es Eric Masterson. Así que si no contamos con la trinidad vengadora, ¿A quién tenemos entonces? Además de la Viuda Negra o el Caballero Negro (en modo espada de energía previa a marcharse al Ultraverso), tenemos a Hércules para dar músculo al equipo, a la Visión que sigue sin sus emociones humanas (consecuencia de lo narrado en West Coast Avengers), a la eterna Sersi, a la inhumana Crystal y más adelante a otras como Magdalene o Grito de Muerte. Preponderancia femenina como nunca se había visto en un súper grupo de Marvel.

Bob Harras alterna la épica de algunos números, como el 350 que supone un enfrentamiento con los Saqueadores Estelares, con algunos mucho más calmados donde desarrolla a los personajes de manera excelente. Es el caso del  inicial Lazos familiares, en el que la Visión se debatirá entre ser fiel a su programación o tratar de recuperar esas facultades humanas que cree perdidas para satisfacer una última voluntad. Una visita al planeta de Arkon o una saga de tres números (con guiones de Len Kaminski) que supone la venganza del Segador Macabro, son algunas de las aventuras que podemos encontrar en las más de 600 páginas de este tochal.

carol

Sin embargo, la trama más importante es la que da nombre al tomo: La saga de Proctor. Cocida a fuego lento desde el primer episodio, Bob Harras va soltando con cuentagotas información sobre este misterioso antagonista y sus esbirros llamados Recolectores. El guionista crea en la figura de Proctor un villano algo atípico, con un aura trágica y la plena concepción de que hace lo necesario para evitar que a “nuestra” Tierra no le pase lo mismo que a la suya. De esta forma, y con la convicción de que el fin justifica los medios iremos sabiendo poco a poco más de sus intenciones y de cómo planea llevarlas a cabo.

Con mucho más en común con Korvac o Galactus que con Cráneo Rojo o Ultron por citar varios ejemplos, Proctor se convierte en el ojito derecho de Bob Harra, hasta el punto en que el villano acaba robando protagonismo a los propios Vengadores. Cierto es que en algunos momentos la historia adolece de los típicos tópicos de las historias de superhéroes de este tipo: villano infiltrado, disensión en las filas, etc… pero está tan bien llevado, tan bien escrito que no puedes apartar la mirada del libro e ir pasando las hojas para ver como va transcurriendo la historia, y eso amigos, el ansia por leer el desenlace, creo que es de las mejores cosas que se puede decir un tebeo pijamero.

Como hemos dicho el desarrollo de los personajes es muy importante, y para demostrarlo, Harras nos presenta un triángulo amoroso entre el Caballero Negro, Crystal y Sersi que les traerá muchos quebraderos de cabeza. No en vano, Dane Whitman parece haberle caído en gracia al autor, pues el peso de este tomo recae en gran medida en él, ya sea por sus lios de faldas o por los quebraderos de cabeza que le causará la espada de Ébano, su sucesor/ayudante Espectro de sangre, e incluso la aparición de un Deadpool previo a la publicación de su primera miniserie en solitario. Aquí se vuelve a cumplir el dicho de “no hay malos personajes, hay malas ideas”.

reaper

En la parte artística es llamativa la evolución de Steve Epting en la cabecera, siempre apoyado por las sólidas tintas de Tom Palmer, con una mejora sustancial del primer al último número que aparecen firmados por él. Epting logra unos lápices muy espectaculares que aunque evidencian los manierismos noventeros en cuestión de narrativa, se muestra por encima de la mayoría de sus congéneres. A nivel de diseño están las llamativas cazadoras de aviación que popularizó Animal Man y que aquí vestirán hasta cuatro de los miembros del equipo. También habrá diseños especiales para las aventuras en el espacio o en la nieve por lo que trabajó no le faltó a Epting, desde luego.

Un detalle destacable es que muchos de los tebeos que aquí se incluyen coincidieron en Estados Unidos con el treinta y cinco aniversario de la colección por lo que la mayoría de los números contaron con portadas cromadas y numerosos extras como pin-ups o fichas de los personajes. Muchos de esos extras Forum no los incluyó en la anterior, y hasta ahora única, edición de este material hace más de un cuarto de siglo, pero Panini sí que los ha recopilado. Además los ha puesto según corresponde en cada número americano el lugar de aglutinarlos todos al final del tomo.

proctor

Adicionalmente a todo lo que hemos comentado en el párrafo anterior, Los Vengadores: La llegada de Proctor incluye un buen número de extras en forma de reproducción de páginas originales, trading cards, publicidad de la época, posters o ilustraciones que provienen de los, muy populares en su día, Marvel Swimsuit Special con la firma de dibujantes como Joe Chiodo o Adam Hughes.

Para noviembre, Panini ha anunciado la publicación de un volumen que bajo el nombre de Lazos de sangre continuará este volumen y finiquitara la andadura de Proctor por el título. Sin fecha de salida está también Tetrarcas de la entropía que sí continuaría el mencionado Actos de Venganza. Lo cierto es que ya sea por curiosidad, por desconocimiento de la etapa o sencillamente por este tomo ha sido una lectura cojonuda, tengo muchas ganas de seguir leyendo a los Vengadores noventeros.

Compartir:

Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

  • XAVI

    2 septiembre 2020 #1 Author

    Yo supe de esta Saga por los dos tomos de FORUM que salieron al «cancelarse» la colección regular. Como dices es una saga que supone muchas cosas y toca conceptos a la postre interesantes. El el regreso del «Espadachín», Proctor y su Orígenes/identidad. Los «Recolectores»/Gatheres. Además de hablar de la composición de los Vengadores con Natasha Romanoff al frente. Las amenazas vienen tanto desde dentro como desde fuera como es el caso de los triángulos amorosos Sersi-Caballero Negro – Crystal – Mercurio. Posteriormente tendríamos el romance entre Hércules y Taylor Madison así como atisbos de la relación entre «el Espadachín» y Magadalene.

    En este caso, al refererime a la Viuda Negra como líder, me recuerda al papel de la Avispa en «El Asalto a la Mansión por los Señores del Mal» de Zemo en que ambas deben actuar como lideres en momentos cruciales y eso les pasa factura. Deben resolver una situación a la que no están acostumbradas, sea Jan por no haber sido liderando del equipo de héroes sea porqué Natasha estaba más acostumbrada a ir en solitario y actuar desde las sombras. Creo que los dos personajes estos conflictos les sirven para añadir bagaje y profundidad al personaje. Algo parecido ocurriría con Wanda Maximoff en su periplo como líder de Los Vengadores de la Costa Oeste y posteriormente en Fuerza de Choque.

    Por lo que respecta al apartado técnico, Harras va abriendo muchas tramas, creando para cada personaje su propio espacio y los desarrolla, como tú dices, alternando momentos de conflicto con momentos de calma para luego ir encarrilando la historia hacia una confluencia épica.

    Incluso, lo que comentaba más arriba sobre «arcos argumentales abiertos», lo de la «Mansión» de Los Vengadores entroncaría con lo que ocurriría más tarde en la caótica «Encrucijada».

    Respecto de Steve Epting, aquí es donde empecé a conocerlo y me empezó a gustar. El cambio en los uniformes de Los Vengadores haciéndolos más «urbanos» supone un cambio. Después vendría su consagración en Capitán América.

    La verdad es que es una etapa especial para mí y muy memorable.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com