MAD es, sin duda, uno de los referentes mundiales entre las publicaciones de humor. No es la más antigua que se esté publicando hoy...

MAD es, sin duda, uno de los referentes mundiales entre las publicaciones de humor. No es la más antigua que se esté publicando hoy en día, pero los sesenta y cuatro años que lleva al pie del cañón hace que, como mínimo, se le deba un merecido respeto a las canas que peina. La revista, última de las publicaciones de la EC que sobrevive al día de hoy, fue vendida en los 60 a -atentos- una compañía de aparcamientos, la Kinney Parking Company. En 1966, esta empresa se fusionó con -atentos de nuevo- una empresa de limpieza llamada  National Cleaning Company, para dar lugar a Kinney National Company.  En 1967, ésta adquirió National Periodical Publications (a.k.a. DC Comics), y en 1969 Warner Bros. Tras un escándalo financiero, en 1971 la KNC se separó en dos. Todo el negocio de entretenimiento pasó a llamarse Warner Communications (posteriormente, Time Warner), y el resto  se quedó como National Kinney Corporation. Y así, chicos, es como conocí a vuestra madre.

No, copón. No era eso.

Así, chicos, es como las malvadas macrocorporaciones de los parkings acabaron metiendo las zarpas en las débiles e influenciables mentes infantiles.

No, tampoco.

Así es como la revista MAD acabó formando parte de DC Comics. O Entertainment. O ambas. O yo que sé, tío. Pa k kieres saber eso ja ja saludos.

Pero, como decía Peter David, estoy divagando. Como toda publicación de humor, es representativa del momento y del país en el que se publica. Coge, por ejemplo, algún ejemplar de El Jueves de los 70-80. Sí, hay historias atemporales como Makinavaja. Otras que siguen funcionando pero hay que contextualizar, como Historias de la Puta Mili (anda tú a explicarle ahora a un chaval recién salido de Bachillerato que hace 20 años todo varón español mayor de edad tenía que entregarle un año de su vida al Ejército Español). Pero intenta leer ahora Johnny Roqueta o Paco el Ministro. O los chistes sobre Abril Martorell o la visita de Juan Pablo II a Polonia. Y ahora, piensa en dejarle una de esas revistas a ese amigo que tienes de Wisconsin. Pues con MAD, lo mismo, pero al revés. Cogiendo uno de los últimos numeros al azar, hay tiras sobre cómo los Republicanos pueden intentar atraer el voto latino, críticas de moda a los trajes de los Vengadores por Brad Goreski y Giuliana Rancic, o sobre el hecho de que el Estado de Utah fuera a reinstaurar la pena de muerte por pelotón de fusilamiento. Lo dicho, ajeno.

¿Y a qué viene todo eso?

Pues a que la revista MAD, por muy influyente que haya sido en la historia del humor y muy icónico que sea Alfred E. Neuman, el tipo de los ojos raros de las portadas, no es precisamente un humor atemporal y universal. De hecho, ya ha tenido varios intentos en nuestro país y nunca ha terminado de cuajar. A mediados de los 70 se lanzó como Locuras y duró un par de años. En 2010, cuando los derechos de DC estaban en manos de Planeta DeAgostini, apareció una colección llamada Clásicos MAD. Dos números aguantó. Ahora, ECC se ha tirado a la piscina de nuevo con una serie que recupera las historias que parodian el Universo Star Wars.

mad star wars

Y en este primer MAD Especial: Star Wars, ¿qué nos encontramos?

Lo primero que llama la atención es la portada dedicada al ridiculérrimo Kylo Ren y su absurdo sable láser de tres hojas. Y dentro tenemos… nada que ver con el Episodio VII. Eh, hay que aprovechar el tirón de la película, estrenada pocas semanas antes de la publicación de este ejemplar. En esta revista de 32 páginas tenemos la primera parte del especial Star Wars Spectacular, publicado en 1996 durante la preproducción de La Amenaza Fantasma, cuyo contenido es:

Star Groarrrs. Parodia de la película original, publicado originalmente en 1978, con guión de Larry Siegel y Dick De Bartolo y dibujos de Harry North. Cambio de los nombres de los personajes a Princesa Pellas, Glug Skystalker, Obi Van Viejobi o Flan Yoyo. Caricaturas al estilo característico de la casa contando el Episodio IV paso a paso metiendo chistes absurdos por medio.

Una Mirada MAD a «Star Wars». Tres páginas de tiras clásicas de Sergio Aragonés.

La Fuerza y Yo, el Musical de Star Wars. Guión de Frank Jacobs y dibujos de Mort Drucker. Diálogos entre los personajes de la primera película que deben ser cantados con la melodía de temas clásicos de musicales de Broadway. Supongo que en inglés respetaría el ritmo de los temas… y supongo que en los 70 temas como My Favorite Things, By The Time I Get To Phoenix o I’ve Grown Accustomed To Her Face le dirían algo a alguien. A mí me suenan Cabaret, Maria y We’re Off To See The Wizard. Y además me suenan poco.

Estar Guors: El Imperio Da La Matraca. Guión de Dick De Bartolo y dibujo de Mort Drucker, de 1981. Lo mismo que las primeras páginas, pero con El Imperio Contraataca.

Si eres capaz de contextualizar el humor en su época y disfrutarlo, eres un arqueólogo de la tira de humor, completista compulsivo de Star Wars o fan de MAD (que me consta que los hay en España), no lo dejes pasar. Si no te reconoces en alguna (o, mejor aún, varias) de esas categorías, quizás este producto no esté hecho para ti.

 

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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