Me encontraba lejos de casa, y caminaba fascinado por el encanto de la mar oriental. Empezaba a caer la tarde, cuando la oí por... Los mitos de Cthulhu, de Alberto Breccia

Me encontraba lejos de casa, y caminaba fascinado por el encanto de la mar oriental. Empezaba a caer la tarde, cuando la oí por primera vez, estrellándose contra las rocas. Entonces me di cuenta de lo cerca que la tenía. Estaba al otro lado del monte, donde los sauces retorcidos recortaban sus siluetas sobre un cielo cuajado de tempranas estrellas. Y porque mis padres me habían pedido que fuese a la vieja ciudad que ahora tenía a paso, proseguí la marcha en medio de aquel abismo de nieve recién caída, por un camino que parecía remontar, solitario, hacia Aldebarán —tembloroso entre los árboles—, para luego bajar a esa antiquísima ciudad, en la que jamás había estado, pero en la que tantas veces he soñado durante mi vida.

(El ceremonial, H.P. Lovecraft)

No hace mucho tiempo mi compañero de fatigas tortero Enrique Acebes me comentaba que la obra que hoy me dispongo a reseñar era una completa maravilla, que sin lugar a dudas era la mejor adaptación que se ha hecho de la obra de H.P. Lovecraft. Y teniendo en cuenta la existencia de cómics como Providence de Alan Moore, Los mitos de Cthulhu de Esteban Maroto o La guarida del horror de Richard Corben, eso es decir mucho. Pues una vez leída (y asimilada) esta adaptación de diez relatos del maestro del horror, tengo que admitir que no solo tenía razón, sino que se quedaba corto en elogios. Qué maravilla de tebeo.

mitos

H.P. Lovecraft es sin duda el escritor de terror definitivo y más influyente del siglo XXI. Su seña de identidad fue crear relatos de puro terror cósmico, donde el mal fuese palpable pese a lo inmaterial del mismo. Un horror que no tiene forma que podía asolar la Tierra desde cualquier lugar del espacio, cualquier dimensión o cualquier momento del tiempo.

En los setenta el genial Alberto Breccia decidió acometer la titánica tarea de dar forma a un puñado de relatos del ciclo de Los mitos de Cthulhu. Una más que acertada selección de historias que originalmente fueron publicadas entre los años 1921 y 1935, y que la primera vez que aparecieron publicadas fue en las revistas Il Mago y El Péndulo. Los densos textos de Lovecraft fueron adaptados por el poeta argentino Norberto Buscaglia (con la salvedad de El ceremonial que fue adaptado íntegramente por Breccia), y la traslación de los mismos fue casi literal, haciendo una narración en primera persona usando principalmente cajas de texto, con unos ocasionales diálogos.

mitos breccia

Sin embargo, y tal y como reza la portada, el peso de la adaptación fue llevado por el soberbio Alberto Breccia, que sin duda alguna es uno de los autores sudamericanos más destacados del noveno arte. Sin ningún pudor llevó del libro al cómic unas historias que, dada su naturaleza, eran tremendamente complicadas de adaptar… Porque ¿Cómo adaptar algo que no tiene cuerpo o forma?

En Los mitos de Cthulhu, Breccia hace gala de una las mayores galerías de recursos que he visto en mi vida. Su dibujo es contundente, abrumador, sabe captar ese horror misterioso y visceral propio de Lovecraft. Ese terror enigmático que el maestro sabía otorgar a todas sus historias está presente aquí: Haciendo uso de manchas, degradados, collages, todo tipo de juegos de sombras, de perspectivas, de composiciones y mezclando fotografías reales con dibujos, haciendo que sus figuras fueran realistas o retorcidas, con fondos detallados al extremo y otros más difuminados cuando el tono lo requería. Pensad que metemos en una batidora lo más loco del From Hell de Eddie Campbell, del Arkham Asylum de Dave McKean, del Elektra Asesina de Sienkiewicz… le añadimos algún que otro estimulante… y así quizás salga algo parecido a esta tremenda sacada de chorra de Alberto Breccia.

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Desde la estremecedora El horror de Dunwich, pasando por la desolación de La sombra de Innsmouth o la maestría de luces y sombras exhibida en la genial El color que cayó del cielo, todas las historias son sobrecogedoras y no me cansaré de decir que están muy bien adaptadas, pero todas palidecen ante el do de pecho que supone El morador de las tinieblas. No en vano, me la tuve que leer tres veces para disfrutarla como se merecía. Ojalá este tomo fuera mucho más grueso de lo que es, porque desde luego que deja con ganas de más.

La presente edición de Astiberri pone fin a la injusticia de que esta obra (publicada originalmente en 1975) llevase descatalogada más de una década, pues hasta ahora la única edición que existía en castellano databa de la editorial 2004 y de la editorial Sins Entido. Con una elegante encuadernación en cartoné, un acabado excelente y una sugerente portada, Los mitos de Cthulhu es un tebeo que no debería faltar en la biblioteca de ningún aficionado a Lovecraft, al terror en cualquiera de sus formas, o al buen cómic en general.

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Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

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