De algún modo la fórmula Defensores nunca termina de cuajar comercialmente. Tal vez por que no existe algo parecido a una fórmula Defensores. Han... Los Defensores: La mejor defensa

De algún modo la fórmula Defensores nunca termina de cuajar comercialmente. Tal vez por que no existe algo parecido a una fórmula Defensores. Han pasado por tantas formaciones y planteamientos como encarnaciones. Desde el no-grupo del inicio hasta la última encarnación urbana made in Bendis, pasando por la feria de rarezas de finales de los ochenta, aquellos cambiantes Defensores Secretos o la comedia de Les llamaban… Los Defensores. Sin embargo, algo tiene aquella idea original que hace que se vuelva a ella de vez en cuando, como es el caso de Los Defensores: La mejor defensa.

Los Defensores: La mejor defensa

Cuando los Roy Thomas los reunió por primera vez en en Marvel Feature nº1 los eligió a principios de los setenta, Dr. Extraño, Hulk, Estela Plateada y Namor eran (sin contar a Spiderman) los personajes más populares de Marvel que aún quedaban sin incluir en ningún grupo. Pero es que el motivo podría ser que estos cuatro héroes jamás funcionarían juntos como un equipo y tal vez precisamente por eso (además de por el carisma individual de cada uno de sus miembros) Los Defensores son un concepto tan apasionante, aquello que vino en llamarse no-grupo.

Y es justo este concepto de no-grupo el que alimenta Los Defensores: La mejor defensa. Para empezar la historia se compone de cuatro especiales prácticamente autónomos y un número final donde todas esas historias que podían parecer independientes y casi hasta autoconclusivas confluyen y concluyen. De este modo, tenemos al inmortal Hulk en una especie de pueblo fantasma en una historia de misterio, a Namor tratando de restablecer lazos con una civilización submarina olvidada, al Dr. Extraño en un futuro postapocalíptico y a Estela viviendo los últimos días de un planeta moribundo. Aunque pueda no parecerlo, al final cada una de esas historias están conectadas entre sí e incluso se las arreglan para poner detrás a un viejo villano clásico del equipo… bueno, puede que más de uno.

Los Defensores: La mejor defensa

Es muy posible que Los Defensores: La mejor defensa pase por debajo del radar de muchos y no sólo por la injusta falta de popularidad del no-grupo sino porque lo normal es que este tipo de sagas conformadas por varios especiales o anuales no suelen traer resultados especialmente buenos. A muchos nos llevan a aquellas sagas noventeras como Shattershot, Los Reyes del dolor o Los bits del sistema, que desearíamos poder olvidar. Sin embargo, en esta ocasión podemos observar un esfuerzo porque la fórmula llegue a buen puerto. Para empezar, ¿se os ocurre mejor manera de representar el espíritu de un no grupo que con historias individuales que terminan formando parte de algo juntos de manera casi involuntaria? Además, Marvel ha puesto toda la carne en el asador y ha puesto al frente de los guiones a algunas de sus estrellas más brillantes. Al Ewing triunfa con Inmortal Hulk, Chip Zdarsky con Daredevil (y con Los Invasores, de la que el especial de Namor de este tomo podría considerarse una especie de precuela). Puede que Gerry Duggan y Jason Latour no lleguen a la popularidad de los otros dos, pero sus nombres se han convertido en sinónimos de solidez.

Además, pese a que cada historia tiene su propio tono y sucede en escenarios diametralmente opuestos, se han preocupado de que todas y cada una de ellas participen de ese ambiente que podríamos llamar crepuscular, consiguiendo una coherencia tonal más allá de la propia subtrama común. Aún así se las apañan para que entre toda esta solemnidad haya algún que otro guiño a las historias clásicas de Los Defensores, que para quien no las conozca, no se caracterizaban por ser especialmente comedidas ni convencionales (vamos, que era una de las series más marcianas de la Marvel de los 70, que ya es decir).

Los Defensores: La mejor defensa

En la parte gráfica Los Defensores: La mejor defensa es también una extraña mezcolanza entre nuevos talentos como Simone Di Meo (Power Rangers) y Carlos Magno (Deathmatch), otros no tan nuevos y profundamente personales como Jason Latour (Paletos cabrones) o Greg Smallwood (Caballero Luna) y hasta dibujantes como Joe Bennet, un veterano que parece estar viviendo una segunda juventud. Hay pocas historias a las que esta disparidad de estilos le pueda sentar tan bien y, de nuevo, como en el guión, el nivel de los dibujantes ha sido elegido con un mimo poco habitual en este tipo de experimentos.

Los Defensores: La mejor defensa ha resultado ser toda una sorpresa, un tebeo de superhéroes que a la vez aúna un cariño por el concepto clásico, un propósito de llevarlo un paso más allá e incluso de aprovechar una forma de publicación que nos ha dado más de un disgusto para dar forma y significado a la historia. Otro tebeo de esa periferia Marvel que tantas alegrías nos da y a la que tan poca gente está haciendo caso.

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Los Defensores. La mejor defensa
Vvaa and Panini Comics
Precio: EUR 15,67
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Los Defensores: La mejor defensa
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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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