¡El secreto detrás de sus orígenes! Ethan Sacks (El Viejo Ojo de Halcón) y Dio Neves (Lobezno) revelan las oscuras conexiones entre el Capitán... Lobezno / Capitán América: Arma Plus

¡El secreto detrás de sus orígenes! Ethan Sacks (El Viejo Ojo de Halcón) y Dio Neves (Lobezno) revelan las oscuras conexiones entre el Capitán América, Lobezno y el resto de supersoldados que pueblan el Universo Marvel, lo que incluye un buen número de sorpresas. ¡La conspiración empieza aquí!

Arma-X fue un maravilloso cómic de 1991 obra del británico Barry Windsor Smith, serializado a lo largo de 13 números de la revista contenedor Marvel Comics Presents. La idea de que Lobezno fuera producto de un experimento secreto del gobierno era demasiado buena para no aprovecharla con otros cuantos héroes, de modo que por esas instalaciones canadienses también pasaron otros personajes de ese mismo país como Masacre y Dientes de Sable. Con el tiempo, las ramificaciones se han extendido en el tiempo y en el espacio, relacionando el Departamento K con la suero del Supersoldado que dio origen al Capitán América. Resulta que el éxito de este suero, como parte de la Operación Renacimento, propició la creación del proyecto Arma Plus, de cuyas investigaciones y experimentos surgieron personajes conocidos por todos como el mencionado Lobezno (Arma X), el Hombre-Cosa (Arma IV), Luke Cage (Arma VI) o María Tifoidea (Arma IX). El concepto de Arma Plus no es nuevo, puesto que fue introducido en el Universo Marvel por Grant Morrison en sus New X-Men #128, a mediados de 2002. Es ahora cuando Marvel se decide por fin a desarrollar el concepto por completo, presentando primero esta grapa protagonizada por dos de sus más famosos exponentes: Lobezno y el Capitán América.

arma plus

Comenzamos con un Capitán América paseando como pedro por su casa por su barrio natal, Brooklyn, con uniforme pero a cara descubierta cuando, casualmente, cae cerca de él la nave E.V.A. de Fantomex, pilotada por Lobezno. Éste tiene el tiempo justo de salir de la nave y cruzar dos palabras con el Capi antes de que se active un holograma parlante de Fantomex con el típico mensaje de «si estáis viendo esto, es que estoy muerto». En ese momento, casualmente, los dos héroes son atacados por un grupo de soldados armados con equipamiento de alta tecnología, más fuertes y ágiles que un humano normal, pero aparentemente más frágiles. Al descubrir que tienen rasgos faciales muy parecidos a los del Capitán América, nuestros héroes se ponen a investigar el origen de este ataque, lo que les lleva a unas instalaciones secretas (no mucho, aparentemente), donde son repentinamente atacados por un oso genéticamente modificado que, casualmente, despierta en ese momento de su hibernación en un tanque lleno de un líquido extraño. Los más viejos del lugar lo recordarán como uno de los miembros del proyecto Brute Force, fruto de los experimentos de Arma II, y que apareció por primera vez en una miniserie de 4 números de 1990. La investigación llevará luego a nuestros héroes, como si fueran los protagonistas de un videojuego (lo siento, Mario, la princesa no está en este castillo) a otro laboratorio, esta vez en lo más profundo de los Alpes suizos (los estadounidenses tienen las mismas nociones de geografía que un polinesio del siglo II A. de C.). Allí se enfrentarán a un nuevo clon del Capitán América (que casualmente andaba por allí), controlado como una marioneta por un científico en las sombras, a tiempo de escapar antes de que el laboratorio entero explote, dejándoles con más preguntas que respuestas. Todo queda así dispuesto para dar continuidad a la historia en varias otras colecciones, de manera que todo cambie para que todo siga igual.

La cantidad de casualidades inverosímiles y situaciones deus ex-machina que el guionista Ethan Sacks (El Viejo Ojo de Halcón) despliega en este cómic es simplemente insultante para el lector experimentado o como mínimo con un par de dedos de frente. La forma en que ambos héroes se encuentran es tan aleatoria que nos hace pensar que hay algo que se ha olvidado de contarnos, y el modo en que los adversarios se suceden como final bosses de un videojuego nos deja con la sensación de que ha escrito la historia con piloto automático, dejando caer las pistas que el editor ha ido indicando, con un hilo conductor tan endeble que se rompe continuamente. El dibujo de Diogenes Neves (Escuadrón Suicida: Misil a Rusia) no le salva precisamente la papeleta. Mientras que en algunas de las páginas se limita a cumplir, en otras adolece de una evidente desgana estructural en la composición de viñetas y en el diseño de escenas de acción. El resultado final es un cómic que se lee con desinterés, posiblemente el mismo desinterés que tuvieron los autores al elaborarlo, conscientes de que era un número de presentación, sin mayor trascendencia que la que confiere disponer unas cuantas piezas sobre el tablero de juego.

arma plus

Es posible que el resto de la historia Arma Plus tenga más chicha que la que han proporcionado estas 32 páginas publicadas aquí por Panini Comics, pero esta carta de presentación resulta cuanto menos floja y poco interesante. Es posible que en manos de autores no más competentes, pero sí más predispuestos a entretener al lector, esta historia protagonizada por Logan y el Capi hubiera dado más de sí, pero lo cierto es que si pretendían llamar la atención sobre el evento, no es el cómic más adecuado para conseguirlo.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com