Saludos de nuevo, queridos lectores. Tenemos hoy un tomo que recoge dos historias de final superheróico. Ya no hay Batman ni Superman. Pero, ¿qué... ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?

Saludos de nuevo, queridos lectores. Tenemos hoy un tomo que recoge dos historias de final superheróico. Ya no hay Batman ni Superman. Pero, ¿qué ha pasado? ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?/¿Qué fue del hombre del Mañana? responderá a eso.

Ah, y esta reseña está llena de referencias a las obras. Lo que se viene llamado «spoilers«, así que quedáis avisados. Seguid leyendo por vuestra propia voluntad…

Ecc/Salvat nos ofrecen este tomo dentro de una colección de relatos de superhéroes. A mi realmente solo me interesaba este tomo para tener juntas estas dos historias, sin seguir el resto de la colección.

No hace mucho se reseñó un tomo conteniendo la primera de estas historias en esta misma web. No solemos repetir tan pronto reseñas, pero…

El cruzado de la capa es Batman. Un Batman que ha desaparecido y al que se le celebra un funeral muy especial. En la parte de atrás de un bad, con sus amigos y enemigos presentes en una tregua perfecta.

¿Pero es Batman el que está viendo esa increíble reunión? ¿Y quién está a su lado? Y lo más importante, ¿quién mató al Murciélago que reposa en ese ataúd?

Gaiman nos ofrece un guión lleno, no solo de poesía, sino de épica, sacrificio y sentido del deber. Y algo de cabezonería también. Recorriendo el pasado/los pasados del personaje, vemos diferentes historias, diferentes vidas y diferentes muertes.

Personalmente la mejor y más melancólica es esa en la que Alfred nos explica su papel en el mito, en la leyenda.

Pero la que resume este tomo es una página de seis viñetas. 3 por personaje. dos personajes que en esas tres viñetas cuentan la muerte de Batman… y cada muerte es un acto de sacrificio, purificación… y esperanza.

Con un guión precioso, tenemos un dibujo maravilloso. Andy Kubert nos ofrece una historia realista, llena de detalles, en un ambiente que sin ser oscuro si que nos lleva a esa oscuridad nocturna de los callejones y garitos de esa Gotham más clásica. Junto con múltiples guiños y homenajes a los personajes, autores y lectores. Ah, ese coche con cara de gata del principio…

Una preciosidad llena de un ritmo casi cinematográfico. Ese monólogo de Ra’s Al Gul, por ejemplo.

Si, podríamos hablar también del simbolismo del relato, de su final, de ese casi final, unas páginas antes, con ese recorrido por los símbolos de Batman, vistos por los ojos de un niño acunado por su madre. Si, podríamos… pero más allá de la teoría narrativa, de los armazones de la historia, debemos sentarnos con este tebeo y leerlo como lo que es:

Una historia poética, más allá de la realidad, hecha con la materia de la que se hacen los sueños. Y de la que nacen las Leyendas.

Pasemos ahora a conocer el final de Superman. Cuentan las historias que el señor Alan Moore amenazó (quiero creer que metafóricamente 🙂 ) de muerte al editor si no le dejaba escribir la última historia de Superman.

La última de la Edad de la Inocencia. La última escrita como un cuento para un niño.

Si leemos las dos historia seguidas,puede que el fin del Hombre del Mañana carezca de la fuerza, el drama, la épica de la anterior. Pero como os he dicho, esta es la última historia de una época en especial. Esa época en la que Superman era solo entretenimiento, sin tomarse muy en serio la continuidad ni la lógica interna.

¿Y qué nos ofrecen Moore y Curt Swan? Pues un digno final para esa etapa. Una última aventura de un Superman acosado por enemigos invisibles. Que se aleja hasta su Fortaleza de la Soledad para el enfrentamiento final. y que encuentra el apoyo de sus amigos y compañeros en esa última batalla.

Uno a uno veremos los tópicos inocentes de estos superhéroes, pero ya notamos que se van mezclando con tramas más oscuras, como las que vendrán en el futuro. Tenemos una historia pasada, pues Superman murió hace diez años y…

Y es Lois Lane, una mujer casada finalmente con otra persona, la que cuenta a un periodista esos últimos días. Lejos quedan ya aquellos días de Las aventuras de Lois Lane, puras e inocentes vistas tras diez años de luto, ¿olvido? y una necesidad de seguir adelante.

Pero Moore no cae en la tristeza ni en la desesperación. Después de todo, puede que sea la aventura final de una época de inocencia, pero todavía pertenece a ella. No hay sangre, ni gore, ni dolor excesivo en esta historia. Un final agridulce de un hombre (si, un hombre, ya no más ese dios todopoderoso) que acepta su destino y desaparece caminando hacia una luz dorada, mirando a Lois… lo último que vería Superman.

Superman ha muerto, eso es Historia. Pero Lois sigue su vida. Y Moore le ofrece, nos ofrece, un regalo de despedida que demuestra que hasta el guionista más duro tiene su corazoncito.

¿Por qué leer ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?/¿Qué fue del hombre del Mañana??

Te gustan Batman o Superman. Te gustan las buenas historias. Te gustan los relatos épicos de derrota y victoria.

¿Por qué no leer ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?/¿Qué fue del hombre del Mañana??

No lees cosas de superhéroes.

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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