Saludos, queridos lectores. Hoy es lunes por la mañana y reseñamos manga. Nada como volver a las buenas costumbres. Y para celebrarlo, he invitado... La Princesa Caballero, de Osamu Tezuka.

Saludos, queridos lectores. Hoy es lunes por la mañana y reseñamos manga. Nada como volver a las buenas costumbres. Y para celebrarlo, he invitado a Zafiro, La Princesa Caballero.

Casi nada. Una obra de Tezuka. El primer shojo, que se dice pronto. Como es un género que ha producido pocas obras y tiene pocas lectoras y lectores… 688 páginas. Escrito durante 12 años. Palabras mayores.

Planeta nos trae esta obra en un tomo de casi 700 páginas. Tapa dura y 1300 gramos de peso. Uno más de los tomazos que la editorial nos trae  en la colección del 90 aniversario de su nacimiento.

(Permitidme un inciso, pero esos tomos tan bonitos y gordos quedan muy bien en la estantería, pero me están dejando el estante combándose. Habrá que reforzarlo, ains. Es dura la vida del coleccionista: nos quejamos si no nos publican y nos quejamos si nos publican lo que queremos.)

Bueno, volviendo al tema. Pues resulta que Dios le da su sexo a los niños según el color de su corazón. Azul para niños y rojo para niñas. Pero debido a las travesuras de un ángel, nace una chica que tiene también un corazón de chico. Y resulta ser  la heredera de un reino donde hay una Ley Sálica que no permite reinar a las mujeres. Y ahí se lía la historia, con la chica obligada a ser en público un chico.

Resumiendo mucho, podríamos dcir que el guión nos cuenta las aventuras y desventuras de Zafiro por conservar el trono, salvar y proteger a sus seres queridos y evitar las traiciones y engaños de los malvados que quieren separarla del trono y de sus seres amados. A lo largo de ¡12 años!, Tezuka nos cuenta las aventuras y desventuras de la Princesa, en lo que a veces es casi un culebrón digno del mejor folletín decimonónico.

¿Y la historia aguanta? Pues si. La estructura de historias cortas, más o menos de un capítulo o dos, no llega a hacerse pesada ni repetitiva. Siempre hay un nuevo personaje, un giro de guión, una confesión, un descubrimiento que alarga las aventuras de Zafiro y su búsqueda del amor.

Tendremos aventuras, si. Tendremos romance, no lo niego. Tendremos chistes malos marca ACME, lo acepto. Pero Tezuka nos habla de más cosas.

Tezuka nos habla de una chica que no espera a su principe azul. Es ella la que desenvaina el florete para luchar sus batallas. Y proteger el derecho a reinar. Mientras busca a su Principe (literalmente, es un principe :-)) causará una rebelión de las mujeres de un reino en pos de tener los mismos derechos que los hombres. Y hará que un Rey intente abolir la prohibición de que las mujeres gobiernen. Estamos hablando de una serie creada pensando en los jóvenes lectores y lectoras del Japón de los años 50-60. Por cierto, a día de hoy, en Japón las mujeres siguen sin poder heredar el Trono del Crisantemo.

«¿Queréis series para chicas? Yo os daré series para chicas. Con los personajes femeninos que yo quiera.» Suele decirse que esta obra es el primer shojo, pero no olvidemos que este género nace con una chica que toma las riendas de su destino, alejándose de los modelos de esposa o novia eterna a rescatar.

Y Zafiro no es un caso aislado. Hécate es otra chica que sabe lo que quiere y cómo quiere vivir su vida.  No estamos ante un personaje único, sino ante una chica que crea todo un estilo de personajes. Una forma de ser.

Pasemos al dibujo. Un dibujo amable y alegre, muy  deudor de esas películas Disney que tanto le gustaban a Tezuka. Hay escenas con animalitos del bosque que parecen sacadas de Blancanieves o La Cenicienta. Pero es un dibujo sorprendentemente activo, lleno de acción, energía y movimiento.

El blanco y negro consigue sus sombras con masas lisas de negro. Nada de tramas o puntillismo. Esto crea una sensación muy moderna y hace que la lectura fluya más. Al menos, a mis cansados ojos les ha dado esa impresión, pareciendoles que los detalles destacaban muy claramente.

La narrativa es lineal, aunque a veces tengamos a la vez varias historias. No hay excesos visuales ni planos arriesgados o rupturas de la página. Es una obra que busca ser leida de forma sencilla y por lectores que estaban acostumbrados a cosas clásicas. Pero Tezuka nos regala algunas viñetas a toda página que son una preciosidad y que nos recuerdan al cómic europeo, que suele dar más libertad creativa a los autores.

Quiero hacer, queridos lectores, especial mención a Hécate. Bueno, realmente se la llama Hecate, sin tilde. Un personaje fascinante que me ha robado el corazón. Y no solo a nivel de personaje, sino que es en todo una chica occidental liberal de los años 60. A nivel de ideas, de comportamiento, de diseño, de peinado, de dibujo. Con escenas donde le roba el protagonismo a los demás. Y con un tratamiento gráfico que la aleja totalmente de ser un personaje secundario. Yo la pongo al mismo nivel que la Princesa protagonista, incluso por encima de ese ángel que busca arreglar el desaguisado que causó en el Cielo.

¿Es La Princesa Caballero un cómic shojo para las lectoras de hoy? Es evidente que los géneros y los gustos han cambiado mucho. Es quizás demasiado largo para iniciarse; pero teniendo algo de experiencia, sigue siendo una lectura fácil y agradable de seguir. Eso si, la edición de Planeta no es para llevar a clase e ir leyendo en el bus. Esto pesa y ocupa. Y tiene pinta de ser capaz de durar muchos años :-).

Hay un detalle que quiero comentaros. En la portada y en el lomo hay un fondo lila. Y mientras estaba leyendo me quedé mirándola y tuve un momento de inspiración. Lila… ¿que color sale si mezclamos el azul y el rojo de los dos corazones que comparten el pecho de Zafiro?

Traducida por alguien llamado Marc Bernabé. Y el caso es que me parece que ese señor algo sabe de esto

¿Por que leer La Princesa Caballero?

Creó un género. Creó un tipo de personaje. Ha envejecido muy bien. Es Tezuka.

¿Por qué no leer La Princesa Caballero?

Buscas historias más cortas y sencillas.

Compartir:
Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com