Tenía curiosidad por echarle un ojo a la siguiente obra de Santiago García y Javier Olivares tras su Las Meninas. Esta obra fue su... La cólera, de Javier Olivares y Santiago García

Tenía curiosidad por echarle un ojo a la siguiente obra de Santiago García y Javier Olivares tras su Las Meninas. Esta obra fue su segunda colaboración y les valió para conseguir el Premio Nacional de Cómic en 2015 aunque para mí supuso una evolución en su trabajo conjunto. Por eso quería ver si ese trabajo en común podía seguir ganando en categoría o ambos autores habían llegado a su tope, si mantendrían una línea similar a la que tan buenos resultados les habían ofrecido o seguirían arriesgando explorando nuevas vías narrativas en el cómic. Puedo afirmar rotundamente que La cólera, editada por Astiberri justo antes de que el Covid paralizara el país, es un paso adelante, un salto al vacío que podía haber acabado en desastre o al menos en decepción, pero que ha resultado ser una de las grandes obras que nos ha traído lo que lleva 2020. No me cabe ninguna duda de que cuando acabe el año vamos a poder seguir diciendo lo mismo.

La obra ilustra varios pasajes de La Ilíada y en menor medida La Odisea, los poemas de Homero que giran en torno a la guerra de Troya. La cólera del título hace referencia a la sufrida por Aquiles, quien ofendido por el desplante de Agamenón se niega a ayudar a sus hermanos aqueos a combatir a los troyanos. Los griegos están perdiendo la batalla y solo Aquiles parece ser el único de sacar adelante esta batalla.


A priori uno puede pensar que esta obra se trata de una adaptación sin más de la obra de Homero, pero no. García se permite actualizar algunos conceptos, como el propio lenguaje de los protagonistas, algo que llevara al extremo David Rubín en su El héroe, pero que aquí se hace de una manera mucho más discreta. No es lo único en lo que el guionista se toma tal libertad, puesto que plantea, ayudado con el trabajo de Olivares, a un Aquiles andrógino que no solo sería disfrazado de chica por su madre en su infancia, sino que mantiene relaciones igualmente con hombres y mujeres y se muestra con un género muy fluido.

Este recurso se sigue aprovechando en uno de los fragmentos más rompedores con la historia, en la que Aquiles se ve inmerso en un «sueño» en el que salta al futuro como Pirra (el nombre que le puso su madre cuando lo disfraza de niña). Dicho pasaje no tiene solo recursos visuales interesantes que ahora analizaremos, sino que es usado como un alegato contra las diferencias sociales y las dificultades en torno a las corrientes migratorias masivas como vía de escape. Todo, de una manera sutil y que deja mucho a cargo del lector, sin necesidad de explicitar todos sus mensajes.

Pero si García hace un gran trabajo, el que me ha volado la cabeza es Javier Olivares. Presenta aquí un giro radical a su estilo, mimetizando el estilo artístico de la época que adapta, con un trazo grueso y un figuras muy angulosas con grandes masas de negro que recuerdan a los adornos de la alfarería griega clásica. Solo el comienzo de la obra ya es una declaración de intenciones: 20 páginas de lucha sin un solo texto, en la que el foco de la cámara se aleja o acerca, y en la que la maraña de la batalla se representa con confusas formas geométricas que acaban fundiéndose como la sangre de sus combatientes.

Uno de los recursos que más me ha gustado es el del uso de dobles splash pages en ciertos momentos de la narración, en la que pasa el tiempo y son planteadas casi como ilustraciones, pero que tienen un efecto en el lector similar al de estar pasando una película a doble velocidad, para adelantarse hasta el momento que más nos interesa. Me gusta sobre todo el tramo final, protagonizado por Ulises, y ese estilo que se va perdiendo por completo en las últimas páginas.


Ese dibujo cargado de figuras angulosas y masas de negro cambia con un giro de 180º similar al que sufre la propia edición del libro a la hora de llegar al relato futurista. Un estilo duro y pesado que cambia a un trazo delicado, con apenas negros y un bitono azulado claro que marca una clara diferencia con el resto.

La edición de Astiberri es sencillamente impecable. Cartoné con tamaño aumentado, y papel estucado de alto gramaje. Tan solo me plantea el eterno conflicto en cuanto a este tipo de libros de lujo en una industria como la nuestra que necesita más «clientela». Una edición como esta, sin duda, le hace justicia a una de las mejores obras del año por mucho que quede otra mitad por venir; pero por otro lado su precio de 28€ va a hacer pensárselo, y mucho, a más de un lector. Y en mi opinión La cólera debería de leerla mucha gente, cuanta más mejor.


En definitiva, una de las obras top de 2020, y lo digo en junio. García y Olivares dan un salto al vacío y arriesgan aún más con esta su nueva obra, y el resultado no puede ser más satisfactorio: un giro de tuerca a una obra clásica, con un dibujo continuamente cambiante, un ritmo que acelera o frena al servicio de la narración, y una introducción sutil de temas actuales que no solo no interfiere con la parte clásica sino que la complementa y aporta una nueva lectura. ¿Cuándo sale la siguiente obra de estos dos autores?

Lo mejor: La narrativa de la obra, tanto a nivel de guión como de dibujo. El estilo cambiante de Olivares, las escenas con las que abre y cierra la obra.

Lo peor: El precio va a frenar a más de uno, pero merece hasta el último céntimo.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

  • Imanol

    19 junio 2020 #1 Author

    A R T E

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