No es ningún secreto la devoción que Victor Santos siente por Akira Kurosawa. Por si no lo hubiera manifestado en más de una ocasión... Kurosawa. El samurái caído, de Víctor Santos

No es ningún secreto la devoción que Victor Santos siente por Akira Kurosawa. Por si no lo hubiera manifestado en más de una ocasión con montones de guiñitos aquí y allá, la cosa termina de quedar clara cuando titula Rashomon a una de sus obras. Ahora con Kurosawa. El samurái caído el tributo al Emperador está ya completo.

Kurosawa. El samurái caído

Sin embargo, es curioso que se haya lanzado a una obra como ésta, una biografía donde toda su extensa carrera (ya son más de 20 años) se ha centrado en la ficción, se antoja un reto. Una de sus más frecuentes señas de identidad es el juego con los clichés y códigos de los géneros como el cine negro o el de acción, con lo que surgía la incógnita de cómo se las apañaría alejado de arquetipos, con una historia real, una vida sin más adornos que los hechos.

Bueno, si conocéis la obra de este autor, ya sabéis que la respuesta a esa incógnita iba a ser que igual de bien que siempre. Víctor Santos es consciente de que la vida y obra del maestro Kurosawa es la que es y centra sus esfuerzos en cómo contarla. Para ello se sirve de tres ejes:

El primero será contar su vida a través de su obra. Cada película se mostrará a toda página a medio camino entre el poster de cine y el montaje fotográfico con narrativa interna, como si cada escena compuesta fuera una secuencia de viñetas sin marcos.

Kurosawa. El samurái caído

El segundo será una conversación de un Akira Kurosawa en los últimos momentos de sus vida con su hermano fallecido Heigo. Tendremos aquí un repaso mediante flashback de algunos de los hechos más relevantes en la forja del carácter del genio japonés, todo ello en un tono crepuscular realmente evocador.

El tercero es una serie de secuencias del propio autor hablando directamente al lector, la mayoría de las veces saliendo en acérrima defensa ante los los tópicos, falsos mitos y detractores del Emperador, pero también hablándonos de su experiencia particular con la obra de Kurosawa y es que no olvidemos que éste es su tributo y si bien no puede inventarse la historia, Kurosawa. El samurái caído sigue siendo una obra personal de Víctor Santos.

Cada uno de estos bloques narrativos se alterna con fluidez, secuencia a secuencia, con los otros, cada uno con su propia estética visual y su propio esquema narrativo y, aún así, sorprendentemente bien empastados unos con otros.

Kurosawa. El samurái caído

Su linaje, su relación con sus distintos mentores, el suicidio de su hermano, la guerra, su corazón dividido entre oriente y occidente, la relación con Toshiro Mifune, su influencia inmortal… todo está ahí y todo se devora en un santiamén con esa aparente sencillez que Víctor Santos comparte con el maestro Kurosawa.

Víctor Santos termina Kurosawa. El samurái caído con su agradecimiento explícito al maestro y al terminar de leerlo solo podemos manifestar el nuestro a Víctor Santos por su magnífico homenaje a la figura de Akira Kurosawa.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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