Saludos, queridos lectores. Hoy hablaremos de la primera obra publicada de Nagabe, El Jefe es una onee. ¿Y cómo terminó esta obra en mis... El Jefe es una onee, de Nagabe.

Saludos, queridos lectores. Hoy hablaremos de la primera obra publicada de Nagabe, El Jefe es una onee. ¿Y cómo terminó esta obra en mis manos? La cosa podría haber sido así:

(Recreación artística de los hechos)

  • Hola, amable librero. ¿Podría informarme usted acerca de este tomo en cuya portada veo lo que parece ser un salaryman rosa con forma dracónida y zapatos de tacón?
  • Por supuesto, Lamastelle-san. Se trata de una obra escrita y dibujada por un mangaka llamado Nagabe que…
  • ¿Nagabe? ¿El mismo Nagabe de la niñita y el doctor?
  • Ese mismo, estimado y famoso reseñador de cómics.

Bueno, quizás no fue exactamente así, pero os hacéis una idea.

Estamos ante la primera obra publicada de este autor, serializada en revista entre 2013 y 2015. Una historia contada en capítulos sobre un mundo de animales antropomórficos y que nos habla de los estereotipos sexuales y de género.

Antes de nada, ¿qué es una onee? Podríamos definir esta palabra como la que en japonés se usa para referirse a un hombre que actua de manera femenina, dentro de los rígidos estereotipos de género. Derivada del onee-sama usado para hablar de una hermana mayor.

Nagabe toca estos temas de una forma neutra, más como una comedia de situación que un drama costumbrista o personal.

En algún sitio he visto esta obra clasificada como yaoi o bl (boy love). No estoy de acuerdo. Estamos ante una obra que trata de relaciones (y de la posibilidad del amor). Pero de una forma pura y nada explícita.

El guión trata de la doble vida de un ejecutivo que por las noches se viste de chica en un bar de onees. Y resulta que  parece que un chico se ha enamorado. Y resulta que como el polígono amoroso básico en Japón es el triángulo, pues la cosa se complica y…

Todo esto mezclado con la vida profesional. Aunque este es un aspecto que pronto queda relegado a un segundo plano para el autor.

El tema está tratado, como ya os dije, de forma natural. Pero me ha llamado mucho la atención que a veces se centra más en los estereotipos, en los arquetipos de género que se dan por supuestos. Cómo cuando el Jefe habla de pasteles con una subordinada. Un poco más abajo tenemos esa viñeta.

Lamentablemente, la mujer en Japón sigue teniendo que ser kawai y dulce. Hablar y saber de dulces es cosa de chicas.

¿Costumbrismo o crítica social? En la visita al Salón del Manga de hace unos meses, el autor evitó responder a ese tipo de preguntas. Pero nadie nos impide que saquemos nuestra propia conclusión como lectores.

En diferentes entrevistas el autor ha contado que no pensó en ser mangaka. Que empezó poniendo dibujos por internet y que a la gente le gustaron. Da la impresión de que la historia  empieza siendo simplemente chistes sobre los personajes y poco a poco se le va buscando una linea argumental más sólida.

Pero sin perder nunca ese tono suave e inocente. Tenemos críticas, es cierto, pero camufladas entre sonrisas. Como ese personaje que le regala  al protagonista ropa… y son disfraces de cosplay eróticofestivo. Si, los vestidos se usan, pero hay quejas sobre la escasa longitud de las faldas. Es cierto que parece un mero comentario, una frase que se dice sin querer llamar la atención.

Hasta que te das cuenta que eso pasa más de una y de dos veces. Y piensas que ahí hay una intención, más o menos velada.

La historia continúa plácidamente. Si, hay decisiones qué tomar. Pero tampoco tiene que ser hoy. El conflicto va evolucionando a lo largo de las páginas, pero sin llegar nunca a ser una grave amenaza para los protagonistas.

Quizás este sea el mayor pero que le podemos poner a la historia. A veces no nos queda claro qué estamos leyendo: si costumbrismo social o comedia ligera (tan ligera que ni escenas picantonas hay).

A nivel de dibujo lo más llamativo es que los personajes son animales.  ¿Y por qué son animales? Pues porque al autor le gusta dibujar animales.

Además, el uso de personajes no humanos transmite un cierto aire como de fábula, de alejamiento de la realidad cotidiana. De esa manera se evita que el tono general sea más serio y formal, permitiéndose el autor ciertas licencias que de otra manera no hubieran quedado bien o hubieran significado otra cosa. No nos transmite lo mismo, por ejemplo, ver a un dragón humanoide haciendo cosplay de sirvienta victoriana que a un personaje totalmente humano.

Las viñetas no tienen demasiados fondos ni detalles muy trabajados. Estamos ante una obra donde priman los personajes y sus expresiones.

Me ha gustado el hecho de que el ambiente parece cambiar cuando nos trasladamos al bar de onees. Parece más oscuro, con luces menos brillantes. Como formando parte de un ambiente nocturno y con luces de neón. Más íntimo y cerrado, quizás.

Por cierto, que el propio autor ha contado en entrevistas la dificultad de que un pájaro (¡paharooo!) quede bien al ser convertido en humano. Por lo de la diferencia de longitud de las alas y el cuerpo, básicamente. Personalmente creo que George le ha quedado bastante bien.

Y no olvidemos comentar la diferencia de exxpresiones. Desde lo más caricaturesco y cómico hasta las más serias y realistas. Bastante bien conseguidas desde mi punto de vista.

Tal vez en algunas viñetas las piernas de las onees sean demasiado musculosas. Pero se trata de piernas que, después de todo, pertenecer a animales humanoides. La anatomía cambia mucho en esos casos.

La edición de ECC incluye unas notas del autor en formato cómic.

Yasuko Tojo es quién se ha encargado de la traducción.

Por cierto, se nos termina 2018. Feliz 2019 a todos.

¿Por qué leer el Jefe es una onee?

Una historia a medio camino entre la comedia costumbrista y el reflejo de los arquetipos sexuales en Japón.

¿Por qué no leer el Jefe es una onee?

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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