¿Qué es un alemán “normal”? ¿Y un alemán de “a pie”? ¿Fueron todos los alemanes cómplices de la ascensión del nazismo? Irmina trata de... Irmina de Barbara Yelin

¿Qué es un alemán “normal”? ¿Y un alemán de “a pie”? ¿Fueron todos los alemanes cómplices de la ascensión del nazismo? Irmina trata de abordar estas complicadas preguntas desde el punto de vista de uno de los personajes más fascinantes con los que me he topado en muchos años. Irmina es una novela gráfica, publicada originalmente en 2014, escrita y dibujada por la alemana Barbara Yelin (1977) y ha sido elaborada a partir de unas cartas y diarios de la abuela de la autora. Unos documentos que le plantearon muchas preguntas y que ha tratado de volcar en las 250 páginas de esta historia.

Os voy a hablar un poco de nuestra protagonista: Irmina es la menor de un puñado de hermanos. No ha podido estudiar, por lo que desde joven viaja a Londres para aprender el oficio de secretaria internacional. Allí conoce a un joven afroamericano llamado Howard, estudiante de Oxford, del que poco a poco se enamora, aunque nunca pasan de lo platónico. Casi se podría decir que la autora juega al despiste ofreciendo una novela de época escrita por Jane Austen o Emily Blyton, pero nada más lejos de la realidad. Y es que Irmina, aunque decidida, ambiciosa y dispuesta a comerse el mundo topará con un muro tras otro en un mundo dictado por las reglas del hombre y una sociedad donde ella no encaja.

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Con un poso de amargura y decepción se ve obligada a volver Alemania, lugar donde se desarrolla el segundo bloque de la historia y que se encuentra a las puertas de la Segunda Guerra Mundial y la ascensión del nazismo. Aquí es donde la historia nos plantea preguntas, nos hace sentirnos incómodos y relata la vida de los alemanes que se vieron arrastrados a un conflicto y a la mayor barbarie que ha visto Europa (y casi el mundo) en su era moderna: el genocidio de los judíos. Es casi como si el oscurantismo que se fue apropiando de Alemania fuera calando en los huesos de Irmina hasta hacerla parte involuntaria del problema por el simple hecho de no inmiscuirse y mirar para otro lado ante la barbarie que poco a poco se va viendo en las páginas de la obra.

En la evolución del personaje protagonista vemos cómo quiere ser dueña de su vida, cumplir su sueño (regresar a Londres y triunfar) y sentir que está destinada a cosas mejores. Sin embargo la Guerra, la pobreza, y los recortes en pos de apoyar un conflicto armado le irán dejando un poso de amargura. Por ello, al final solo le quedará una cosa: sobrevivir, mirar hacia delante (y no a los lados) y preocuparse por salir adelante. Todo esto hasta que, poco a poco, irá ganando comodidad a cambio de perder una parte de su alma de manera casi involuntaria: contrae matrimonio con un hombre al que no ama y se beneficia del préstamo matrimonial facilitado por el gobierno alemán entre otras cosas. Barbara Yelin plantea preguntas difíciles y se me antoja muy complicado juzgar a Irmina: Vivió una pesadilla y sus circunstancias le hicieron pasar de horrorizarse por los actos del pujante nacionalsocialismo a ser cómplice silenciosa de los mismos. No hacía nada para favorecerlos, pero tampoco para impedirlos.

Irmina 3

Esta novela gráfica tiene tres grandes bloques. Ya hemos hablado de Inglaterra y Alemania. Quedaría un último tercio desarrollado parcialmente en Barbados y ambientado décadas después de la finalización del conflicto. En él Irmina es una mujer de la tercera edad que con el paso del tiempo ve el peso que han tenido sus decisiones fallidas o el balance que le han dejado un puñado de sueños rotos sin cumplir, así como todas las preguntas que uno se hace acerca de haber tomado un curso de acción u otro en algunos momentos determinantes de nuestra vida.

Profunda, incomoda, intimista, muy reflexiva… Así es la historia de Irmina que nos cuenta Barbara Yelin y que cuenta con un apartado gráfico que, no solo está a la altura, sino que es excepcional. Combinando lápiz y acuarela, Bárbara Yelin nos ofrece una narrativa muy fluida y una paleta de colores que apela a la tristeza, al drama y a la melancolía. Es especialmente notable la evolución física de Irmina y cómo los años y las malas decisiones van haciendo mella en ella. Sin llegar a odiar a Irmina, ni a empatizar con ella, Yelin deja el balance un poco en tierra de nadie para que como lectores saquemos nuestras propias conclusiones. Brillante.

irmina color

Irmina es una obra muy especial. No en vano le ha granjeado muchos éxitos a su autora. En Francia le otorgaron el premio Artemisa de creación femenina, y en Alemania el galardón Max y Moritz de cómic. También logró una nominación a los premios Eisner. La edición de Astiberri tiene la calidad a la que nos tiene acostumbrada la editorial con una buena encuadernación en rústica (¡bien!) y un epílogo del Dr. Alexander Korb que sirve para contextualizar y enriquecer la obra.

Desde luego descubrir a Barbara Yelin es una de las mejores cosas que me ha pasado en el aspecto comiquero. Tengo que buscar Veneno, su otra obra publicada en España por Sins Entido y hacerme con Le Visiteur y Le Retard.

De lo mejor que he leído en mucho tiempo.

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Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

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