Saludos, queridos lectores. Antes de seguir, dejad que os rocíe con agua bendita. No queremos que se nos cuele ningún brujo en la resaña... El Inquisidor, de Manfredi y Lucchi.

Saludos, queridos lectores. Antes de seguir, dejad que os rocíe con agua bendita. No queremos que se nos cuele ningún brujo en la resaña de El Inquisidor, ¿verdad?

Panini continúa trayéndonos obras de la editorial Bonelli. En este caso una de las que pertenecen a la colección Le storie, dedicada a publicar historias independientes (lejos de las grandes series de la editorial).

Estamos ante una obra ambientada en la Galicia del siglo XVI. Y con un título como «El Inquisidor» podemos hacernos una idea de por donde irán los tiros :-).

Pues si pero no.

Manfredi nos sorprende con un guión que no llega a ser tramposo pero que si juega con nosotros. Empezamos pensando que estamos ante un tipo de historia de denuncia social, de crítica a la Iglesia y a los fanatismos; pero pronto nos metemos en otro tipo de aventura, más de acción con toques sobrenaturales.

Ey, no os estoy destripando nada. ¿Habéis visto la portada?:-)

No estamos ante una historia histórica (toma juego de palabras. Vale, ya me voy castigado al rincón) sino ante una historia de aventuras que usa el contexto de la época para darle riqueza ambiental a lo que cuenta. Como en cualquier película de aventuras cuyo propósito es entretener, si hay que sacrificar el realismo o tomarse licencias artísticas con la realidad, se hace y listo.

La historia se nos cuenta a diferentes ritmos, pero sin pausa. Las 128 páginas de las que se disponen dan para una narración completa aunque no demasiado compleja. Muchas escenas no principales ocupan pocas viñetas, porque el espacio es necesario para la trama principal. Nos quedamos con la sensación de que tenemos semillas de historias que no han podido crecer.

Pero donde destaca más esta obra es en el color. Lucchi ha captado perfectamente el tono entre onírico y terrenal de la historia y lo capta en un dibujo a medio camino entre la acuarela más clásica y el ordenador más moderno.

Esto crea esa sensación de que no lo vemos todo definido ni claro. No veremos arder a una bruja en la hoguera, sino unas llamas que forman esa hoguera. Un aura de incertidumbre, de ignorar si estamos viendo lo real o lo imaginado o creido, que sienta como un guante a la historia.

El color juega a dos bandas. Por un lado tenemos los contrastes entre una luninosidad extrema y la oscuridad circundante. Pero por otro lado, tenemos escenas que se desarrollan casi en la oscuridad, tan confusas e invisibles para el lector como para los protagonistas. Quizás en alguinas escenas encontremos colores excesivamente brillantes. Pero por el tipo de escenas donde esto sucede, lo consideraremos un efecto buscado.

La edición incluye la historia, sin extras. Pero con las guardas decoradas con una imagen de Santiago de compostela.

La traducción  es obra de Tayra Lanuza.

Permitidme terminar con un aviso poara los lectores gallegos de esta obra. Hay una escena en la que diréis..»¡Pero eso no era así en esta época!» Licencia poética del dibujante. :-).

¿Por qué leer El Inquisidor?

Una historia ambientada en el Camino de Santiago. Una historia de aventuras con algo más.

¿Por qué no leer El Inquisidor?

Buscas cómics históricos más históricos, sin mezclar con lo sobrenatural. Eres más de la escuela del dibujo realista y muy detallado.

 

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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