En 1982 Jim Shooter se fijaba en los álbumes europeos y decidía que había historias que necesitaban un planteamiento de formato y acabado que... Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento

En 1982 Jim Shooter se fijaba en los álbumes europeos y decidía que había historias que necesitaban un planteamiento de formato y acabado que el comic-book mensual no podía cubrir. Cuatro años antes el maestro Will Eisner acuñaba el término novela gráfica con la publicación de Contrato con Dios, con lo que de la fusión de ambos fenómenos surgiría la línea Marvel Graphic Novels, inaugurada por La muerte del Capitán Marvel.

Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento

Desde entonces han sido muchos los títulos de toda condición publicados bajo este paraguas, cómics con un nivel de cuidado en el enfoque y acabado que a priori debería ir en consonancia con el formato. Por eso sorprende que la única edición existente en España de Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento tuviera lugar en la grapa número 50 de la serie contenedor Marvel Héroes de los tiempos de Fórum. No era la primera vez que se publicaba una novela gráfica en esta serie e incluso vimos allí por primera vez la novela gráfica de Hulka de John Byrne, pero a diferencia de ésta, ese número 50 de 1991 era la única edición que había hasta la fecha de Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento.

Cuando en 1988 apareció en Estados Unidos, Ann Nocenti estaba en la cresta de la ola. Su Longshot había cosechado un éxito más que notable y estaba desarrollando una de las etapas más memorables de la historia de Daredevil. Brett Blevins también vivía un momento dulce en la serie de Los Nuevos Mutantes, tras haberse dado a conocer con The Bozz Chronicles. Tomarían a los Inhumanos y aprovecharían su condición de monarquía y régimen cerrado para hacer una parábola sobre el peligro de las tradiciones sin pensamiento crítico y de paso meterían también un mensaje de conciencia medioambiental.

Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento

Nos presentarán una Attilan regida por una especie de consejo de sabios que vela por el control genético de la estirpe inhumana en pos de lograr un equilibrio y evitar los peligros de unos poderes imprevisibles. En nombre de esta idea decidirán quién debe unirse a quién y quién debe reproducirse y quién no. Nuestra historia comenzará con la noticia del embarazo de Medusa, la reina inhumana, y la negativa del consejo a aprobar el nacimiento. A partir de esta momento comenzará una huida que llevará las riendas de los sucesos de Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento.

Sabemos de la tendencia de Nocenti por elaborar un discurso social y político en sus cómics de superhéroes y es más que loable extraer las ideas que se tratan en Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento de la mitología que crearan Stan Lee y Jack Kirby. Sin embargo, la ejecución del mensaje se antoja algo más torpe de lo que veríamos en otras de sus obras. Estamos hablando de tebeos Marvel, en los 80 y además llevados a cabo por una mujer manifiestamente de izquierdas. Tal vez no fuera éste el escenario perfecto que brindaría a Nocenti la libertad y las herramientas idóneas para poder abordar un tema de forma compleja y madura. Sin embargo el problema de Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento no es ya tanto un exceso de explicitud o cierto maniqueísmo. Estos supuestos inconvenientes ya existían en su Daredevil y aún así sus historias funcionan como un reloj. El principal obstáculo de esta obra para llegar a buen puerto es una falta de acierto a la hora de centrar esfuerzos. Sobreexplica cosas evidentes y deja otras en el aire de modo confuso. Si tenemos en cuenta que los modos de la época dictaban un estilo poblado de verborrea expositiva, el ruido generado no ayuda en exceso para desarrollar correctamente una idea tan potente como aquella de la que parte Nocenti.

Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento

Tal vez pueda tener algo que ver en todo esto que Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento, pretendía ser el punto de arranque de una serie de los Inhumanos que nunca llegó a ver la luz (motivo por el cual resolvería las tramas planteadas con estos en la serie de Daredevil), pero si nos centramos en esta obra como novela gráfica autónoma nos encontramos ante una ejecución pero conseguida que le nivel medio que puede dar Nocenti.

Tal vez tampoco ayude Bret Blevins. Es cierto que cierto que Attilan luce exótica y majestuosa bajo sus lápices, que los acabados de una leyenda como Al Williamson le sientan como un guante y que su versión de Medusa puede ser la mejor en más de 50 años de historia, pero Blevins es un dibujante que tiende a la dramatización excesiva de la gestualidad de los personajes. Del mismo modo que el exceso de verborrea perjudica este cómic, el exceso de énfasis expresivo de los personajes de Blevins genera la misma sensación de ruido que termina por lastrar la ejecución de la historia.

No quería terminar sin comentar la atribución de suma actualidad que se le presumen a las ideas planteadas en Inhumanos: Por Derecho de Nacimiento en el prólogo de la edición de Panini. No quiero restarle ni un ápice de mérito a las idea que Nocenti consigue exprimir de los inhumanos (sí en cambio a cómo son desarrolladas), pero no creo que se trate tanto de un fenómeno de adelanto a su tiempo, como de ideas universales que por desgracia siempre están de actualidad y que, de un modo retorcido, precisamente por eso son tan interesantes.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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